Sin pensar que fue un invento chino -como el Coronavirus- para imponer su superioridad fatal. Ahora el turno le tocó a Santa Marta. Estalló una polvorería. Y estallarán más.
Por Chachareros
A pesar de todas las advertencias, ya se produjo el estallido de un depósito de pólvora en Santa Marta, que causó la muerte a dos operarios y dejó heridos a dos miembros del Cuerpo de Bomberos samarios que acudieron en forma rápida al lugar de los acontecimientos para evitar que las llamas se extendieran.

La explosión se produjo en el sector ‘La Lucha’ en Santa Marta, en el depósito de diversos artefactos de pólvora conocido como lugar comercial ‘El Vaquero’. Es ya una lucha constante de las autoridades en todo el país por impedir el comercio con artículos que contengan pólvora en grandes o pequeñas cantidades. El peligro es el mismo, porque, según uno de los oficiales del Cuerpo de Bomberos de Santa Marta, así como puede “cortar de raíz un dedo, puede volarte la cabeza o destruirte todo lo cuerpo”.
La historia
Y es que de todo ello tiene su origen la invención de la pólvora en la búsqueda infructuosa de la piedra filosofal. En principio, los mismos chinos que con su experimento de laboratorio casi acaban con media humanidad con la pandemia del Coronavirus (un virus de laboratorio), a mediados del Siglo IX empezaron los experimentos con el presunto propósito de crear unos fuegos artificiales a base de salitre, sal, carbón, y una pizca de azufre.
El experimento tenía tres metas fundamentales. Lo primero, y para los investigadores orientales, era lograr la base de la piedra filosofal, que, según los historiadores “la piedra filosofal es una sustancia alquímica legendaria que se dice que es capaz de convertir los materiales básicos, tales como el plomo, en oro o plata”. Afirma la Enciclopedia Libre Weekipedia que “ocasionalmente también se creía ser un elixir de la vida para el rejuvenecimiento y, en lo posible, para lograr la inmortalidad”.

Pura paja. A la larga lo que consiguieron los chinos con su invento tramoyero fue una de las armas más letales para convertirse en potencia mundial criminal, tal como ha ocurrido con otros resultados químicos similares como, la Dinamita, y otros explosivos mortíferos.
Por desgracia los ‘papaganinis’ de todos esos ensayos químicos – en especial de los orientales- han sido estos países subdesarrollados que los utilizan hasta para pescar en distintos cuerpos de agua del país, y para extraer productos como el oro, con lo cual, de paso envenenan el líquido que consumen miles de pobladores colombianos ribereños.
Lo del estallido del depósito ‘El Vaquero’ en el sector de La Lucha en Santa Marta es una muestra más de la falya de un severo control de las autoridades competentes con el fin de evitar el criminal comercio del invento chino del siglo IX, tal como ahora hicieron con su Coronavirus.











