El cáncer de duodeno que sufrió este sacerdote holandés es uno de los más letales, pero aferrado a la misericordia de Dios logró salir victorioso. (Serie: Sobrevivientes del cáncer).
Por: Francisco Figueroa Turcios
Fotos y videos: Gabriel Moncada
El sacerdote Cyrillus Swinne, de la comunidad religiosa Ministros de los enfermos-religiosos Los Camilos, llegó a Barranquilla el 20 de febrero de 1977, en pleno Carnaval. Venía de su natal Holanda y por el bullicio de la Capital del Atlántico estuvo a punto de regresarse.
Su trabajo evangelizador y social lo desarrolla en el barrio La Paz, y en el transcurso de casi cuatro décadas ha logrado consolidar una labor que hoy se traduce en la ampliación de cobertura con calidad para los adultos mayores y los niños con discapacidad.
Viste descomplicado: ropa muy fresca y sandalias, y su distintivo de sacerdote es un pequeño crucifijo fijado en el bolsillo.
Ataca el cáncer
El 10 de mayo 2014, el padre Cyrilo Swinne decide viajar a Medellín a visitar a la comunidad Los Camilos, para esquivar el acoso de los políticos que lo buscaban con el interés de cautivar los votos a través de las personas que durante muchos años él ha hecho un trabajo social.
Cuando estaba en el aeropuerto ‘Ernesto Cortissoz’ padeció un fuerte cólico, pero pensó que era algo pasajero, por lo que al principio no le prestó mucha atención.
Al llegar a la Capital de Antioquia, le continuó el dolor que no le permitió dormir la primera noche por lo que no dudó un segundo en ir al médico para saber qué le estaba sucediendo.
«Te voy a formular este medicamento que te va a quitar el dolor, pero creo que debes procurar que te hagan exámenes radiológicos para saber a ciencia cierta cuál es la causa que te produce el fuerte cólico», le sentenció el médico.
Al llegar a Barranquilla luego de pasar quince días en Medellín, el Padre Cyrilo cumplió al pie de la letra la sugerencia del médico.
«Fui a Támara Imágenes a hacerme los exámenes radiológicos, confiado en que los resultados serían negativos, y que era un simple cólico. A los dos días cuando recibí los resultados con el diagnóstico de que padecía cáncer de duodeno, en el momento el mundo se me vino encima», revela el Padre Cyrilo.
«De inmediato comencé a indagar sobre esta clase de cáncer. Los resultados no fueron alentadores: Cáncer letal y poco frecuente», reconoce el Padre Cyrilo Swinne, quien no oculta que de tajo quedó en shock. A los pocos minutos reaccionó y se puso en manos de la misericordia.
La Operación
El Padre Cyrilo Swinne buscó el concepto de varios especialistas por la complejidad del cáncer, y la decisión de todos era que debía operarse de carácter urgente ante lo avanzado que estaba el cáncer. El otro interrogante que debía despejar el Padre Cyrilo, era si la intervención quirúrgica era en Colombia o en Holanda. Los especialistas le fueron franco al Padre Cyrilo, que ante la complejidad del cáncer lo más prudente era realizarse la operación en Holanda.
El 11 de enero de 2016 el padre Cyrilo fue operado en Holanda. El resultado de la intervención quirúrgica fue exitosa. El informe de la cirugía es el siguiente: «Laparoscopia, conversión a laperotomía abdominal superior, resección del yeyuno en el deporte de Treitz con una duodeno-yeyunostomía de lado a lado».
«Dormí tranquilo la noche previa a la cirugía, sentía una tranquilidad espiritual. La operación fue todo un éxito. Los médicos me explicaron que solamente existe un 5% de posibilidades de que el cáncer vuelva a reaparecer», reseña el Padre Cyrilo Swinne.
Luego de la intervención quirúrgica, los médicos le recomendaron al Padre Cyrilo hacerse cada año controles ambulatorios. El historial médico reseña: «El paciente está en buenas condiciones, referiré el suyo al Radboudume / Nijmegen para discutir la posible terapia adyuvante, el Sr. Swine es listo para pensar si desea continuar el proceso en los Países Bajos de un mayor proceso de seguimiento en Colombia».
El secreto para vencer el cáncer de acuerdo al concepto del padre Cyrilo Swinne, es no dejarse amilanar de la enfermedad y lo más importante aferrarse a Dios.
Morir en Barranquilla
El padre Cyrilo le favoreció para afrontar el cáncer el hecho que él se ordenó solo después de estudiar cuatro años de medicina en Holanda. Lo que sí tiene claro, es que no le teme a la muerte. «Yo quiero morir en Barranquilla. Me siento barranquillero. Y como decía el Joe: En Barranquilla me quedo. Debo confesar que ya tengo reservada la bóveda en el cementerio Calancala, debajo de la Bonga. Solamente me falta la lápida. La muerte es tan natural, así como uno nace», revela el Padre Cyrilo, que no oculta su amor por Barranquilla.
El Padre Cyrilo, más que hostias, es el líder que ha construido obras que inciden en la vida de unas 80.000 personas del sur-occidente de Barranquilla. Hoy, 41 años después, el padre Cyrilo es un gestor de la transformación social del sur occidente de Barranquilla.














Andrés Salcedo González: Qué alegre me pone esa noticia.Gracias a Dios. A ese hombre lo necesitamos por otros cincuenta años. Francisco, excelente crónica.