- Promigas, Promisol y la Fundación Promigas inauguraron un sistema de iluminación solar comunitaria en Caracolí, Malambo, beneficiando a cerca de 1.800 habitantes y fortaleciendo la seguridad, el encuentro ciudadano y el uso de energías limpias.
El parque infantil y la cancha de fútbol del corregimiento de Caracolí, en Malambo, cuentan desde hoy con iluminación solar gracias a una iniciativa liderada por Promigas, Promisol y la Fundación Promigas. La intervención busca fortalecer el bienestar comunitario, recuperar espacios de encuentro y promover el uso de energías limpias en los territorios donde opera la compañía.
El proyecto contempló una inversión de más de $194 millones para la instalación de sistemas solares en dos espacios centrales de la vida comunitaria: cuatro postes con ocho luminarias de módulo solar integrado en la cancha de fútbol y siete postes con once luminarias de panel solar tipo split en el parque infantil.
Gracias a esta intervención, cerca de 1.800 habitantes de Caracolí cuentan hoy con espacios mejor iluminados para el deporte, la recreación y el encuentro, lo que amplía su uso seguro durante las noches y contribuye al bienestar de la comunidad.
Además de la infraestructura, el proyecto incluyó procesos de formación y participación ciudadana en energía solar y cuidado de los activos comunitarios. Así, cada luminaria representa más que tecnología: es una oportunidad para fortalecer la apropiación de estos espacios por parte de la comunidad.
La iniciativa fue posible gracias al compromiso de aliados como el Grupo Transfórmate, Estruccon Ingeniería y la Gobernación del Atlántico, así como a la articulación con la Alcaldía de Malambo, cuya participación reafirma el compromiso institucional con espacios públicos más seguros y con la permanencia de esta solución en beneficio de la comunidad.
«El verdadero éxito de esta iniciativa no es solo la energía instalada, sino la estructura comunitaria que queda para sostenerla. Ese es el modelo de transición energética con apropiación comunitaria que queremos seguir replicando en el país, uno que convierte la tecnología en capacidad comunitaria», afirmó María Paula Camacho Rozo, vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Promigas.
Esta iniciativa hace parte del modelo de Soluciones Energéticas Comunitarias, desarrollado por Promigas, Promisol y la Fundación Promigas para llevar energía limpia a comunidades ubicadas en las áreas de influencia de la compañía. El modelo combina infraestructura energética, formación de capacidades locales y apropiación comunitaria para garantizar la sostenibilidad de las soluciones implementadas.
«Este proyecto nos unió como comunidad y nos enseñó que, trabajando juntos, el cambio es posible. Aprendimos sobre energía limpia, sobre paneles solares, sobre cómo cuidar y conservar la energía que tenemos. Fue una experiencia única que nos deja preparados para el futuro», manifestó Faysuli Barranco Pérez, estudiante del Centro Educativo Oasis de Fe.
Antes de Caracolí, el modelo de Soluciones Energéticas Comunitarias se implementó en la vereda Paiva (Bolívar), donde más de 450 habitantes se benefician de un sistema solar instalado en el centro educativo local. Allí, además de la infraestructura, se promovieron procesos de formación y se conformó un comité comunitario encargado de acompañar la sostenibilidad de la solución en el tiempo.
En Paiva, la energía solar instalada evita la emisión de tres toneladas de CO₂ al año, equivalentes a la capacidad de absorción de 140 árboles, consolidando el proyecto como un ejemplo de cómo la transición energética puede generar beneficios ambientales, sociales y comunitarios en los territorios.
Con las experiencias de Caracolí y Paiva, Promigas avanza en la consolidación de un modelo que combina energía limpia, desarrollo comunitario y sostenibilidad, y que contribuye al cierre de brechas energéticas y al bienestar en los territorios donde opera.
Como parte de su programa Territorios Más Sostenibles, la Fundación Promigas pondrá en marcha este año cinco nuevas iniciativas de Soluciones Energéticas Comunitarias en Correa (Bolívar), Caloto (Cauca), Guachené (Cauca), Chinú (Córdoba) y Tolúviejo (Sucre). Además de la instalación de sistemas solares, estas iniciativas contemplan la conformación de comités de energía, la formación de cerca de 195 personas en el uso y mantenimiento de los sistemas, y el fortalecimiento de capacidades locales para garantizar la sostenibilidad de las soluciones.
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