Por: Francisco Figueroa Turcios
Junior ha comenzado a escribir una nueva página de su historia en la Liga BetPlay II.
No es todavía la página de la clasificación, pero sí la de la esperanza. La de un Junior que, después de caminar durante varias jornadas por el frío sótano de la tabla, empieza a encontrar el camino de regreso. Sebastián Viera trazó una hoja de ruta con metas cortas.
No había tiempo para hacer cuentas demasiado lejanas ni para mirar el horizonte con los binoculares. Había que ir partido a partido. Peldaño por peldaño. Como quien sube una escalera en medio de la oscuridad y solo puede ver el siguiente escalón.
Objetivo por objetivo…

El primer objetivo era sencillo de decir y difícil de conseguir: ganar el primer partido. Y Junior lo consiguió en Bogotá. El 4-1 sobre Fortaleza rompió una sequía que parecía interminable y, más importante todavía, le devolvió al equipo la sensación de que todavía estaba vivo. La victoria fue un soplo de aire después de tantas jornadas de angustia.
Pero Viera sabía que un solo triunfo no cambiaba la historia. Había que abandonar el último lugar. Y entonces apareció el segundo objetivo. El sábado 26 de septiembre, en el estadio Romelio Martínez, Junior recibió al Deportivo Independiente Medellín con una misión concreta: ganar y abandonar el frío sótano de la clasificación.
Y volvió a cumplir. Junior ganó 2-0 Con goles de Teófilo Gutiérrez y Déiber “Chispita” Caicedo, Junior de Barranquilla consiguió la noche de este sábado una necesaria victoria para seguir en su alza futbolística y de resultados, y comenzar a salir del fondo de la tabla, al vencer 2-0 al Independiente Medellín en su duelo por la fecha 12 de la Liga Betplay-II, en el estadio Romelio Martínez, gran resultado que lo encarama parcialmente en la posición 15 de la tabla de posiciones con 9 unidades.
Dos victorias consecutivas que adquieren un valor especial porque llegaron cuando más necesitaba el equipo recuperar confianza. Primero Fortaleza, en el estadio de Techo en Bogotá, después el Deportivo Independiente Medellín, en el estadio Romelio Martínez en Barranquilla. Cuatro goles en Bogotá, dos en Barranquilla . Seis tantos que empiezan a cambiar el paisaje de un campeonato que durante varias fechas parecía condenado a la resignación.
Pero todavía no hay lugar para celebrar demasiado. Porque la tabla sigue siendo una montaña. Y Junior todavía tiene dos partidos pendientes que pueden convertirse en los siguientes capítulos de esta historia. El primero será este miércoles ante Atlético Nacional, en el estadio Atanasio Girardot. Después llegará el encuentro aplazado frente al Deportivo Pereira, en Barranquilla.
Ahí está ahora la siguiente estación de la hoja de ruta de Sebastián Viera: ganar los dos partidos pendientes. No se trata solamente de sumar seis puntos. Se trata de convertir esos puntos en oxígeno, de acercarse al grupo de los ocho y de recuperar el derecho a soñar con una clasificación que hace pocas semanas parecía demasiado distante.
Video: Eduardo Luis, hace análisis de Junior
Sebastián Viera ha entendido que este Junior no puede vivir de promesas. Necesita resultados. Y los resultados han comenzado a aparecer. La transformación todavía es incompleta. El equipo necesita seguir sumando, corregir errores, mantener la concentración y convertir cada partido en una final. Pero hay algo que ha cambiado: Junior ya no mira la tabla únicamente desde abajo. Ahora empieza a mirar hacia arriba.
La vieja metáfora de la Piel de zapa sigue vigente. Aquella piel mágica de la novela de Honoré de Balzac que se encogía cada vez que su dueño formulaba un deseo puede servir todavía para explicar la situación de Junior: el margen es reducido, el tiempo apremia y cada punto tiene un valor enorme.
Pero mientras exista un pedazo de piel, existe también la posibilidad de seguir luchando. Junior ya gastó buena parte de ella. Le queda, sin embargo, tela que cortar. Y mientras haya tela que cortar, Sebastián Viera y sus jugadores seguirán intentando que Junior vuelva a respirar el aire de los ocho primeros.











