Por: Francisco Figueroa Turcios
El partido de Junior el domingo 8 de junio 2026 ante el club Atlético Nacional en Medellín no solo definirá la decima segunda estrella para el cuadro Tiburón, sino que podría bajar el telón de una de las carreras más fascinantes, polémicas y brillantes que ha visto el fútbol colombiano: Teófilo Gutièrrez.
Las recientes declaraciones de Fuad Char, máximo accionista de Junior apuntan a que el contrato de Teófilo Gutiérrez finalizará el 30 de junio y no será renovado, mientras el club prepara un partido de despedida para él y para Carlos Bacca.
Por eso, cuando el balón ruede en el duelo entre Atlético Nacional y Junior , miles de ojos estarán pendientes del marcador, pero otros tantos observarán a un hombre que ha convertido cada partido en una escena irrepetible.
Teófilo Gutiérrez, el muchacho que salió de las calles polvorientas de La Chinita para conquistar estadios de América, podría estar jugando los últimos capítulos de una relación que cambió para siempre la historia del equipo rojiblanco.
El artista de la Chinita…

Si el fútbol fuera teatro, Teófilo Gutiérrez siempre habría ocupado el papel principal. Nunca fue un actor secundario. Demasiado talento para pasar inadvertido. Demasiada personalidad para confundirse entre la multitud. Por eso, cuando Junior salte a la cancha para enfrentar a Atlético Nacional, la atención no estará únicamente sobre el trofeo que espera al vencedor. También estará sobre un hombre de 40 años que podría estar disputando sus últimos minutos vestido de rojiblanco.
Desde hace semanas, las señales apuntan hacia el final. Fuad Char ha sido claro: el contrato de Teófilo termina en junio y no será renovado. En su lugar, el club prepara un partido de despedida para quien durante más de una década escribió algunas de las páginas más memorables de la historia tiburona.
A diferencia de otros ídolos construidos desde la disciplina silenciosa, Teófilo eligió siempre un camino distinto. Jugaba como si el fútbol fuera una conversación permanente. Hablaba con los rivales, con los árbitros, con la tribuna y, sobre todo, con el balón. Su talento le permitía ver jugadas donde otros apenas veían espacios vacíos.
Historia exitosa …

Teòfilo Gutiérrez con Junior conquistó títulos, levantó trofeos y protagonizó noches inolvidables. Fue figura en las estrellas de 2018, 2019 y 2023. Teo aspira ante Nacional cerrar con broche de oro al formar parte de la galería que logró la decima segunda estrella del historial de Junior.
Teófilo, marcó goles decisivos, repartió asistencias imposibles y se convirtió en uno de los jugadores más determinantes que han vestido la camiseta rojiblanca.
Sin embargo, la grandeza de Teófilo no puede medirse únicamente en estadísticas. Su verdadero legado está en la conexión emocional que construyó con la ciudad. Barranquilla no veía en él a una estrella distante. Veía a uno de los suyos. A un vecino que llegó a la cima sin renunciar a su esencia.
Ciclo cumplido…

Ahora el tiempo parece haber alcanzado al último gran artista del fútbol barranquillero. Las piernas de Teòfilo Gutiérrez ya no responden con la velocidad de otros años, pero la inteligencia sigue intacta. Cada pase, cada movimiento y cada gesto recuerdan que el talento es una virtud que envejece más lentamente que el cuerpo.
Si el partido contra Nacional termina siendo su última aparición oficial con Junior, el resultado será apenas una parte de la historia. Lo verdaderamente trascendente será contemplar cómo baja el telón uno de los protagonistas más importantes que ha tenido el club en toda su existencia.
Porque cuando Teófilo se marche, Junior perderá a uno de sus más grandes ídolos. Y Barranquilla despedirá a uno de esos personajes extraordinarios que aparecen muy pocas veces en una generación. Los títulos quedarán en las vitrinas, los goles en los archivos y las fotografías en la memoria colectiva. Pero la leyenda seguirá caminando por las calles de La Chinita, allí donde comenzó todo y donde los héroes nunca terminan de irse.











