Vestido de 10, el crack colombiano puso dos de los tres pases que se convirtieron en gol, para que Madrid venciera en el penúltimo partido de la primera parte de la Liga, de la que ya es seguro vencedor de invierno.
Por Jorge Sarmiento Figueroa – Editor general
Los aficionados del Real Madrid tuvieron que esperar a la segunda mitad del partido contra Getafe para disfrutar goles y celebrar la victoria de su equipo.
Los primeros 45 minutos revivieron las sombrías dudas sobre la capacidad de su equipo para mantener la apabullante senda de triunfos de 2014, cuando fue imbatible. El partido contra Getafe comenzó lento, errático por parte de ambas escuadras. Pero poco a poco las estrellas empezaron a brillar. Primero fue Karim Benzema, el delantero francés que desconcierta a la afición porque hay partidos en los que parece un tierno gatito que no le mete miedo a ninguna defensa, y hay otros en los que hasta los más fuertes rivales quedan convertidas en presa fácil de sus garras. Fue este el caso del Getafe. Benzema pasó de largo en dos ocasiones por la línea final, eludiendo a defensores con suma facilidad; en ambas logró poner el pase de la muerte, en una apareció Cristiano Ronaldo para abrir el marcador, en la otra oportunidad fue James el que llegó a definir pero no pudo hacerlo.
Al rato marcó Bale, esta vez a pase de James, y luego repitió Cristiano, también con el colombiano de asistente. De esta manera James es el indiscutido 10 del equipo y uno de los más valiosos para el técnico Carlo Ancelloti en su alineación titular.
Ganó el Madrid, se proclamó campeón de invierno y Cristiano recuperó su forma con un doblete. En la general el equipo de la Capital se mantiene a un punto de su eterno rival Barcelona, que le pisa los pies con su propio león, Lionel Messi, que marcó de a tres contra el Deportivo La Coruña. Mientras tanto, el Atlético de Madrid, el otro gran competidor de la Liga, el equipo de gladiadores callejeros comandados por el temible Diego Simeone que hace temblar al que sea, corre con el cuchillo en la boca esperando a que caiga uno de los dos grandes, Real Madrid o Barcelona. Ya el Atlético de Madrid venció en la Copa del Rey a su rival de patio y lo mandó a freír espárragos.
No se puede dejar de mirar más hacia abajo, porque la Liga está candente, una de las mejores de todos los tiempos. Sevilla viene pidiendo vía. Carlos Bacca, el delantero de Puerto Colombia, sí señores, de aquí del Atlántico, está volando como siempre, marcando goles y ejerciendo liderazgo, su equipo está en el cuarto lugar y él es el jugador con mayor proyección, haciendo que no solo sea la magia de James Rodríguez la que brille por Colombia en la mejor Liga del mundo.














