Por: Francisco Figueroa Turcios
Miguel Patiño ocupa un lugar especial en la historia del vallenato romántico por haber sido la primera voz de la agrupación Las Estrellas Vallenata.(Serie: Miguel Patiño, la travesía en tres caminos diferentes (2)
La agrupación Las estrellas Vallenatas nació en 1980 por iniciativa de Miguel Patiño,y, un año después, irrumpió en el panorama musical con el tema «Te amo a ti», composición de Sergio Amarís interpretada por Miguel Patiño, canción que marcó el debut discográfico del grupo y su primera gran carta de presentación.
Miguel Patiño, forjador de Estrellas Vallenatas…
Miguel Patiño no llegó a Las Estrellas Vallenatas como un cantante más. Su relación con la agrupación fue mucho más profunda: él fue quien la fundó y quien, durante buena parte de su existencia, se encargó de mantenerla en pie.
—Yo fui quien fundó la agrupación Las Estrellas Vallenatas y la mantenía— recuerda Miguel Patiño, con la memoria puesta en aquellos años en los que el vallenato comenzaba a abrirse paso en los escenarios y en las casetas de la región Caribe.
Su voz fue, durante una época, la identidad sonora de la agrupación. Pero detrás del cantante había también un empresario de su propio proyecto musical, un hombre que debía asumir los gastos, organizar las presentaciones y mantener funcionando una maquinaria artística que exigía mucho más que talento.
Antes de retirarse definitivamente del mundo musical, Miguel Patiño alcanzó a grabar con dos acordeonistas que marcaron etapas diferentes de su historia: Sergio Amarís y Gustavo Maestre. Fueron dos compañeros de acordeón, dos estilos y dos momentos dentro de la trayectoria de Las Estrellas Vallenatas.
Sin embargo, con el paso del tiempo, los caminos comenzaron a separarse. Según relata Patiño, Sergio Amarís registró posteriormente el nombre de Las Estrellas Vallenatas, circunstancia que terminó modificando el rumbo de la agrupación. Amarís se quedó con una parte del grupo y decidió continuar de lleno en el mundo de la música.
—Después Sergio Amarís registró el nombre y se quedó con parte del grupo. Él se dedicó por completo a trabajar y vivir de la música— rememora Patiño.
Así, mientras algunos de sus antiguos compañeros continuaban recorriendo los escenarios, Miguel Patiño comenzó a cerrar lentamente el capítulo musical de su vida.Su retiro, sin embargo, no borró su huella. Porque antes de que Las Estrellas Vallenatas fueran un nombre conocido en el ambiente vallenato, hubo un hombre que creyó en el proyecto, puso su esfuerzo, asumió sus costos y puso su voz al servicio de aquella aventura.
Primer trabajo discográfico..

La voz de Miguel Patiño se distinguía por un timbre agudo, melodioso y profundamente sentimental. Su estilo contribuyó a la aparición de una nueva corriente interpretativa dentro del vallenato romántico, caracterizada por una mayor carga emocional y un fraseo delicado, que años después tendría numerosos seguidores. Aunque su permanencia en la agrupación fue breve, su interpretación dejó una huella importante en los primeros años de Las Estrellas Vallenatas.
El primer trabajo discográfico de la agrupación musical Las Estrellas Vallenatas con Miguel Patiño como voz líder apareció en 1981, y la canción que está claramente documentada como su primer gran éxito fue “Te Amo a Ti”, de la autoría de Sergio Amaris. La canción Te Amo a Ti, ocupaba durante el año 1981 el primer lugar en el ranking de los temas musicales del genero vallenato…era la canción que más solicitaban los oyentes en las diferentes estaciones radiales.
Además de “Te Amo a Ti”, el repertorio de ese álbum de 1981 incluye canciones que hoy permiten reconstruir aquella primera etapa de Patiño con la agrupación: Las Estrellas Vallenatas (1981): Los temas que incluyó el trabajo discográfico fueron: Te Amo a Ti ( Sergio Amaris), La Arrepentida ( Rafael Chono Gòmez), Fruta Biche (Sergio Amaris), Flor Marchita ( Àlvaro Flórez), Mi Viejo Amor ( Héctor Moreno), Señor Locutor (Julián Vargas), El Retoñito ( Rafael Plata),La Maye ( Rafael Escalona), Esperanza (Rosendo Romero) y Solo Con Mi Pena (Miromel Mendoza).
Segundo trabajo discográfico..

El primer trabajo discográfico de Miguel Patiño con Las Estrellas Vallenatas, acompañado en el acordeón por Sergio Amaris, representa una primera etapa. Allí Miguel Patiño encontró un acordeón que dialogaba con su voz desde una concepción más tradicional, permitiéndole mostrar sus condiciones como cantante y darle identidad a aquella primera aventura discográfica.
Para el segundo álbum, “Con Orgullo”, el escenario cambió. Miguel Patiño decidió unirse al acordeón de Gustavo Maestre, y la experiencia adquirió otra sonoridad. Gustavo Maestre tenía una personalidad diferente en el instrumento, con otra manera de frasear, de adornar las melodías y de construir los puentes entre la voz y el acordeón.
Ahí estuvo precisamente la riqueza de aquellas dos experiencias: Miguel Patiño seguía siendo el mismo cantante, pero el acordeón que lo acompañaba hablaba otro idioma musical. Con Orgullo fue grabado en 1982, por Miguel Patiño y Gustavo Maestre, y una fuente especializada identifica expresamente “Campanitas” como una de las canciones del álbum.
Las canciones que fueron incluidas en el trabajo discográfico con orgullo son: Con Orgullo( Rafael Manjarres), Por No Deja ( Josè Hernàndez Maestre), Campanitas (Galy Galeano), La Borrachera ( Héctor Zuleta), Adiós Amor ( Romualdo Brito), y Entre Lirios Blancos(Mironel Mendoza), La Que Se Va ( Leandro Dìaz), Tú mal pago ( Julio Arias), Cuando La Tenga (Marciano Martìnez), Junto A Ti (Rosendo Romero) y La Fregadera ( Josè Chema Moscote)- .
El historial musical de la agrupación Las Estrellas Vallenatas se establece asì:
| Año | Producción | Voz principal / etapa | Acordeón |
|---|---|---|---|
| 1981 | Las Estrellas Vallenatas | Miguel Patiño | Sergio Amaris |
| 1982 | Con Orgullo | Miguel Patiño | Gustavo Maestre |
| 1990 | Un Nuevo Estilo | Ramiro Better | Sergio Amaris |
| 1992 | Sorprendentes | Ramiro Better | Sergio Amaris |
| 1993 | Pídeme la Luna | Ramiro Better | Sergio Amaris |
| 1995 | Evocación | nueva etapa | — |
| 1995 | Tiempos de Oro | nueva etapa | — |
| 2004 | Ho |
Paso fugaz, pero significativo…
Video de la canción El Buscando un Amor, fue un éxito en todo el país
La carrera artística de Miguel Patiño no fue extensa, pero sí significativa. Los estudiosos del género lo reconocen como uno de los cantantes que, a comienzos de los años ochenta, ayudó a moldear el estilo del llamado vallenato romántico, al lado de otras voces que transformaron la manera de interpretar el género.
Precisamente, la corta duración de su trayectoria es una de las razones por las que su nombre no alcanzó la misma difusión de otros intérpretes posteriores, pese a la calidad de su registro vocal.
Miguel Patiño fue, en esencia, la voz fundadora de Las Estrellas Vallenatas. Antes de que la agrupación alcanzara la fama nacional con éxitos como Obsesión en la voz de Ramiro Better, fue Patiño quien abrió el camino, sembrando las primeras notas de una organización musical que terminaría convirtiéndose en una de las más representativas del vallenato contemporáneo.
La noche en que Miguel Patiño cambió el canto por la medicina

El acordeón sonaba y la caseta estaba en pleno furor. Era la década de los ochenta y la bonanza marimbera en Colombia había convertido muchas poblaciones del Caribe colombiano en escenarios donde el dinero circulaba con una velocidad desconocida y las celebraciones podían pasar, en cuestión de segundos, de la alegría al miedo.
Miguel Patiño y Las Estrellas Vallenatas cumplían con su presentación en la caseta La Vallenata en Fundación, Magdalena. La agrupación estaba en pleno apogeo. La música hacía lo suyo: convocaba, hacía bailar, encendía los ánimos. Pero aquella noche la fiesta terminó convertida en una escena de terror.
De repente, una balacera irrumpió en la caseta. Los disparos rompieron la música y sembraron el pánico entre quienes estaban allí. Uno de los amigos de la agrupación perdió la vida en medio de aquella tragedia. Para los integrantes de Las Estrellas Vallenatas, aquella noche quedó marcada para siempre. El miedo fue tan grande que no pudieron abandonar el lugar inmediatamente. Permanecieron allí hasta el día siguiente, aproximadamente a las ocho de la mañana, cuando finalmente pudieron salir.
Miguel Patiño, médico de profesión, quedó frente a una disyuntiva que trascendía lo musical. Había llegado hasta allí persiguiendo una pasión: cantar vallenatos, compartir escenarios y conquistar al público. Pero aquella noche entendió que el camino artístico también podía colocarlo frente a circunstancias que escapaban completamente de su control.
Y entonces apareció una pregunta que terminó cambiando el rumbo de su vida: ¿Valía la pena exponer la vida por la música o era el momento de poner sus conocimientos médicos al servicio de la comunidad?
La respuesta comenzó a tomar forma precisamente en aquel momento. Ese mismo año se había graduado de médico. Tenía, por un lado, una carrera artística que le había dado reconocimiento y satisfacciones; por el otro, una profesión que le ofrecía la posibilidad de salvar vidas.
La balacera en la caseta La caseta la Vallenata en Fundación terminó siendo, para Miguel Patiño, algo más que un episodio doloroso. Fue una señal. Después de aquella experiencia decidió mirar hacia otro escenario. Ya no sería una tarima con un acordeón como protagonista, sino un consultorio, un hospital, una comunidad necesitada.
La música no desapareció de su corazón. Simplemente dejó de ocupar el primer lugar. Miguel Patiño cambió los aplausos por el servicio, el escenario por la medicina y el micrófono por el estetoscopio. No fue una renuncia a la música por falta de amor. Fue una decisión tomada después de mirar de frente el peligro y comprender que la vida podía tener otra misión.
Y quizá aquella madrugada de Fundación, cuando las primeras luces del día comenzaron a disipar el miedo, también comenzó a amanecerle a Miguel Patiño una nueva vida. La música perdió un gran cantante.. sólo queda como legado sus hermosas canciones











