Nacido en Bogotá en enero de 1.941, fue parte y testigo de la época dorada de la televisión colombiana. Murió el Gordo Benjumea en sana paz, sonriendo hasta sus últimos momentos.
Lexander Loaiza Figueroa @Lexloaiza
El Gordo Benjumea era comediante. Eso lo sabemos absolutamente todos en Colombia. ¿Pero que esas sonrisas que repartía en la televisión de los 60 y 70 las regalaba también a los allegados en su vida personal? Muy pocos.
Este 13 de mayo de 2021 fue el último día para Carlos Julio Benjumea Guevara. Murió el Gordo Benjumea quien nació en Bogotá el 27 de enero de 1.941 en el seno de una modesta familia.
Comenzó en teatro desde 1.958 y supo integrarse de manera exitosa a la televisión a partir de los años 60’s.
El Gordo Benjumea combinó sus éxitos televisivos con apariciones en la gran pantalla, que con el tiempo se convirtieron en cintas referenciales del humor colombiano como ‘El taxista millonario’, ‘Esposos en Vacaciones’ o ‘El Inmigrante Latino’, que hizo entre los años 70 y 80.

En sus papeles de cine y televisión, Benjumea ponía en relieve su gran talento de comediante, pero también mostraban de manera muy disimulada la protesta social por fenómenos como la desigualdad que ha caracterizado a Colombia desde siempre.
Su polifacética carrera le permitió desempeñarse como empresario televisivo. A través de su compañía Coestrellas, produjo programas que aún hoy se mantienen en la memoria colectiva como ‘Sabariedades’ y ‘Saber para Aprender’.
Una vida completa
A la par de sus éxitos en el cine, la televisión y el teatro, el Gordo Benjumea también triunfó en su vida personal, al procrear cuatro hijos: Paola Benjumea, Luis Eduardo Benjumea, Ernesto Benjumea y Marcela Benjumea. Los dos últimos siguieron la carrera de actores y han destacado por mérito propio.
El padre Alberto Linero, quien funge como ancla en la revista noticiosa de la cadena de noticias Blu Radio, dijo este viernes que el Gordo Benjumea había sido un ser humano excepcional, que con su trabajo y su trato había conmovido a muchas personas a lo largo de su vida.

Forjó amistades en un mundo donde el brillo de las luces muchas veces no deja ver las verdaderas intenciones de la gente. Junto Carlos Muñoz, Pepe Sánchez, Pacheco, Consuelo Luzardo y Judy Henríquez, conformó una generación de artistas que cuando actuaban, eran como una familia.
Residencia en Tolima
Afectado por la diabetes, el Gordo Benjumea ya retirado, optó por residenciarse en el departamento del Tolima, donde estaba sometido a su recurrente tratamiento de la diálisis.
Precisamente, el padre Linero habló sobre sus padecimientos de salud, recordando que la última vez que lo vio, fue en el seno de una actividad artístico-cultural a la que acudió asistido por dos personas porque tenía problemas de movilidad.
Se le vio más canoso, con menos cabello y más arrugas, pero con la misma sonrisa con la que conquistó al mundo. Paz a sus restos.











