Junior y Millonarios estaban interesados en sus servicios, pero sus padres se opusieron que fuera un profesional del fútbol.
Por: Francisco Figueroa Turcios

Orlando Victor Dacarett, pasión por el fútbol
Orlando Victor Dacarett, aspiraba ser un futbolista profesional, pero sus padres (Víctor y Victoria) le modificaron el guión y le asignaron otro papel. Desde los cinco años de edad, mostró su pasión por el fútbol. Jugaba de mediocampista creativo, con una zurda prodigiosa y además poseía un potente disparo, que le daba el plus de ser un eximio goleador.
Orlando Víctor era un destacado futbolista, pero indisciplinado en la parte académica, por lo que sus padres para corregirlo lo pusieron a estudiar interno en el Colegio Biffi, pero los profesores no soportaron sus reiteradas faltas por lo que sólo alcanzó a cursar tercer año de bachillerato.
Como castigo sus padres lo enviaron a Bogotá al Colegio La Salle a terminar el bachillerato…el remedio fue peor que la enfermedad. “Me valía de cualquiera estrategia, incluso le pagaba a los porteros para que dejaran salir para ir a practicar fútbol o en su efecto cometer pilatuna con unos amigos. Reconozco que era exageradamente indisciplinado», recuerda Orlando Víctor Dacarett sobre su juventud.
Victor y Victoria, padres de Orlando Victor Dacarett, inteligiblemente lo apoyaron en la practica del fútbol con la única condición que culminar el estudiar bachillerato y al final le tomó pasión por los libros estudió Administración de Empresas.
1982: Dacarett, presidente de Junior

Juan Abuchaibe, Orlando Victor Dacarett y Luis Silvestri
Orlando Víctor Dacarett compartía con Fuad Char la práctica del sofbol, y al final sus conversaciones giraba alrededor del balón de fútbol, especialmente de Junior. Conocedor Fuad de su pasión por el fútbol y además que era un ‘mecenas’ de este deporte, lo invitó para que hiciera parte de la junta directiva del cuadro ´Tiburón´. El ‘negro’ Dacarett, como le dicen sus amigos, aceptó el reto, bajo una sola condición: manejar las categorías menores.
A partir de 1977, Orlando Víctor Dacarett, asume la presidencia de las divisiones menores del Junior llegando aplicando una nueva filosofía para concretar un proyecto de verdadera ‘cantera’ de la plantilla profesional.
«Encontré que el jugador más joven en Junior tenía 23 años, cuando a esa edad el futbolista debía estar en el equipo profesional, por lo que me tocó tomar la dura decisión de darle la carta de libertad a 110 jugadores y arrancar un nuevo ciclo. Recuerdo que hice una convocatoria a través de avisos publicitarios en El Heraldo y las emisoras para reclutar jugadores con un mínimo de 10 años y máximo de 16 años.

Orlando Victor y Otho Dacuhna
Los directivos del Junior habían decidido para la temporada 1982 renovar la nómina debido al alto costo y además habían conflicto con jugadores como el caso del portero argentino, Juan Carlos Delménico, quien se había vuelto irreverente con los directivos, por lo que Fuad Char no dudó un segundo en solicitarle a Orlando Víctor Dacarett, en darle esta difícil misión de darle un ‘revolcón’ a la plantilla profesional, por lo que fue asignado presidente en la asamblea de socios el 27 diciembre 1981. Juancho Abuchaibe, asumió la gerencia del cuadro ´Tiburón´.
Al final de este año 1881 se marchan de Junior Juan Carlos Delménico, Jesús ‘Toto’ Rubio, Óscar Bolaño, Fernando Fiorillo y Gabriel Berdugo. Retorna Néstor Manfredy a la dirección técnica de Junior y como novedades llegan los jugadores argentino Edgardo Teglia y Adalberto Perrout para el Torneo Apertura.
Para el segundo semestre vuelve y juega la sangre brasilera al Junior: Sergio Luis Tolentino de Carvalho, apodado ‘Luisao’ y Luis Pablo. Junior logró clasificar a la liguilla final, pero sorpresivamente cambio de timonel en la dirección técnica: salió Néstor Manfreddy y llegó Othon Alberto Dacuhna.
Orlando Victor Dacarett, se le cumplía el sueño de prestar sus servicios al Junior. No lo pudo ser desde el rol de futbolista, le tocó ser dirigente del cuadro ´Tiburón´.











