Storyland, continuación de una experiencia inolvidable.
Por: Gersón Brugés – chacharero
La música ha sido creada para vivir, son aquellos ritmos que despiertan emociones felices en nuestro sistema, sea el estilo de preferencia de cada uno, en escenarios como estos muchos optan por sugerir algo más para que las emociones se eleven, ¿Parce, quieres chispy, te tengo LSD para vos lo que tú quieras?, en ese instante quedé en blanco, primero mi compañero y yo analizábamos qué era LSD, no tardé mucho tiempo en verle su rostro y sus movimientos, el servicio de la droga era VIP y gratis si nunca la habías consumido, en eso pensé cuando nuevamente se dirigió a mí diciendo: «¿Cómo le dicen aquí en la Costa? ayúdenme parce?».
Como si fuera su hermano o amigo la insistencia del paisa que no paraba de hablarnos se hacía mayor, mi compañero aún no entendía lo que decía, lo primero que se me ocurrió para quitarlo de nuestro lado fue inventarle algún nombre y que pasara pena al pronunciarlo: “¡Ey! aquí se llama paper pop, no, gracias, todo bien”, dije con un tono festivo sin ninguna señal de repudio aunque por dentro sentía una tristeza en saber cómo personas tan jóvenes siguen engañados y ven las drogas como algo común que no nos afecta.
Al cabo de unos minutos se perdió en medio de la multitud pero quedó la duda de qué hacía el LSD, resulta que su nombre real es dietilamida de ácido lisérgico, es un ácido que crece en un hongo y al consumirlo su efecto dura dependiendo de la cantidad de 7 a 12 horas, produce alucinaciones, desconexión de la realidad, pérdida del conocimiento y alteraciones psiquiátricas y psicológicas graves, en resumidas cuentas con tantas luces y música cualquiera que haya recibido esta droga como un servicio a domicilio dentro del festival pudo ser envuelto por los efectos del alucinógeno y sus actos no son controlados por sí mismo, allí mismo reflexioné y dije: «Por eso existen tantos casos depravados de violación y asesinatos, al consumir estas cosas la voluntad de nuestro actos esta fuera de control, allí está el caso de Rafael Uribe Noguera y millones más».
Después solo pude olvidar el incómodo momento y disfrutar de la programación que Storyland Music Festival nos ofrecía, un gran escenario, una buena organización y seguridad fue preparado dentro y fuera de ella, aunque algunos pasaron un mal momento a las afueras cuando unos hombres se escabullían dentro de los matorrales en la vía al mar para robar a los asistentes, no es la primera vez que pasa, esto se ve en todos lados, por eso siempre la precaución debe ser nuestra responsabilidad.

las hermanas australianas Nervo culminaron el ciclo de Djs internacionales con una presentación única.
La armonía y la aceptación entre los jóvenes cada vez es más evidente, el festival fue un ejemplo de ello, una atmósfera de respeto, tolerancia y paz se pudo vivir durante los tres días del evento, mantenerte en medio de miles de personas, bailar al ritmo que quieras, saltar y vestirte con disfraces, expresar tus emociones, ideales o tu sexualidad abiertamente y no ser señalado o discriminado es un reflejo que trae estos festivales, donde de alguna forma promueven la libertad con límites al momento de no afectar a personas que piensen distinto dentro de un mismo lugar.
La música sigue su rumbo, sigue evolucionando esa fue la impresión de todas las presentaciones de los Djs internacionales donde el ritmo del Hip hop poco a poco se va incluyendo en las mezclas de los grandes disc jockey como Tiesto, Moska, Quintino, Nervo entre muchos otros aprendices de la música que pudieron disfrutar durante horas hasta la madrugada el mejor talento nacional, local e internacional que dejó el festival en Cartagena haciendo honor al nombre del evento, Storyland un tierra de experiencias e historias.













Excelente crónicas que muestra otro punto de vista de esta fiesta, pero son cosas que pasan también en cualquier evento de gran magnitud como el Carnaval de Barranquilla, donde el fin principal es de desinhibirse, cosa que puedes hacer simplemente al ritmo del tambor o de la música tecno, lo que si debo resaltar, es que Rafael Uribe Noguera llevaba años drogándose, así que incluso sabía como lidiar con los efectos de cualquier sustancia y por otra parte, estaba sobrio cuando hizo lo que hizo, no mesclar el caldo con la tajada, porque en cuestión de violencia sexual en Colombia, incluso hacia la población infantil, la lista de sádicos placeres no tiene limites, incluso algunos consumen ostias y otros diezmos.