‘Memuerde’ García anotó el 5 de septiembre de 1948, el primer gol de penal en la historia de Junior, el cual se lo hizo al Once Deportivo.
Por: Francisco Figueroa Turcios
Los junioristas recuerdan a Rigoberto ´Memuerde´ García, aquel negro que entraba a las canchas de los estadios del país siempre con una sonrisa a flor de labio, listo a ser jugadas que rompían todos los libretos de los técnicos porque tenía entre ceja el arco contrario para hacer goles insólitos.
La vocación goleadora de Rigoberto la ratificó en las cinco temporadas que jugó con el Junior al alcanzar un cifra impresionante: 61 goles en 83 partidos. Tiene el récord de ser el primer goleador en la historia de Junior. De los 411 goles anotados de penal en el historial de Junior, Rigoberto marcó el primero, frente al Once Deportivo el 5 de septiembre de 1948, en la tercera fecha cuando Junior obtuvo la victoria 2-0.
El listado de los jugadores que marcaron penales en fechas importantes en el historial de Junior es el siguiente, de acuerdo al estadígrafo Jorge García Junior.
1.- Rigoberto García ( 5 / Sept/ 1948, Junior 2 Once Deportivo 0 )
50.- Victor Ephanor (8/Dic/1974, Millonarios 4 – Junior
100.- Omar Alfredo Galván (15/Mayo/1980, Junior 6 – Bucaramanga 1)
150.- Roberto Gasparini (7/Julio/1985, Pereira 4 – Junior 2)
200.- Oswaldo Mackenzie (3/Junio/1993, Once Caldas 3 – Junior 2)
250.- Marquinho (4/Noviembre/1999, Junior 2 – Envigado 0)
300.- Omar Sebastián Pérez (3/Marzo/2007, Cali 4 – Junior 1)
350.- Edinson Toloza (13/Abril/2013, Junior 3 – Aguilas Doradas 2)
400.- Luis Daniel González (17/Octubre/2021, Junior 2 – Jaguares 1)
411.- Carlos Bacca (4/Septiembre/2022, Unión Magdalena 2 – Junior 1)
El listado de goles por año de´ Memuerde´ García, se estableció así: 1948, anotó 15 goles ; 1950, concretó 10 goles , 1951, marcó 21 goles ; 1952, anotó 8 goles y 1953, marcó 7 goles.
Rigoberto, era un jugador gigantesco, media 2 metros, tenía la piel oscura y brillante, unos dientes inmensos y blanquísimos (a los cuales seguramente hay que atribuir esa extraña sindicación de mordisco que abrió paso al apodo: Memuerde. Tenía una patada de mulo que una vez, frente al América de Cali, protagonizó un gol con balón desinflado. Nadie pudo explicarse jamás cómo el esférico, reventado desde el impacto con el pie de Memuerde , terminó exhausto y vacío en el fondo de la red.
Su estampa de ébano es recordada por la gloriosas tardes en el Municipal, donde había que entrar al estadio a las nueve de la mañana para presenciar un partido que comenzaría siete horas después.
Alrededor del estadio Municipal se quedaba una multitud igual a la que había logrado ingresar al espectáculo que daban Rigoberto ´Memuerde´ Garcia o Heleno de Freita. El Junior era el único equipo del mundo capaz de llenar el estadio varias veces a la semana: la gente colmaba las graderías para presenciar las prácticas.













