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Robin Williams: «El suicidio es una solución permanente a un problema pasajero»

Algunas veces el universo permite que sucedan desgracias para que reconozcamos que algo no está bien y que debemos tratarlo aunque nadie quiera hacerlo. El tabú de la depresión, en la muerte de un gran comediante.

Por Melissa Ochoa – Chacharera

Robin Williams1

Robin Williams, con su primera estatuilla del Óscar.

El dramático desenlace en la vida de uno de los ganadores más queridos del Óscar, casi el alma humana de Hollywood, Robin William fue el de una víctima de un mal que aqueja a 350 millones de personas en el mundo, el 5% de la población adulta de América Latina y de la cual solo 2 personas de cada 3 que la padecen reciben tratamiento.

En su mayor grado, la depresión severa, el trastorno mental más común a nivel mundial, cobra 850.000 víctimas del suicidio, según  la Federación Mundial por la Salud Mental (Wfmh, por sus siglas en inglés). Además de la de por sí dañina depresión que sobrevino tal vez como cuenta de cobro del consumo de alcohol y cocaína (mezcla venenosa y explosiva), en los últimos meses de su vida Williams fue sorprendido en forma desagradable por otro terrible compañero permanente: el mal de Parkinson.  Evento que, sin duda, agravó su estado depresivo.

Robin Williams dejó, a sus 63 años, un recorrido filmográfico difícil de superar.  Fue un alumno destacado de  la Universidad de artes dramáticas Julliard en Estados Unidos, quién le rindió homenaje publicando su fotografía de grado en la sesión inicial de su página web. Plasmó su talento en más de 50 películas, en un premio Óscar, cinco Globos de oro y memorables personajes tales como: Patch Adams, el doctor de la risa; Un papá genial (Mrs. Doubfire); un explotador de niños en Augustus Rush; un  Peter Pan adulto que se enamoraba de  campanita; y hasta dentro de una jaula de locas fue a parar para hacernos reír.

También demostró otras facetas de su talento en films con un toque más dramático como: Más allá de los sueños;  Un mundo más allá del cielo y El infierno de Dante, al que ingresa para rescatar a su alma gemela, víctima de la desgracia y el suicidio, para volver a  reencarnar y enamorarse una y otras vez en cada una  de sus vidas. En esta película, muy acorde al tema que ronda hoy a la memoria del artista, Williams camina a través de los cielos de sus seres amados, a quienes había perdido a causa de un trágico accidente automovilístico, de la misma manera que en la que él moriría meses después dejando viuda a su joven esposa, una artista plástica que, al no soportar la separación y la presencia de su esposo en sus obras de arte, decide quitarse la vida y se condena a sí misma a un infierno eterno, del que solo podrá salir con el más grande acto de voluntad que encuentre en su interior y la ayuda de su esposo. Una película que aún cuando pareciera trágica deja un mensaje de aliento en la vida y nos hace viajar a través de los cielos más hermosos que podamos ver en nuestros sueños.

Robin Williams 2

Si bien la realidad que conocimos del actor no concordaba con la que veíamos en escena, debido a años de lucha en contra de la adicción al alcohol y la cocaína, por lo menos este silencioso mal hoy es expuesto ante los reflectores, desnudo, crudo y sin censura, a la vista tanto de los actores del corruptible mundo de la farándula y de aquellos íntegros que se consideren contrapuestos al oropel.

Robin Williams era un filántropo activista en favor de las necesidades humanas, brindaba charlas para los soldados que regresaban de Iraq e intentaba mostrarles una manera de sonreír nuevamente a la vida. En una de ellas recalcó: «El suicidio es una solución permanente, a un problema pasajero».

Claves para entender la depresión

depresiónLa depresión es una enfermedad silenciosa y desoladora que puede afectar  a cualquiera, en cualquier etapa de la vida, que aísla a quien la sufre y es considerada incluso la segunda causa mayor de discapacidad, severa mayor y la distimía, siendo las mujeres más propensas y los hombres quienes menos ayudan buscan.

Entre sus síntomas se encuentran el desinterés, insomnios, frecuentes dolencias musculares, incapacidad para comunicarse con otros, se puede llegar incluso al aislamiento total por parte de la persona depresiva y afecta severamente el entorno que le rodea, la vida sexual, falta de concentración, desórdenes alimenticios y si bien puede llegar a ser mortal como lo fue en el caso de Williams, es totalmente curable y tratable.

El principal consejo de muchos libros de autoayuda y blogs especializados es comprender que la persona que padece esta enfermedad no buscó estar en esa situación y que absolutamente nadie debería pasar alguna vez por esta experiencia que los mismos psicólogos muchas veces no llegan a entender.

Es necesario mantener la unidad familiar y contar con personas alentadoras y confiables. Se requiere ayuda profesional, intentar llevar una rutina diaria y una alimentación sana también son un camino que puede durar años, pero que puede tener un final feliz  y un gran fortalecimiento personal en quién sobrevive y habla de ella.

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