Ante la negativa del ELN de liberar al ex parlamentario Odín Sánchez, el Gobierno de Juan Manuel Santos decidió cancelar el inicio formal de las negociaciones que se debía instalar en la ciudad de Quito
Lexander Loaiza Figueroa @Lexloaiza
El gobierno de Juan Manuel Santos ordenó a la delegación que acudiría este jueves 27 de octubre a Quito, Ecuador, para iniciar de manera formal la fase pública de las negociaciones de paz con el Ejército de Liberación Nacional –ELN-, ante la negativa del grupo armado de liberar al ex congresista Odín Sánchez, condición primaria para sentarse a la mesa.
«He dado instrucciones al equipo negociador del Gobierno de que suspenda su viaje y no se haga la instalación formal de la mesa (de paz con el Eln). Esta queda aplazada hasta que liberen sano y salvo a Odín Sánchez», dijo Santos a primeras horas de la tarde.
Aunque el jefe negociador del Gobierno, el exministro Juan Camilo Restrepo, había dicho que al mediodía fueron informados sobre que la «operación de liberación comenzó», el Ejecutivo decidió mantenerse en Colombia hasta que “existan evidencias concretas que el señor Sánchez está sano y salvo con su familia”.
Hasta último momento, el equipo negociador del Gobierno estaba en Bogotá con el avión listo a la espera de noticias sobre la liberación del ex representante a la Cámara. El inicio formal de la mesa de negociación se había anunciado el pasado 10 de octubre.
Odín Sánchez está en cautiverio desde el 3 de abril, cuando se canjeó por su hermano Patrocinio Sánchez, quien fue secuestrado en el 2013. Por su liberación, el grupo armado había exigido la suma de 3.000 millones de pesos.
El grupo guerrillero se pronunció en contra de la suspensión, argumentando a través de Twitter, que “se habían presentado malos entendidos que se están tratando” y que estaban intentando reprogramar el inicio de las negociaciones para una próxima fecha.
A pesar del empeño del ELN de minimizar el incidente que impidió el inicio de la fase pública de las negociaciones, el aplazamiento constituye un mal inicio para unas negociaciones que están presionadas por el factor tiempo, ante una opinión pública colombiana que está ávida de tener buenas noticias para sentir que la paz en el país es verdaderamente completa.
De hecho Patrocinio Sánchez, hermano del ex parlamentario secuestrado, se hizo eco de ese pesimismo. Una vez conocida la noticia de la suspensión de las negociaciones, señaló que no ve claro esta instancia y la no liberación de su hermano es la confirmación de la falta de claridad que hay entre las partes.
Aunque el ELN no se había comunicado con ellos directamente, una fuente les había advertido que la liberación de Sánchez se daría en la ciudad de Cali o en Quibdó, donde reside la familia del ex congresista.














