Estados Unidos asegura que la tendrá en julio. Oxford venderá vacunas en diciembre. Israel también está adelantado. OMS dice que estaría lista en primeros meses de 2020. Prohibidos ensayos clínicos con hidroxicloroquina. Después del Covid-19 vendrá una hambruna: ONU.
Por Chachareros/EFE/AFP/BBC
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La vacuna experimental contra la covid-19 de la biotecnológica estadounidense Moderna, cofinanciada por el gobierno de Estados Unidos, entrará en la tercera y última fase de ensayos
Se trata de la fase decisiva de los ensayos, que permitirá ver, en una gran muestra de personas sanas, si la vacuna es más efectiva que un placebo para prevenir la infección por el nuevo coronavirus.
Se concluyó el protocolo con la Agencia de Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y el ensayo se llevará a cabo en colaboración con los Institutos Nacionales de Salud (NIH).
Moderna está -junto con la Universidad de Oxford, que también lanzó un ensayo a gran escala con 10.000 voluntarios y espera los primeros resultados en septiembre- a la cabeza en la carrera mundial de vacunas.
La compañía biotecnológica recibió 483 millones de dólares del gobierno de Estados Unidos. El 18 de mayo, anunció unos primeros resultados alentadores en un pequeño número de voluntarios (ocho), como parte de la primera fase de los ensayos clínicos.
La fase 2, que incluye 600 voluntarios, comenzó a fines de mayo. La vacunación se realiza en dos dosis separadas de 28 días. La mitad de los participantes recibe un placebo de forma aleatoria.
Si la dosis elegida para las pruebas (100 microgramos) demuestra ser efectiva, Moderna planea producir 500 millones de dosis por año y «posiblemente hasta 1.000 millones».
La compañía es una de las cinco en las que la administración del presidente Donald Trump ha apostado en el contexto de su operación «Warp Speed» (a la velocidad de la luz), según el New York Times, junto con AstraZeneca (socio industrial de vacuna de Oxford), Johnson & Johnson, Merck y Pfizer. El objetivo es fabricar 300 millones de dosis de vacunas para enero de 2021.
La tecnología de Moderna, basada en el ARN mensajero, nunca ha demostrado ser efectiva contra otros virus. Su objetivo es proporcionar al cuerpo la información genética necesaria para propiciar preventivamente la protección contra el coronavirus.
Oxford la anuncia para diciembre
El catedrático de farmacoepidemiología de la Universidad de Oxford, el español Daniel Prieto-Alhambra, reveló este miércoles que el Jenner Institute ya está produciendo la vacuna diseñada y desarrollada por ci3entíficos de esta universidad británica para poder distribuir en diciembre una vez testadas.
El Jenner Instittute, fundado en 2005, forma parte del Departamento de Medicina de Nuffield en la Universidad de Oxford y tiene como objetivo desarrollar vacunas para enfermedades de gran importancia para la salud pública mundial, como la malaria, la tuberculósis o el VIH.
Según afirmó Prieto Alhambra en una entrevista radiofónica, Jenner Institute espera tener los resultadosdefinitivos de su ensayo clínico para demostrar la eficacia de la vacuna hacia finales de octubre o principios de noviembre.
“El Jenner Institute está trabajando en una de las vacunas que están más avanzadas, está ya en fase 3, llevan reclutados cientos de pacientes y esperan tener resultados hacia octubre o noviembre. Sería la primera en comercializarse”, declaró el científico.
“El laboratorio ha tomado el riesgo de empezar a producir ya la vacuna para que, si funciona, poder tenerla en el mercado inmediatamente. El Laboratorio ya está asumiendo que funcionará. La fase 1 y 2 parece que funciona”, afirmó el catedrático.
OMS cree que la vacuna llegaría a inicios de 2021
La directora de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la española María Neira, dijo que ve factible que la vacuna contra covid-19 llegue a principios de 2021 y pidió que se fabrique y distribuya con «equidad».
«La fecha sería en los primeros meses del año próximo. Los optimistas dicen que antes de final de este año. Ojalá tengan razón», indicó Neira en la conferencia por vía telemática ‘Covid-19: la encrucijada de la OMS’, organizada por Barcelona Tribuna.
Según la experta, «es fundamental el desarrollo de la vacuna, pero también asegurarse de que la fabricación y la distribución se producen con equidad». A la OMS, añadió, le corresponderá «coordinar y arbitrar» la carrera por la vacuna.
Neira apuntó que «no solo podrá beneficiar a los países que hayan pagado» y recordó que habrá subvenciones y la aportación de donantes para aquellos en peor situación para hacerse con vacunas. «Y todo esto, generando también claros beneficios económicos para las farmacéuticas», agregó.
A propósito del rebrote registrado en China, explicó que se investiga y que se irá comunicando «lo que se sepa». Más allá, sobre la posibilidad de un rebrote global, Neira espera que no se produzca, aunque instó a protegerse al máximo: «Esperar lo peor para que luego sea lo mejor», resumió.
Habrá subvenciones y la aportación de donantes para aquellos en peor situación para hacerse con vacunas
Preguntada sobre si la OMS reaccionó tarde al declarar la pandemia, Neira señaló que, al oficializarse la epidemia en China, en el resto del mundo solo había 80 casos confirmados y ninguna muerte.
Al respecto, argumentó que entonces no era una pandemia con potencial mundial y, en ese sentido, «no se llegó tarde». Al mismo tiempo, tras la alerta en China, el resto del mundo tuvo dos meses y medio para «prepararse y responder», sobre todo teniendo en cuenta las medidas «excepcionales tomadas» por Pekín, que incluso algunos calificaron de «totalitarias».
En su opinión «personal», destacó, el Gobierno chino «no escondió nada» y cree que, de haberlo hecho, «el sistema lo hubiera detectado».
Ahora vendrá ‘una pandemia de hambre’
La crisis del nuevo coronavirus está empujando a 40 millones de personas a una situación de inseguridad alimentaria en América Latina y el Caribe, advirtió Naciones Unidas, que pidió medidas urgentes para evitar una “pandemia de hambre”.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU señaló que en los once países donde opera en la región, el número de personas que enfrentan una grave inseguridad alimentaria ha pasado de 3,4 millones a principios de años a 14 millones.
Pero incluir a las personas en inseguridad alimentaria moderada elevaría esta cifra a alrededor de 40 millones, debido al impacto socioeconómico de la pandemia, declaró Miguel Barreto, director regional del PMA para América Latina y el Caribe
La advertencia llega en un momento en el que se han superado las 80.000 muertes por covid-19 en América Latina y el Caribe, de acuerdo con un recuento basado en las fuentes oficiales, mientras el virus se acelera en la región.
“Estamos realmente preocupados por esta tendencia de salud”, indicó Barreto en Ginebra.
“Desafortunadamente las noticias tampoco son buenas cuando se trata de la situación de seguridad alimentaria”, continuó. “Nuestras proyecciones pintan una imagen sombría. Necesitamos actuar rápidamente para prevenir que esta crisis se convierta en una pandemia de hambre”, alertó.
Cosechar miedos
En la región, el PMA opera en los países del llamado Corredor Seco en América Central: El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua; así como en Ecuador, Bolivia Colombia y Perú en Sudamérica; en Cuba, República Dominicana y Haití en el Caribe.
Barreto explicó que las principales preocupaciones eran Haití, el Corredor Seco, y los migrantes en Sudamérica.
En Haití, el número de personas en grave inseguridad alimentaria se ha duplicado de 700.000 en diciembre a más de 1,7 millones.
Allí, al igual que en el Corredor Seco, “tuvieron una sequía a finales de 2019. Ahora, con la Covid-19, están más impactados y devastados y estas personas están sufriendo mucho”, declaró Barreto.
Si la próxima cosecha en septiembre es pobre, “la situación va a deteriorarse más”, alertó.
Barreto afirmó que el PMA necesitaba 400 millones de dólares para dar asistencia en la región solo en 2020, pero por ahora, el pronóstico de ayuda financiera era “muy bajo”.
Aunque el PMA no opera en Venezuela, la organización está negociando con el Gobierno y espera volver para antes del final de 2020, tras 45 años de ausencia.











