¿Cómo se gana el respeto y la admiración? Te lo has preguntado más de una vez en la vida. Porque sabes lo difícil que es despertar esos sentimientos elevados en el otro.
Por: Jairo Alonso Castañeda
De tu entorno, ¿Cuántas personas siente admiración y respeto hacia ti?
«¿Y yo qué voy a saber?», responden muchos. Pero ¡No te hagas el tonto!, cualquiera sabe en qué concepto te tienen los demás, basta con analizar la cara que ponen cuando te ven llegar. Además eres consciente de lo que se construye al ser merecedor de aprecio.
Con el respeto y la admiración se edifica un espacio sagrado (no precisamente un pedestal) en el que te ubican los demás, y es algo que no se gana de la noche a la mañana. Se cultiva con la paciencia de un sembrador.
Me di cuenta que 5 de cada 10 entrevistados renuncian a la misión de ser valorados socialmente, aunque las redes sociales señalen lo contrario.
¿Posibles causas?
a. Impotencia
b. Estilo de vida en donde aseguren no necesitar aprobación
c. Todas las anteriores: adoptaron un estilo de vida “importaculista” al haber tirado la toalla.
Cuando has despertado esos magnos sentimientos en los que te rodean, muy pocas personas intentarán actuar malintencionadamente contigo. Sin embargo no conviene confiarse hasta no haberse certificado en un curso que te enseñe a no ser envidiado cuando te conviertas en esa persona intachable de la que todos hablan.
No hay otra forma de ganarse ese “lugar sagrado” que con la autoridad moral, la cual debe ser verificable en todos los escenarios posibles. A partir de ahí ¡Prohibido pelar el cobre!
¿Qué es lo que impide que el entorno social se quite el sombrero ante ti?
El notar que no te respetas a ti mismo, el escaso amor propio, el no mostrar ganas de evolucionar: son síntomas del auto-sabotaje con el que invitas a que se decepcionen y te ataquen. La falta de coherencia en tu equipaje emocional: ese corto circuito entre lo que dices, lo que sientes, lo que piensas y lo que haces. ¡Olor a quemado! ¡No te acerques! dice el entorno.
¿El respeto implica admiración y la admiración supone respeto?
Todo el que te admira por ende te respeta. Sin embargo, no todo el que te respeta está obligado a admirarte, para esto se necesita un plus superlativo.
Un amigo destacado en sus negocios se torna agresivo cuando tiene que explicar a un subalterno algo que para él resulta obvio. Si evitara caer constantemente en ese enfado, es probable que se aumente la admiración del grupo hacia él ¿Cualquiera explotaría en circunstancias similares, cierto? No estallar es reflejo de nobleza.
No creo que la gente se proponga perseguir afanosamente ese “pedestal”, es algo que debe nacer sin el interés de esperar algo a cambio. ¡Dar por Dar!
Hay momentos en los que una persona inocente puede ser víctima de agresiones, por malentendidos e injusticias casuales. Sin embargo ¿conviene desesperarse? recuerda el caso bíblico de Job, quien no perdió la decencia ante la seguidilla de maltratos que recibió del destino. ¿Suficiente para ser admirado por los que conocen su historia?
Aunque mucha gente tiemble a 9 grados en la escala Richter cuando escucha la palabra “Moralidad”, Dalai Lama decía que sin ella no hay verdadera sabiduría. Que, a la larga, deja un fabuloso aroma de integridad.
Puede que te admiren en un aspecto de la vida y no en otros. O que te respetan por algunas decisiones pero no por otras. Dependiendo del contexto quedas como héroe o villano ante equis o ye grupo social. ¡Lo que provoca el conflicto de intereses!
No basta con ser útil para que te valoren. La gente se quita el sombrero al notar que no sólo te enfocas en ayudarte a ti mismo, sino que te comprometes en ayudar a otros. “Primero colóquese su máscara y luego ayude al pasajero de al lado”, como en las indicaciones de emergencias aeronáuticas.
¿Es necio aspirar a la perfección? ¿la ejemplaridad se fabrica o sólo se produce espontáneamente?
Dos incógnitas al aire para masticar la reflexión.













