En el nacimiento de sus tres hijos pudo comprobar la misericordia de Dios.
Por: Francisco Figueroa Turcios
Jackeline Márquez González, nació en Barranquilla, el 9 de abril de 1980. Maira González, madre de Jackeline, considera que el primer cumpleaños de su hija, es decir el 9 abril de 1981, es una fecha que siempre lleva en su mente, porque ese día su esposo, Graciliano Márquez, partió a Barquisimeto, con el objetivo de mejorar sus ingresos para sacar a su familia adelante, pero al final para ella fue una pesadilla, porque él solo regresó 20 años después, luego que gastó su juventud conformando otro hogar en Venezuela .
A Maira, el tocó asumir el rol de padre y madre para sacar adelante a sus dos hijas: Patricia y Jackeline. A Jackeline, le tocó desde los nueve años de edad apoyar a su madre en las labores de aseo de la casa y cocinar, mientras ella trabajaba para sacarlas adelante. Jackeline, quedaba bajo la custodia de sus tías Esperanza y Francia.

Jackeline Márquez, Marcos Navarro, Mara Alonso y Sandra Cantillo compañeros de la Contraloria Distrital
“Mi tío Felipe, nos apoyó. Él quiso suplir la figura paternal de su hermano, pero afortunadamente mi mamá más tarde pudo encontrar en Laureano Luna, el hombre que le dio afecto y apoyo económico. A Laureano lo considero como mi verdadero padre, porque recibí el amor que no encontré en mi padre”, reseña Jackeline Márquez, quien lleva siete años laborado en la Contraloría Distrital de Barranquilla.
Jackeline estudió primaria en el Instituto Distrital Hogar Mariano y el bachillerato en Colegio Simón Bolívar. Se graduó de Auxiliar contable en el Sena en el año 2000. Ella actualmente afronta el reto de ser una profesional, luego de diecisiete años de no estar en un aula de clase y con tres hijos. Cursa el primer semestre de Administración Pública en la Escuela Superior de Administración, Esap.
“Es un gran reto en convertirme en una profesional. Ya di el primer paso, como lo propone el papa Francisco. Lo más difícil es comenzar. Tengo el apoyo de mi esposo, mis hijos y de los compañeros de la Contraloría Distrital de Barranquilla para afrontar este reto”, señala Jackeline Márquez
Bendecida por Dios
Así como Dios puso a prueba la fe de Abraham, también lo hizo con Jackeline en el nacimiento de sus hijos. Ella, se casó hace 20 años con Jesús Ahumada, de la unión hay tres hijos: Brayan, Brando y Jesús.
Cada uno de sus hijos tiene su propia historia de vida. Brayan, al momento de nacer inhaló líquido amniótico en los pulmones por lo que los médicos le daban pocas horas de vida.
“Yo puse en las manos de Dios, la vida de mi hijo primogénito. Brayan, hoy tiene 19 años de edad. Cursa segundo año de Derecho en la Universidad Simón Bolívar”, relata Jackeline
Brando, tuvo invaginación intestinal, de acuerdo con las estadísticas aparece entre uno y cuatro de cada mil niños. La causa más frecuente es la obstrucción intestinal que produjo a Brando vómito de materia fecal.
“A raíz de la invaginación intestinal a Brando le dio peritonitis lo que produjo que se deteriora su salud. Los médicos me dijeron que solo un milagro salvaba a mi hijo. Hoy, Brando tiene 12 años de edad.
Jesús, nació prematuro. Solo logró estar en gestación 5 meses y 3 semanas. Los médicos ante el grave estado de salud, lo desahuciaron. «Cuando me dieron la noticia yo entré a la sala de los neonatos cantando alabanzas. En ese momento sentí la presencia del Espíritu Santo. La salud de mi hijo empezó a mejorar. Transcurrido el mes de nacido el diagnóstico era que Jesús tenia lesión cerebral y por lo tanto sería difícil que pudiera caminar y hablar. Para la gloria de Dios, mi hijo tiene tiene 6 años, puede caminar y hablar”, destaca Jackeline Márquez
Jackeline, en ningún instante dudó de la misericordia del Creador y salió victoriosa de las tres pruebas que le puso con sus hijos. Jackeline es una bendecida por Dios













