Este jueves falleció de un cáncer. Con esa fe del paisa, recuperó edificaciones abandonadas.
Por Chachareros
Ramiro Zuluaga Gómez era uno de esos antioqueños que sentía envidia de la buena de contemplar todo cuanto tenía a la mano Barranquilla para convertirse en una de las principales capitales de Centroamérica y el Caribe.
Y esa fe en Barranquilla, sobre todo en el Centro Histórico abandonado durante años por propios y extraños, lo convirtió en un barranquillero más, que hasta el último día de su bondadosa y productiva existencia estuvo luchando por ese sueño colosal por recuperar a plenitud el viejo centro de la capital atlanticense. Un sector añoso y lleno de historia y aventuras, que por desgracia los propios barranquilleros fueron abandonando sin el menor asomo de nostalgia. Hasta darle la espalda totalmente.

Edificaciones abandonadas y guarida de pordioseros y ratoneras, fueron convertidos en dinámicos y pujantes centros comerciales.
Vergonzante era pasar por un edificio de tres y cuatro pisos que otrora fuera un importante centro bancario o un pomposo hotel de ribetes internacionales, y verlos descoloridos, desvencijados, convertidos en guarida de malandros, viciosos y ratoneras.
Este empresario de origen antioqueño, radicado hace muchos años en Barranquilla lamentablemente murió en la madrugada de este jueves como consecuencia de un cáncer que se lo llevó en un abrir y cerrar de ojos para dolor inconsolable de su esposa Lucy Salazar Alzate y sus hijos Daniela y Alejandro Zuluaga Salazar. Su fallecimiento se produjo a las 3 de la mañana en la Clínica Iberoamericana, en el norte de la capital del Atlántico.
Su fallecimiento fue muy lamentado por el expresidente de la República y senador Álvaro Uribe Vélez, en un tuit en el cual reconoció la valía de este buen hombre.
Un visionario del comercio, Zuluaga dejó huellas en la ciudad como hombre promotor de iniciativas privadas y lideró cruzadas que permitieron la recuperación de varios edificios en el centro histórico de Barranquilla. A pesar de su condición de empresario, siempre se preocupó por el bienestar de los vendedores ambulantes del centro que ocupan el espacio público.
El Shopping Center, fue su primer proyecto y además se convirtió en un ejemplo para que se ejecutaran otras iniciativas similares.
En declaraciones a la prensa y radio el Obispo Auxiliar de Barranquilla, Monseñor Víctor Tamayo, dijo que en la noche de este miércoles visitó a Ramiro Zuluaga en la clínica “hablándole de la Virgencita que tanto amaba para que se fuera tranquilla”. “Estuvimos en una despedida muy bella”, reveló.
Tamayo calificó a Zuluaga como “un servidor social que trabajó en al recuperación del centro Histórico”. “Siento mucho la partida de Ramiro” dijo.
Familiares y allegados informaron que Zuluaga fue velado desde bien temprano en la funeraria Jardines de la Eternidad y a las cinco de la tarde su cuerpo fue cremado.












