El dignatario arribó a la capital del Atlántico como invitado de honor al Congreso Mundial de Juristas. Este viernes el Rey Felipe VI de España participó en la clausura del evento.
Lexander Loaiza Figueroa @Lexloaiza
El Rey Felipe VI de España cumplió una apretada agenda en Barranquilla, con motivo de su primera visita a la capital del Atlántico. En esta ciudad, el dignatario participó en el Congreso Mundial de Juristas que convocó a personalidades de todo el mundo.
Su agenda comenzó al mediodía del jueves con un almuerto que se preparó en su honor y que fue encabezado por el presidenet Iván Duque. Luego visitó el puente Pumarejo, una obra de infraestructura que ejecutó la constructura española Sacyr. Posteriormente participó en la inauguración del monumento World Peace & Liberty Awarden, ubicado en la plaza de la Paz.
La noche del jueves se la dedicó a la comunidad española que hace vida en Barranquilla. Allí conoció las inquietudes de la colonia ibérica que vive en esta parte de la costa atlántica.
La estadía de Felipe en la Casa Catinchi
Una de las particularidades de la visita de el Rey Felipe VI es que en lugar de alojarse en un hotel 5 estrellas, lo hizo en la emblemática y recién recuperada Casa Catinchi. Se trata de una obra arquitectónica que es patrimonio de la ciudad ubicada en el casco histórico de Barranquilla.
Hasta hace algunos años la casa, que en principio alojó a una adinerada familia de Puerto Rico, había quedado abandonada y por su deterioro estuvo a punto de desaparecer. Sin embargo un minucioso trabajo de restauración permitió su rescate y hoy alberga encuentros de autoridades y otros eventos oficiales.
Durante el tiempo que estuvo abandonada la casa fue escenario de muchas leyendas urbanas que se tejieron en el imaginario popular. Algunas de esas historias hablaban de eventos espectrales que ocurrían en su interior.
La formalidad sucumbió al calor de Barranquilla
Acostumbrado a dejarse ver en trajes formales tanto civiles como militares, el Rey Felipe VI sucumbió al calor barranquillero y se dejó ver muy informal este jueves. Este día lució una guayabera en azul celeste, que era mucho más adecuada para soportar las altas temperaturas de La Arenosa.
Desde que aterrizó el Airbus A-310 en el aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz, la presencia del miembro de la nobleza europea se hizo sentir. Caravanas de vehículos blindados, cañonazos que sonaron en su honor en la zona de El Prado y helicópteros volando por toda la ciudad.

En varias avenidas se dispusieron operativos especiales para descongestionar el tráfico en los momentos que la comitiva oficial circulara por esas zonas.
Róbalo y café orgánico para el Rey
Uno de los aspectos más curiosos de la visita del monarca fue el menú que degustó en el almuerzo en su honor. Al Rey se le sirvió róbalo bañado en leche de coco con pava de ají. El contorno fue yuca con queso costeño aderezado con cebollín chino, además de vegetales.
El chef sincelejano, Alex Quessep fue el encargado de preparar el almuerzo para el Rey y las decenas de invitados que estuvieron en la exclusiva ocasión. Se trató de un menú inspirado en el Caribe, según las propias palabras del profesional de la cocina.











