NacionalesReportajes

Libertad, por la dignidad y la memoria. Serie «Con el corazón en los Montes de María»

En este corregimiento de San Onofre, Sucre, no hubo desplazamiento forzado de sus habitantes, sino resistencia. El pueblo hizo honor a su nombre: ¡Libertad!

Por Francisco Figueroa Turcios – Enviado Especial

La plaza de la Iglesia en Libertad, San Onofre, desolada. Así duró 10 años de dominio paramilitar.

La plaza de la Iglesia en Libertad, San Onofre, desolada. Así duró 10 años de dominio paramilitar.

Libertad, Berrugas, Altos de Julio, Rincón del Mar, Plan Parejo, El Higuerón y Labarcé, fueron los corregimientos de San Onofre que estuvieron bajo el control de los paramilitares, más exactamente del Bloque Montes de María.

Libertad se constituyó en el centro de operaciones  de los «Paras» por ser un corredor estratégico, bajo el mando de Rodrigo Mercado Peluffo alias»Cadena», y de Marco Tulio Pérez Guzmán alias «Oso», un criminal señalado, además, enfermo sexual y sádico, pués jugaba a los dos bandos, violaba a niñas de la región, y se enamoraba de jóvenes para que le hicieran el amor y lo hicieran sufrir a golpes en la espalda. Ese era su goce sublime. Libertad fue zona directa de dominio del Oso.

La riqueza del pueblo no estaba en sus casas, sino en sus tierras, deseadas por empresarios y terratenientes que armaron y apadrinaron a los paracos.

La riqueza del pueblo no estaba en sus casas, sino en sus tierras, deseadas por empresarios y terratenientes que armaron y apadrinaron a los paracos.

Este es  un  corregimiento de 4.800 habitantes, ubicado a 25 kilómetros de San Onofre y a 10 kilómetros del Mar Caribe, donde la mayorías son mujeres en esta población afrodescendiente. A partir de 1997 llegaron las autodefensas a San Onofre, teniendo como epicentro de operaciones al corregimiento de Libertad, donde ejercieron como únicas autoridades, sin oposición estatal, e impusieron la ley a su antojo.

Rodrigo Mercado Peluffo alias «Cadena» estableció pautas en el comportamiento de la sociedad civil, donde la principal victima fue la mujer. Los «paras» desconocieron la cultura y sus costumbres. Sus leyes las hacían cumplir con las armas y la intimidación. ¿Qué otra cosa se podía esperar de un pobre diablo que toda la vida se había dedicado a su oficio de carnicero? Además de no saber leer ni escribir, era un completo salvaje, tal como lo definen hoy, con plena libertad, los sufridos, perlo valientes habitantes de la Libertad.

"¡No tienen derecho ni a llorá!", les gritaban a las mujeres que perdían a sus hijos.

«¡No tienen derecho ni a llorá!», les gritaban a las mujeres que perdían a sus hijos.

Adiós a las Maruchas

La primera prohibición que establecieron los «paras» en la Libertad fue suspender el ritual tradicional de efectuar cantos, llantos y danzas alrededor de los cadáveres, para despedir al ser querido. Esta tarea de vieja tradición en el pueblo, la realizaban varias señoras ya de edad, que ejercían el mismo oficio que en todos los cementerios de Colombia y en varios países del mundo. Son las famosas plañideras que lloran y gritan al muerto por unos cuantos pesos, para que la familia del difunto no se ponga en esas cosas. Aquí en la Libertad el grupo denominado ‘Las Maruchas’ desempeñaban este mismo oficio, con ladiferencia de que no lloraban ni gritaban con alaridos de dolor. Aquí cantaban canciones fúnebres, pero a la vez alegres,  con palmas y bailes. Los malditos ‘paracos’ prohibieron las «Maruchas».

Isabel Martínez recuerda que los paramilitares no le permitieron enterrar a su hijo Enaido Guzmán con el ritual tradicional de su pueblo. «Me tuve que tragar el dolor de la muerte de mi hijo, me tocó llorar en silencio para que mi lamento no lo escucharan los hombres que eran amos y dueños de Libertad. Estaba prohibido llorar a los muertos, bajo pena de muerte. Uno no puede menos que pensar que esos jefes paramilitares eran hijos de prostitutas, de madres despojadas de todo afecto por sus hijos, que los dejaron abandonados sin darles el seno ni mucho menos una acaricia. Por eso tenían el alma envenenada, vivían amargados».

Violación a las mujeres

Para marcar territorio en Libertad, Rodrigo Mercado Peluffo alias «Cadena» comenzó a implantar paulatinamente la violación a las mujeres, especialmente a las adolescentes entre los 14 y 17 años de edad. Se volvió una practica normal en los 10 años de sometimiento.

De acuerdo al informe de la Unidad para la Atención y Reparación de Victimas en el Departamento de Sucre, el 89% de las mujeres en el corregimiento de Libertad, San Onofre, fueron víctimas de delitos sexuales por parte de los paramilitares.

«Se ha tenido conocimiento de casos desagradables, sobre todo en el corregimiento Libertad, y en el casco urbano de San Onofre, donde los grupos paramilitares estuvieron dominando y actuaron de manera aberrante contra niñas, adolescentes y mujeres», señaló Adalberto Menco Puerta, director de la Unidad para la Atención  y Reparación de victimas en Sucre.

A Isabel Martínez los paras no le permitieron enterrar a su hijo Enaido, pero también sufrió por la violación de sus dos hijas. «Fui una victima de los paramilitares. Me mataron a dos hijos, uno no pude enterrarlos y de ñapa me violan a mis dos hijas. Hay que sanar esas heridas, y lo estamos logrando gracias al apoyo de sicólogas», señala Isabel.

Las mujeres de Libertad padecieron la violación sexual y también fueron humilladas, porque les imponían tareas como barrer la plaza al medio día, como castigo por haberse reunido con amigas. «Un lunes que me encontré con tres amigas nos detuvimos a hablar un momento, y fuimos sorprendidas por uno de los hombres de alias «Cadena», nos castigó con barrer la plaza de Libertad a la una de la tarde. Eso no fue nada, nos colocó un cartel en el pecho, el que me tocó a mí decía ‘Por chismosa’,  y a mis amigas los carteles decían ‘Por puta y por cachona’, y a la otra ‘Por negra’. Ellos imponían la ley a su antojo», afirma Alcira Julio.

Fobia a los homosexuales

Rodrigo Mercado Peluffo nació en Macayepo, corregimiento de Carmen de Bolívar, en el corazón de los Montes de María. De niño vivía con sus padres en una finca de 50 hectáreas y poseía apenas cuatro vacas. ‘Cadena’, que estudió hasta séptimo bachillerato, pero era más el tiempo que pasaba jugando con sus amigos, que en el colegio. Algunos aseguran que desde esa edad se acostumbró a las trampas. Les pagó a los profesores para que le pusieran buenas notas. Por eso, en realidad, era un semi-analfabeto. Es recordado porque le ayudaba a su tía en la tienda «El centavo menos», era fanático de los caballos, las peleas de gallos y las armas.

Cuando cumplió la mayoría de edad, Rodrigo Mercado recorría las veredas de la región buscando ganado, pues era el matarife del pueblo, y cuando veía guerrilleros se lo informaba a la Armada Nacional. Por eso la guerrilla tomó represalias y asesinó parte de su familia.

Como la obsesión de Rodrigo Mercado eran las peleas de gallos, sentía fobia por los homexesuales. Se las ingenió para que fueran objeto de burlas, realizaba combates de boxeo entre dicha comunidad. «La velada boxística entre homosexuales más recordada fue la que se efectuó en 2003, durante la Semana Santa. Fueron 14 combates. Se efectuó de manera alterna un reinado de belleza, con candidatas que promediaban 14 años. Al gay que se oponía a pelear le cortaban el pene y luego era decapitado», recuerda Ercilia Cáceres.

Esta es una de las miles de historias que vivieron en carne propia los habitantes de este corregimiento, especialmente las mujeres. Hoy ellas no tienen miedo de relatarlas, les sirve para liberarse de esa pesadilla que vivieron hasta el año 2004, cuando fue capturado alias «El Oso», y «Cadena» ingresó a los diálogos de Ralito.

Hoy en Libertad bailan a sus muertos con el tradicional ritual de las Maruchas y pueden llorar, cantar a todo pulmón, porque ya no tiene los ojos de los ‘paras’ que las vigilaban para imponer castigos mortales.

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
Noticias relacionadas
ActualidadcandidatosEntrevistasNacionalesPolítica

Oviedo, la seguridad y Petro, las afirmaciones de Álvaro Uribe Vélez en Barranquilla

OpiniónReflexiónReportajes

Disrupción universitaria

EntretenimientoReportajes

“MIJOS”, un periodista debe ser audaz al informar: Roberto Esper

Nacionales

Asamblea de la CLENA designa a José Alberto Bedoya como nuevo director ejecutivo de la entidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *