Por: José Consuegra Bolívar
La visión y el enfoque novedoso del Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 “Colombia, potencia mundial de la vida” abren grandes expectativas para los colombianos en las tres áreas macro en las que enfatiza: el ordenamiento del territorio alrededor del agua, la transformación de las estructuras productivas y la sostenibilidad con equidad y la inclusión. Uno de los compromisos trascendentales inmersos en el articulado atañe al sector de la educación, incluido en el ítem de seguridad humana y justicia social; en el punto de los catalizadores se le apuesta a la superación de privaciones como fundamento de la dignidad humana y condiciones básicas para el bienestar. Allí está resaltada la educación de calidad para reducir la desigualdad, un enfoque que reconoce su rol primordial para la superación de las brechas sociales y el acceso a mejores oportunidades de vida, acorde al objetivo planteado por el presidente Gustavo Petro de encauzar a la nación como sociedad del conocimiento.












