El Arzobispo Auxiliar de Barranquilla Monseñor Víctor Tamayo señala que Dios “creó al hombre y a la mujer para que tuvieran hijos y fuera una familia”.
Por Rafael Sarmiento Coley, Director
“La familia es un papá y una mamá y unos hijos; y esa unidad constituye lo esencial de una sociedad, pero si eso no funciona así, esa sociedad se va a pique, porque no hay moral ni buen ejemplo”, según el Arzobispo Auxiliar de Barranquilla Monseñor Víctor Tamayo.

Gina Parody d´Echeona y Cecilia Álvarez Correa, dos ministras que hacen parejas. Ambas son costeñas.
Abordó los dos temas sobre el tapete. Con respecto a la adopción, recordó que “Dios fue muy sabio al establecer que el hombre le diera la parte del buen ejemplo y el trabajo y la disciplina, y la madre fuera la amorosa y tierna. En un pareja de dos hombres, ¿Quién da la parte afectiva y quién la firmeza y disciplina? Lo mismo ocurre en una pareja de mujeres”.
Sobre el caso de las dos Ministras gay en el gabinete de Juan Manuel Santos, dijo que respeta la decisión de cada quién, pero que ese antecedente no deja de ser un muy mal ejemplo. Con preocupación insistió en que una sociedad que permite todos estos desajustes “es una sociedad que se va a pique”.
Precisamente, uno de los temas que más escuchó Monseñor Tamayo en su reciente visita a Roma, en donde se reunió un largo rato con el Papa Francisco, es la lucha frontal del Vaticano contra los sacerdotes pedófilos y, en general, los temas que atañen a la descomposición de la sociedad en general, no tanto por la pedofilia, como el avance de las parejas gay y la tozuda lucha de los grupos de Lesbianas, Travestis, Gay, Transsexuales e Invertidos ( Ltbgti ) por el derecho a adoptar.
Estos asuntos, que antes se manejaban con pinzas y guantes de seda, ahora han pasado en forma abierta y concreta a los medios de comunicación y, en especial, a las redes sociales. Ya no es tema tabú. La salida del closet de dos Ministras es un acto de valor. Es una actitud frentera y desafiante. «¡Somos lesbianas, y qué?». Eso está muy bien. Para qué andar con escondrijos. Lo que está mal es que en otros niveles que no sea el Gabinete Ministerial, por ejemplo en el 99 por ciento de las empresas privadas, a las parejas heterosexuales les va como a perro en misa. Las sacan de nómina.
Todos en la cama o todos en el suelo
Dos parejas que fueron despedidas de una conocida empresa editorial de la Costa Caribe colombiana por haberse enamorado cuando ya estaban laborando en ella y definieron su unión marital, fueron despedidas con el argumento de que en esa empresa eso no es permitido. Como no lo es en el 99 por ciento de las empresas privadas.
“Es una tremenda injusticia. ¿Por qué en el sector público sí puede haber en un Gobierno una pareja del mismo sexo públicamente declaradas marido y mujer? ¿Y Por qué en el sector privado, no? ¿Ustedes se pueden imaginar el conflicto de intereses que hay en ese gabinete por los celos, por las contrataciones, por los recomendados de una y otra de la misma filiación sexual?. Yo respeto mucho la opción sexual que cada quien elija. Y respeto la lucha que defiende la asociación de Lesbianas, Trabesti, Gay, Transsexuales (la Ltbgti), pero, todos en la cama o todos en el suelo”, dice el ingeniero Fernando Diazgramados, ingeniero de sistemas, quien vivió la injusta situación de tener que salir de una empresa porque se enamoró y se unió a una compañera. Fue despedido de una empresa porque decidió conformar unión libre con una compañera de trabajo, teniendo ya un niño de la pareja.
“Para mí es una infamia, una inequidad inaceptable. Como son lesbianas y Ministras, no les pasa nada. Conviven en el Gabinete. En cambio a mi compañero Joaquín lo despidieron tan pronto supieron en una respetable empresa de Barranquilla que él y yo hacíamos vida marital”, sostiene la periodista Josefa Gutiérrez Bahoque.
La Ley debe ser para todos: abogado Mercado
El abogado laboralista Luis Mercado considera que es un pésimo antecedente que “ratifica que en Colombia no se busca la equidad, la justicia social, el sentido humano del trabajador. Yo he tenido que acudir a tutelas, a derechos de petición a juzgados, tribunales, Altas Cortes a defender a una pareja de heterosexuales, tanto en el sector público, violando claramente el artículo 126 de la Constitución Nacional, como en el privado. Yo sostengo que la ley es para todos. Y si en el sector privado no perdonan a una pareja de esposos trabajando en una empresa, ni siquiera en una filial, el sector público debe dar el buen ejemplo, sobre todo, a ese nivel ministerial. Imagínese usted, un Gabinete con dos mujeres marido y mujer. Al paso que vamos, tendremos al Presidente con un Ministro de Marido. Eso es una inmoralidad. Un pésimo ejemplo para la sociedad colombiana”.
Cecilia se defiende
La ministra de Comercio, Cecilia Álvarez-Correa, dijo que tanto ella como su pareja, la ministra de Educación, Gina Parody, fueron nombradas en el gabinete por razones profesionales.
“El presidente (Juan Manuel Santos) siempre ha visto nuestras capacidades: Gina le ha demostrado con creces al país que es una trabajadora. El presidente nunca se metió en el tema personal y se basó en las cualidades de nosotras”, afirmó en entrevista en RCN.
El tema fue abordado luego de que el periodista Alfredo Molano, en la revista Pulso, contestara que “lo que más me atrae en ese gabinete es el matrimonio de Gina y Cecilia. Que un par de mujeres lesbianas tengan una relación estable y estén dentro el gabinete es un golpe al procurador”.
A lo que la ministra respondió: “el mensaje es que hay unas personas que cumplen con el cargo y con los méritos”, al tiempo que cuestionó: “¿por qué estas preguntas no se las hacen a los hombres?”.
Frente a las inhabilidades e incompatibilidades para los servidores públicos, nunca se menciona el hecho de que dos personas que laboran en una misma entidad del Estado no puedan ser pareja mientras una de ellas no tenga la función nominadora, es decir, que una no nombre a la otra. Ya que en el Artículo 126 de la Constitución dice que “los servidores públicos no podrán nombrar como empleados a personas (…) con quien estén ligados por matrimonio o unión permanente”.
Es un golpe al Procurador Ordoñez
Que haya dos lesbianas en el gabinete es un golpe al Procurador, dice Alfredo Molano: Gina Parody, ministra de Educación, y Cecilia Álvarez-Correa, titular de la cartera de Comercio, Industria y Turismo, son pareja, según el perfil de Parody hecho por La Silla Vacía.
La afirmación del sociólogo está relacionada con el hecho de que el Procurador General, Alejandro Ordóñez, ha sido cuestionado por sus posiciones de derecha, sobre todo en lo relacionado con la comunidad LGBTI y el matrimonio igualitario.
Por ejemplo, en octubre de 2013, La Silla Vacía reveló que Ordóñez tiene una «maquinaria […] para evitar que los jueces puedan garantizar la igualdad de derechos civiles a las parejas homosexuales”, que activó a través de la circular 013 de 2013.
El Ministerio Público, por ejemplo, interviene en los despachos que reciben solicitudes de matrimonio de parejas del mismo sexo a través de los más de 700 procuradores judiciales que tiene, explicó el portal de análisis político.
Ellos, además de informar sobre esas uniones, interponen las acciones y recursos judiciales disponibles con el fin de impedirlas, añadió La Silla Vacía.
Y en varias declaraciones públicas, el procurador Ordóñez ha expresado su oposición al matrimonio igualitario.
El otro escándalo paralelo
La colega Juanita León en su portal www.lasillavacia.com publica el siguiente artículo:
Después de cuatro años, la Corte Constitucional por fin falló el caso de las mamás lesbianas. Con una votación 6-3 les dio la razón, dando un nuevo paso a favor de los derechos de los homosexuales. Para unos fue un pasito de bebé, para otros un salto enorme. Pero más allá de esa valoración, la Corte logró proteger a la familia de Verónica Botero y Ana Elisa Leiderman gracias a que se impuso una visión pragmática.
Los hechos del caso eran relativamente sencillos: como contó El Tiempo, Verónica y Ana se casaron en Alemania hace casi diez años y dos años después formalizaron su unión de hecho en una notaría en Colombia. Cuando decidieron tener hijos, Ana se inseminó. Y cuando llegaron a registrar a la bebé como hija de ambas, el notario solo permitió que lo hiciera la madre biológica. Optaron por recurrir a la adopción consentida. Pero el Icbf les negó la solicitud. Entonces Botero y Leiderman iniciaron una cruzada legal para que les reconocieran su derecho a tener la familia que deseaban.
Defensa de unos y otros
Fue una batalla que detonó el activismo tanto de los grupos que defienden la igualdad de los homosexuales como de aquellos que defienden la idea católica de una familia tradicional. Se hicieron plantones en frente de la Corte para que fallara a favor (y otros para que lo hiciera en contra); se circularon peticiones online y físicas para que los magistrados prohibieran la adopción igualitaria; intervino la Iglesia, el Procurador y hasta el Fiscal; Unidos Por La Vida, una organización que lucha en contra del aborto, montó en su página una petición para que se le abriera investigación contra los magistrados de la Corte Constitucional por prevaricato; el Arzobispo se reunió con uno de los magistrados; organizaciones gay de otros países enviaron cartas abogando por el caso. Se escribieron decenas de columnas de opinión.
Un fallo históricoPero entre más se movía la sociedad –a favor y en contra- más paralizada se quedó la Corte frente al caso, como contó La Silla en su momento. Finalmente, después de casi cuatro años, y con una corte renovada casi en la mitad a la que recibió inicialmente la tutela, tomó la esperada decisión.
La decisión fue conceder la tutela reconociendo que había habido una violación del derecho de la niña y de las mamás a una familia.
La lógica de la decisión –que acogió la ponencia del magistrado Luis Guillermo Guerrero- fue que desconocer la realidad social de la niña que vive en esta familia desde hace cuatro años representaba un “déficit de protección” a la menor.
Sobre todo porque la Corte en otra sentencia muy importante – la C-577 de 2011 – había dicho que las parejas homosexuales forman una familia constitucionalmente protegida.
Este argumento de que había habido una vulneración al derecho a la familia convenció al magistrado Mauricio González, el más impredecible de todos los magistrados pues a veces vota con el bloque liberal y a veces con el conservador, con lo cual inclinó el fallo a favor de las mamás lesbianas.
Los tres magistrados más conservadores se oponían de entrada a conceder la tutela. Marta Sáchica, la secretaria general de la Corte que está de magistrada encargada mientras nombran al reemplazo de Alberto Rojas, defendió la idea de que este tema debía ser decidido por el Congreso; Eduardo Mendoza apeló al argumento procedimental de que la tutela no era el camino indicado; y Jorge Pretelt defendió la definición literal de la Constitución de que una familia está conformada por un hombre y una mujer.
El bloque liberal de cuatro magistrados estaba a favor de conceder la tutela pero no por el argumento esgrimido por Guerrero, el ponente, sino por el principio de igualdad.
María Victoria Calle, Jorge Iván Palacio, Gloria Ortiz y Luis Ernesto Vargas consideraban que este caso no era en realidad sobre el derecho a la familia de la mamá adoptante sino que lo que lo que estaba en juego era el derecho de los homosexuales a ser tratados como iguales y a no ser discriminados en razón a su inclinación sexual.
La consecuencia lógica de este argumento era que no solo se le debía conceder la tutela a la pareja de lesbianas sino que, a partir de este fallo, cualquier pareja homosexual debería poder adoptar un niño en las mismas condiciones en las que lo hace una pareja heterosexual.
El magistrado Guerrero no estaba dispuesto a aceptar el argumento de la igualdad. Él consideraba que lo que se estaba fallando era un caso concreto y que la regla solo debería operar para casos idénticos, es decir, aquellos donde una mamá biológica quiera que su pareja adopte a su hijo. Guerrero es muy conservador pero también es un magistrado que ha demostrado su respeto al precedente judicial y su ponencia a favor de la tutela ya había sorprendido a muchos que la vieron perdida cuando le cayó a él.
Cuando se radicalizó la discusión y quedó claro el riesgo de que la tutela se hundiera pues Guerrero podía irse con el bloque conservador antes de reconocer que las parejas homosexuales son iguales a las heterosexuales, los magistrados liberales retrocedieron un poco y acogieron la tesis del ponente sobre el déficit de protección a la familia, que era la que también aceptaba González.
El fallo entonces le concede el derecho a Verónica Botero de adoptar a la hija biológica de su pareja y quien para efectos prácticos ha sido su hija desde que nació.
Y por esta vía se legaliza la adopción consentida de los hijos biológicos de una pareja gay.
De ahora en adelante, el Icbf no podrá negarle a una pareja la adopción del hijo biológico de uno de ellos con el argumento de la homosexualidad. Pero sí podrá seguir negando adopciones a parejas homosexuales que quieran adoptar un niño dado en adopción ya que en estos casos el consentimiento que se necesita no es el del padre o la madre sino el del Estado.
Las implicaciones a futuro
Aunque no ganó el argumento de la igualdad, que a nivel simbólico habría sido muy valioso pues terminaría con una de las últimas discriminaciones legales que se mantienen en contra de los homosexuales, el fallo es muy importante.
En la práctica, la mayoría de parejas homosexuales recurren a la inseminación artificial para tener hijos biológicos y son pocos los casos de parejas que acuden al Icbf para adoptar.
De hecho, Colombia Diversa, la ong que más ha hecho activismo a favor de los derechos de la comunidad gay, conoce solo un puñado de casos de parejas que hayan buscado este tipo de adopción.
Siendo así, la sentencia, aún con sus limitaciones, resuelve el problema de la mayoría de parejas que es cómo adoptar el hijo que tuvo el otro.
“Este fallo es histórico porque protege a los hijos de parejas del mismo sexo y esta regla aplicará para los casos similares”, dijo Mauricio Albarracín, director de Colombia Diversa (y bloguer de la Silla).
Por otro lado, allana el camino para la siguiente batalla jurídica que se dará el próximo año en la Corte cuando examinen una demanda de inconstitucionalidad que busca legalizar la adopción igualitaria.
Lo allana porque con este fallo queda superado el argumento de los que se oponen a la adopción sobre la base de que un hogar de padres homosexuales puede ser dañino para el menor.
Como lo explicó Uprimny en su blog, es un argumento que fue rebatido por la Asociación Americana de Psicología, que reúne a más de 150 mil psicólogos en Estados Unidos.
“Este ‘metaestudio’, disponible en la red, revisa la evidencia de numerosas investigaciones sobre crianza por parte de parejas homosexuales y concluye que no hay ninguna evidencia de que sea perturbador para el desarrollo de un niño o niña ser criado por un individuo o pareja homosexual. Y recientemente la American Sociological Association presentó ante la Corte Constitucional un concepto sobre la crianza de hijos por parejas del mismo sexo que reitera esas conclusiones”, escribe Uprimny.
En esa misma dirección se manifestó esta semana el Ministerio de Salud, el Defensor del Pueblo y el Fiscal que allegaron sus intervenciones a la Corte en el proceso por la demanda que tienen que fallar el próximo año.
En este contexto, la cruzada por la igualdad de derechos de los homosexuales continúa. Pero ayer se ganó una batalla importante.













