Por: Manuel de Jesús Aguilera Romero
La previa
Ha empezado la temporada 2019 de la Fórmula 1 y con ella muchas expectativas en torno al rendimiento de las escuderías y al desarrollo de los coches en estos cuatro meses desde la última carrera en Abu Dhabi.
El circuito Albert Park de Melbourne en Australia, como es costumbre, se ha vestido de gala para la primera carrera de la temporada y el mundo del automovilismo pone sus ojos sobre los 5.303 metros que constituye su trazado.
Un hecho memorable fue el homenaje póstumo que se le rindió a Charlie Whiting minutos antes de empezar la carrera. Whiting había sido el director de carreras por más de 20 años en la gran carpa de la velocidad, el hombre que hizo más segura la Fórmula 1 y que hace menos de una semana falleció precisamente en Melbourne debido a una enfermedad pulmonar que venía padeciendo. THANK YOU CHARLIE, ese fue lema de los pilotos, escuderías y todos los amantes de la Fórmula 1.
Después de un sábado de clasificación dominado por los coches de Mercedes donde Lewis Hamilton se quedó con la Pole, la número 84 de su carrera y octava en el circuito australiano, la carrera se mostraba con buenos vientos para la marca germana. Ferrari debía remar mucho para estar en los primeros puestos ya que Vettel salía tercero y la nueva contratación, el monegasco Charles LeClerc, había conseguido salir en la quinta posición de la parrilla. Solo se interponía Max Verstappen entre las Ferrari y quien acompañaba a Hamilton en la primera fila de salida era Valtteri Bottas con el otro Mercedes.
La carrera
En la curva 1 se presentaron dos hechos aislados. Adelante Valtteri Bottas le ganaba el pulso a su compañero de equipo Lewis Hamilton y se ponía a liderar la carrera, mientras que en la mitad del pelotón, el local Daniel Ricciardo salía de los límites de la pista y perdía su ala delantera y con ella toda la carga aerodinámica, esto mismo le ocurría a Robert Kubica quien regresaba a las carreras de la F1 después de 9 años de ausencia. Cuando se corría la vuelta 11, una imagen que se ha vuelto común en la era híbrida se volvió a repetir, un McLaren tenía que abandonar la competencia debido al rompimiento del motor, esto le sucedía a Carlos Sainz, primer abandono del año y primero para McLaren, que ahora con un nuevo motorista, Renault, tiene los mismos problemas de fiabilidad que ha venido presentando desde hace más de cuatro años cuando empezó el proyecto con Honda.
Cabe destacar que el otro McLaren, el de Lando Norris, sí pudo terminar la carrera. Para la vuelta 15 el primero de los pilotos de punta en entrar a los boxes fue Sebastian Vettel tal vez pensando en el undercut sobre Hamilton pero la renta que tenía el inglés era suficiente para parar y no perder la posición, a todas estas quien venía liderando la carrera, Valtteri Bottas, se escapaba de sus perseguidores e incluso con un set de gomas de 23 vueltas conseguía dos récords consecutivos, el finlandés traía en sus manos un auto endemoniado, tal vez poseído por el espíritu de la velocidad y que se mostró muy sólido todo el fin de semana.
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Carlos Sainz rompe el motor. Foto: Fórmula1[/caption]
En la vuelta 29 el único piloto de los de adelante que no había parado era LeClerc y lo hizo en esta vuelta, el caucho de los C4 que venía calzando la Ferrari se encontraban destrozados debido a la degradación de la mitad de la carrera, dos vueltas después se presentaba un adelantamiento, Verstappen superaba a Vettel y con esto conseguía hacerse de la tercera posición. Un momento peculiar fue la conversación radial entre Vettel y su equipo, el alemán les preguntaba “¿Por qué vamos tan lento?”, lo que el ingeniero le respondió: “No sabemos”, estas son palabras mayores y que prenden las alarmas en Maranello, los del Cavallino Rampante no la pasaron nada bien en Melbourne, el ritmo de carrera de los rojos no fue como se esperaba dado que habían sido consistentes en los Test de Barcelona, al final los tifosi se fueron del trazado oceánico obteniendo una cuarta y quinta posición con Vettel y LeClerc respectivamente. En las vueltas finales, Valtteri Bottas voló al ritmo de un avión, esa es la única metáfora que cabe para el coche #77 que se llevó la victoria y la vuelta rápida obteniendo 26 puntos para el mundial, 25 por ganar y el adicional por realizar la vuelta más rápida en carrera.
Así las cosas, Mercedes pega primero y se lleva 44 puntos para el mundial de constructores poniendo a sus pilotos en los dos primeros peldaños de mundial. La siguiente parada será en dos semanas, pasando del ambiente urbano de Melbourne al inclemente sol del desierto en el circuito de Sakhir en Barhein.]]>











