Contabiliza 45 años ejerciendo el periodismo deportivo.
Por: Francisco Figueroa Turcios
Eugenio Baena Calvo estaba programado para vestirse de blanco de la cabeza a los pies, de médico o de cadete de la marina. Sin embargo, su pasión por el deporte le hizo al final cambiar el libreto que le habían asignado sus padres.
Eugenio y Emperatriz soñaban que su hijo fuera médico para que continuara el legado de su padre. Eugenio Baena Falco fue médico y rector de la Universidad de Cartagena.
«Mi papá me inscribió en la facultad de Medicina, pero no pasé en el examen de admisión. Mis padres no estaban de acuerdo con mi incursión en el mundo de la radio. Me propusieron que estudiara Derecho y para complacerlos acepté. Yo soy abogado, pero nunca he ejercido esa profesión. Mientras estudiaba Derecho, yo continuaba trabajando en Caracol, viajando por todo el mundo cubriendo boxeo, béisbol, patinaje y fútbol.» reconoce Eugenio Baena.
Incursión en el mundo radial
La practica del fútbol y el béisbol le sirvieron a Eugenio para conocer el reglamento de estos dos deportes que fueron los primeros que le tocó comentar en su vida radial.
«Siempre me gustó el deporte en general. Jugué fútbol y béisbol en el Colegio La Salle. En el fútbol me desempeñaba como puntero derecho. Cuando joven era flaco y tenía una gran velocidad, por lo que me desempeñé muy bien como futbolista. En el béisbol jugaba en la segunda base y también en el center field. Me destacaba en la ofensiva, pero fui flojo en el bateo. Hice todos mis estudios en el Colegio La Salle. Conmigo estudió Eduardo Pardo, sobrino de Melanio Porto Ariza. Cuando había semana cultural y deportiva, yo narraba los partidos que eran amplificados en todo el colegio. Allí nació mi fervor por el deporte», recuerda Eugenio Baena.
Eduardo Pardo fue el hilo conductor para que Eugenio Baena llegara a conocer a Melanio Porto Ariza, el hombre que le cedió por primera vez un micrófono.
«Fernando Pardo y yo visitamos a Melanio a emisora Fuentes. Nos poníamos a observar cómo hacía el programa ‘Melanio y los Deportes’. Nosotros lo convencimos de que sabíamos mucho de fútbol. Él accedió a darnos un minuto en el programa para hablar de fútbol. Recuerdo que cursaba quinto año de bachillerato en el Colegio La Salle. Hablar de fútbol en el programa de Melanio en esa época era una blasfemia. Melanio respiraba por los poros béisbol y boxeo. Allí comenzó a nacerme la pasión para ser periodista», reconoce Baena.
El Béisbol primera experiencia
La serie Mundial de béisbol de 1976 sirvió de plataforma en la radio a Eugenio Baea Calvo.
«Luis Alberto Payares Villa me escucha hablar de fútbol en mis breves participaciones en el programa de Melanio Porto. Una vez nos encontramos en el estadio 11 de Noviembre y me dijo: ‘Muchacho, si continuas hablando de fútbol, te vas a morir del hambre. Comenta béisbol y boxeo que son los deportes líderes en Cartagena’. Le repliqué: ‘yo conozco el béisbol, porque en el colegio La Salle jugué ese deporte. Tenía que comenzar comentando un deporte que Melanio no dominara'», recuerda Eugenio Baena.
El primer grupo deportivo del que Eugenio Baena hizo parte estaba integrado por Luis Alberto Payares, Fabio Poveda Márquez, Julio Blanch Calvo y Antonio Pizza para narrar la serie Mundial de béisbol 1976 por emisora Fuentes.
«Recuerdo que nuestro grupo en esa serie mundial competía con Caracol, conformado Édgar Perea, Melanio Porto y Aurelio Alvarez. Ellos tenían la sintonía total. Yo le dije a Fabio que teníamos que buscar una estrategia para hacernos notar en el estadio. Me dí cuenta que ellos no hacían entrevistas, por lo que propuse ingresar al terreno de juego antes y después de cada partido para recoger los conceptos de los peloteros. Allí comenzamos a marcar diferencia», reseña Eugenio Baena.
Esa idea de Eugenio de realizar reportería en el terreno de juego le sirvió para que Melanio Porto que era el gerente de Caracol se interesara por sus servicios profesionales.
«Melanio me propuso trabajar en Caracol, pero yo le argumenté que no podía abandonar mi grupo radial en plena serie mundial de béisbol. Él me puso una cita en el cabaret ‘Germania’. Efectivamente cumplí la cita después del partido Colombia contra Puerto Rico. El cabaret quedaba en la parte de atrás del estadio ’11 de Noviembre’. Allí estaban Édgar Perea y Melanio Porto. Yo debía tener 16 años. Primera vez que yo entraba a un prostíbulo. Me tenía reservada una mujer muy hermosa. Como demoré mucho tiempo con ella en la habitación, Édgar y Melaneo le preguntaron que cuántos polvos había echado … ella les señaló con la mano: cinco. Melanio me dijo en la oreja: ‘te compro el huevo’. De la emoción de haber tenido relaciones sexuales con una mujer, le di el sí a Melanio Porto para trabajar con él en Caracol», confiesa Eugenio Baena.
De esa época hasta hoy, Eugenio Baena ha estado en primera fila al lado de Kid Pambelé, Miguel ‘Happy’ Lora, Rodrigo Valdez, Sugar ‘Baby’ Rojas, Fidel Bassa y Luis ‘Chicanero’ Mendoza entre otros boxeadores, o de los peloteros Joaquín Gutiérrez, Edgar Rentería, los hermanos Orlando y Holberth Cabrera, comentando sus hazañas.
Es el director del programa ‘Buenos días deporte’, espacio radial que realiza desde hace 41 años dentro de los 45 años de vida periodística que tiene Eugenio Baena Calvo, toda una institución el periodismo colombiano.
«Feliz día, feliz día, feliz día…» un saludo que identifica a este gran comentarista cartagenero, un ícono de la radio que es corresponsal del programa nocturno de Caracol: El Alargue.















