Mientras a la gobernadora Elsa Noguera las muletas le producen cayos repoblando la riqueza piscícola, manos criminales destruyen tan bondadoso proyecto.
Por Chacharero

Por donde se le mire, y a pesar de las muy respetables opiniones de expertos y científicos en la materia, no se descarta la acción de manos criminales en el deterioro de las condiciones de la calidad del medio ambiente para la cría adecuada de pece.
Todo ello si se tiene en cuenta que, desde cuando la Organización Mundial de Salud (OMS) anticipó que después de la pandemia del Coronavirus-19 sobrevendría una hambruna mundial, se invitó a todas las autoridades del Mundo a emprender programas agresivos, realizables y productivos a corto, mediano y largo plazo para proyectos generadores de alimentos.

Sin embargo, no es desconocido el accionar de mezquinos y miserables dueños de latifundios alrededor de los cuerpos de agua, que, mediante estrategias criminales aplican métodos turbios para que se produzcan fenómenos como la mortandad de peces, luego de una intensa y laboriosa campaña de siembra de alevinos.
Investigar
Las noticias no deben quedar en el aire como algo natural que se produce por capricho de la naturaleza. Imposible que desde tiempos ancestrales, cuando los aborígenes vivían si atentar criminalmente contra el ecosistema, ahora resulta que el hábitat piscícola no convive con la naturaleza.

Una vez cumplida la visita técnica de inspección realizada este jueves a la ciénaga de Luruaco, para verificar las denuncias ciudadanas por mortandad de peces, el equipo técnico de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA), logró verificar las condiciones del área de la ciénaga afectada por la mortandad de peces del orden Siluroforme (bagre o pez chivo), confirmando que se encontraron individuos juveniles de talla no superior a los 25 centímetros que se ubicaban en la zona adyacente a la localidad La Puntica, hasta donde eran arrastrados por la acción de los vientos.
Durante la visita de inspección en campo, los pescadores que se encontraban en el lugar manifestaron que la mortandad se inició después de un fuerte aguacero que cayó en el municipio el día martes 19 de octubre, razón por la cual, es posible que la causa del fenómeno presentado, sea atribuible a la fuerte lluvia que generó la re suspensión de material participado del fondo de la ciénaga, lo anterior teniendo en cuenta que ésta, es un cuerpo de agua lentico al cual solo llegan de manera temporal (durante la época de lluvias) los tributarios denominados arroyo Limón, arroyo Montañez, arroyo Mateo y Barro.
La Bióloga Ayari Rojano, explicó que la remoción de los sedimentos de fondo y el mayor aporte que se genera durante fuertes precipitaciones por la acción de arrastre de las escorrentías, ocasionan mayor presencia de materia orgánica para ser descompuesta por el sistema, lo que aumenta la demanda de oxígeno por parte de los microrganismos presentes en la ciénaga, generando en algunas zonas condiciones deficientes de oxígeno (anóxicas).
La profesional, quien se desempeña como Asesora de Recurso Hídrico de la CRA, señaló que la condición descrita anteriormente, puede producir interferencia en algunas especies en los procesos respiratorios al obstruir órganos como las branquias. “A eso se suma la nubosidad, y la falta de sol, lo que reduce el intercambio gaseoso y la producción primaria que son las fuentes más importantes de oxígeno. El hecho de que la mortalidad está asociada a una especie, puede deberse a que los siluridos son peces con frecuencia asociados al fondo del ecosistema donde las condiciones relacionadas con el oxígeno son más sensibles por estar cerca del sustrato con alto contenido orgánico”, concluyó.

Para continuar con el análisis de las posibles causas de la novedad presentada, la Corporación se encuentra realizando los monitoreos de variables fisicoquímicas, microbiológicas e hidrobiológicas del cuerpo de agua que permitan establecer la causa o las causas más probables de este suceso.











