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Nada que disminuyen muertes por accidentes

5 muertos, entre ellos una bebé de 2 meses de nacida, y 13 heridos, deja tragedia en vía Cereté-Montería por exceso de velocidad bajo torrencial aguacero. 

Por Chachareros/@Majoca/@Elizabeth

Es como si los choferes de buses se desquitaran lanzándose como balas en los largos tramos de carreteras en donde no hay reducidores de velocidad de ninguna índole.

2 desolación y tristeza

Desolación y tristeza produjo el accidente en la población de los barrios de Cereté en donde cayó la buseta.

Esta vez la tragedia llegó envuelta en una buseta de la empresa Sotracor, cuyo conductor no respetó que a esas horas de la tarde del martes llovía a cántaros y la carretera era como si estuviera enjabonada. Obvio, como no hay ‘policías acostados’, taches, conos, ni mucho menos pantallas que obligan a reducir la velocidad, los conductores se lanzan como bólidos, sin importarles que con su acción suicida ponen en peligro la vida de otros seres.

Este grave accidente de tránsito en la vía Cereté – Montería, que deja cinco personas muertas –entre ellas una bebé de apenas 2 meses de nacida–,  y trece heridos, según las primeras versiones se presentó por exceso de velocidad en medio de torrencial aguacero.

Son cinco muertos y 13 heridos que hay que atribuirles, en primer lugar, a los choferes irresponsables; en segunda instancia, a las empresas de transporte de pasajeros que contratan a personal poco idóneo para tan delicada tarea de manejar un vehículo de transporte de pasajeros, y, por último, algo de culpa recae sobre las autoridades locales responsables de poner en práctica medidas drásticas y adecuadas para impedir que estos ‘locos de la vía’ sigan al timón de buses repletos de inocentes almas.

5 cuando aprenderán a respetar

¿Cuándo aprenderán los conductores a respetar los índices de velocidad, la lluvia y las curvas?

Por lo general esas decisiones se dilatan por rencillas o ambiciones políticas locales. Porque esas medidas el Ministerio de Transporte las deja en manos de la autoridad departamental, distrital o municipal de tránsito, para que designe los máximos y mínimos de velocidades en carretera, especialmente en zonas cercanas a centros urbanos, escuelas, escenarios deportivos y vías de intensa circulación vehicular.

Es un saldo doloroso, por cuanto el número de víctimas fatales puede aumentar, ya que hay heridos de cierta gravedad, como consecuencia de la accidentada buseta de transporte intermunicipal, de placas YHK 875 afiliada a la empresa Sotracor, que se salió de la vía y chocó contra un árbol.

El accidente vial ocurrió hacia las 3:15 de la tarde de este martes, cuando el vehículo se movilizaba por el segundo anillo vial procedente de Lorica y después de pasar por el Colegio Gimnasio Campestre, el conductor perdió el control del automotor, chocando aparatosamente contra un árbol.

Dos personas murieron en el sitio y tres más cuando ingresaron a centros asistenciales de la ciudad.

4 ´'pudo haber estallado

Según un oficial de la policía, la tragedia pudo haber sido mayor si estalla el tanque de gasolina, que iba repleto.

Entre los fallecidos está una menor de dos meses de nacida, identificada como Brianis Sofía Izquierdo Ramos, un hombre de aproximadamente 40 años, que respondía al nombre de Luis Petro Mendoza, (Conductor del bus) y una mujer de 38 años de edad identificada como Rosa Aydee Chica Nahar, y los adultos mayores Josefa María Hernández Castro y Octavio Manuel Pérez Orellanos.

De acuerdo con declaraciones del Coordinador Médico de la Clínica Traumas y Fracturas, Juan Villalobos, dadas a www.larazón.co ,  hay dos heridos que revisten gravedad, uno de ellos es un hombre que tiene un trauma abdominal grave, por lo que sigue en la unidad de cuidados intensivos.

“Las otras personas están con heridas moderadas y severas, de ellos tenemos un paciente de sexo masculino que pasó a cirugía por un trauma abdominal, una mujer que está en cuidados intensivos. Los demás pacientes son heridas y traumas moderados, están en el servicio de urgencia”, expresó el galeno.

Según el comandante de la Policía Metropolitana, Coronel Jesús Díaz, el accidente habría sido causado por impericia y exceso de velocidad al tomar la curva, además se adiciona la lluvia y la poca visibilidad.

3 como estaba lloviendo la carretera era un jabón

Uno de los pasajeros heridos relato que, «como estaba lloviendo, la carretera era un jabón».

El Coronel Díaz es muy claro en su descripción. Una curva a la vista que no es respetada por el conductor de la buseta. La intensa lluvia. La poca visibilidad. Y esa negligencia cómplice de las autoridades locales que deben ponerse de acuerdo cuanto antes para determinar un adecuado sistema para reducir la velocidad. Es algo triste y paradójico. En carreteras de mayor peligro (por exceso de curvas y frecuentes aguaceros intensos), es en dónde menos controles de velocidad hay. Es el caso de departamentos como Córdoba y Sucre. Allí, según versiones de periodistas locales, alcaldes y gobernadores se pelean «la adjudicación de un millonario contrato para el control de velocidad vial, que puede general ‘mucha mermelada’ y no dan su brazo a torcer». Y los respectivos diputados y concejales, muertos de la risa, a la espera que el gobernador o alcalde decida para caerles como gallinazo en busca de su porción de ‘mermelada’. Eso es así y es triste decirlo. Por supuesto, la comunidad tiene la palabra para que obligue a las autoridades respectivas a cambiar esa conducta malsana, que, por causar indirectamente tantas tragedias, resulta un tanto criminal.

En cambio en Atlántico y ciudades como Barranquilla, Soledad, Sabanalarga, que han contratado un excelente servicio de cámaras con abundantes avisos muy visibles sobre la presencia de esas ‘cámaras reducidoras de velocidad, los índices de accidentalidad se han reducido hasta en un 75%’. Con ellas funcionando el chofer reduce a las buenas o a las malas. Porque si acumula varios registros de haberse pasado por la cámara a una velocidad más alta que la señalada en  los avisos, con toda seguridad los paga de su bolsillo, y, en el peor de los casos, además termina fuera de la empresa con informe a su hoja de vida.

 

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