La Eslovenia de hoy es la Colombia de hace un año a finales de julio.
Por: Chemo Quiroz

Tadej Pogacar, campéon Tour de Francia 2020
El año pasado nosotros celebrábamos a rabiar nuestra primera victoria en el Tour de Francia y hoy ellos enloquecen de dicha con su primer Jersey Amarillo.
En el 2019, para fortuna nuestra, fue Egan Bernal quien, con 21 años, asombró al mundo con su victoria, y esta vez otro muchachito, Tadej Pogacar, fue el encargado de sentenciar, en favor de la nueva generación, la corona de la carrera más importante del mundo. El más joven de la historia en alcanzar la hazaña.
El ciclismo parece cambiar de cara con los avances de la ciencia. Hasta hace poco se creía que los únicos que podían ganar tan dura carrera eran hombres maduros, capaces de soportar la dureza de los golpes, tanto físicos como psicológicos, que acesta día a día el Tour durante sus tres duras semanas de recorrido.

Tadej Pogacar, histórico triunfo en tour de Francia
Incluso, algunos grandes hombre del Tour, Armstrong, Indurain y otros, iniciaron sus seguidillas de victorias a sus 28 años.
Hoy, cuando el corredor puede ir viendo todos los valores de su esfuerzo en un pequeño computador y acciona sus cambios a través de un sistema de Bleutooth, parece que es más conveniente ser joven para soportar mejor las grandes exigencias energéticas de la famosa carrera.
Lo demuestran precisamente los dos últimos ganadores, especialmente Pogacar, quien debió afrontar uno de los más duros recorridos de los últimos años y que, como si le faltara algo, debió descontar más de un minuto perdido en un descuido y viajar los 23 días con menos aliados que su gran rival y compatriota Primoz Roglic.
Enterradas quedaron nuevamente las aspiraciones de hombres experimentados como Porte, Landa, Pinot, Rigo y Nairo, entre otros, quienes ven pasar los años y no sólo no encuentran su ansiada victoria, sino que la ven alejarse mucho más ante la aparición de los nuevos fenómenos de la bici.
Solo queda preguntarse si estos grandes esfuerzos, realizados a los 21 años, no podrían convertirse en exagerados castigos para unas humanidades faltas de madurez, tanto física como mental, que luego se podrían ver reflejados en unas permanencias más cortas en el ciclismo

Pogacar, segundo ciclista en ganar tres maillots en el Tour tras Eddy Merckx
Por ser los primeros en ganarlo tan jóvenes, al menos en la época moderna, habría que esperar un poco para saberlo. Sin embargo, ya pudimos experimentar el sorpresivo y contundente cambio mostrado por Egan Bernal, quien el año pasado ganó con suficiencia la prueba y este año no pudo soportar su dureza y se fue bien temprano a casa, dejando atrás una preocupante estela de dudas.
Pero dejando atrás las desconocidas secuelas que podría traer para el deporte el incontrolable modernismo, tenemos que decir que hemos visto una versión distinta del Tour. Su recorrido montañoso desde el primer día, su cambio de fechas de julio a septiembre y la aureola enigmática de pandemia que le rodeó, le hizo especial.
De todas maneras, vimos una gran batalla y, pese a los pocos ataques que se produjeron, finalmente los grandes favoritos estuvieron adelante. Cada uno de los elementos que hacen parte del Tour, lograron lo que, por momentos, temieron perder.
Organizadores, patrocinadores, ciclistas, técnicos, auxiliares, mecánicos, masajistas y, en general, todos quienes hacen parte de la más grande caravana ciclística del mundo, pudieron hacer lo suyo.
El Tour se salvó y salvó el año ciclístico 2020. Si no hay Giro o Vuelta sería lamentable pero no tan catastrófico como si no se hubiera corrido el Tour. El año entrante seguramente regresará a su época habitual para deleite del verano francés y sus millones de visitantes.
Solo espero, amigos lectores, que estas notas que quise compartir con ustedes durante estos 23 días de Tour hayan sido de su agrado y que mis mensajes hayan colaborado en algo para entender un poco más este apasionante deporte y, en especial, esta carrera que es la más grande del mundo.
Gracias a todos. Dejemos ahí