ActualidadLocalesMundoNacionales

En Barranquilla Giorgio Sale comenzó con su ‘Made in Italy’

Por Chachareros

Giorgio Sale se hizo famoso en Colombia porque puso en aprietos el prestigio de las Altas Cortes, al organizar costosos paseos dentro y fuera del país, con todos los gastos pagos, para varios de los magistrados, y también por los famosos zapatos que le trajo a la esposa del entonces presidente del Consejo Superior de la Judicatura, José Alfredo Escobar Araújo.

[caption id="attachment_27507" align="alignright" width="300"]Giorgio Sale, el empresario italianio que murió este lunes en Cartago, Valle. Giorgio Sale, el empresario italianio que murió este lunes en Cartago, Valle.[/caption]

El polémico empresario italiano también se hizo famoso en Barranquilla al montar, en un exclusivo sector al norte de la ciudad, el almacén ‘Made in Italy’, en donde se conseguía la mejor ropa línea italiana a precios de remate, lo mismo que las delicias de las delicatesen y carnes frías, especialmente el apetitoso brochutto.

Después desmontó dicho almacén y en el mismo espectacular inmueble en el Alto Prado (calle 81 con carrera 52) montó ‘L’Enoteca’, un exclusivo restaurante y cava con los mejores vinos del mundo. De todos estos negocios tenía sede principal en Bogotá, con el fin de atender a quienes pretendía seducir para más tarde pedir costosos favores judiciales. Aún así, no pudo evitar ser investigado por lavado de activos.

Giorgio Sale, quien murió este lunes en Cartago, Valle,  se encontraba allí desde hacia algún tiempo, y según contaron fuentes cercanas al parecer tenía cáncer. La Fiscalía indagaba si Sale estaría involucrado con el narcotráfico y que habría movido dinero del exjefe ‘para’ Salvatore Mancuso.

Había sido capturado el 6 de febrero del 2012 y estuvo recluido en la cárcel Modelo, de Bogotá. Sin embargo, desde noviembre del año pasado tenía suspendida la medida de aseguramiento por una enfermedad.

[caption id="attachment_27505" align="alignleft" width="300"]Salvatore Mancuso, según fuentes de inteligencia, prestó la plata a Giorgio Sale para montar L'Enotece de Barranquilla. Salvatore Mancuso, según fuentes de inteligencia, prestó la plata a Giorgio Sale para montar L’Enoteca de Barranquilla.[/caption]

Según investigaciones de la Fiscalía, Giorgio Sale habría recibido de Salvatore Mancuso, a mediados del 2004, la fantástica suma de cinco mil seiscientos millones de pesos para invertir en uno de los restaurantes L’Enoteca. (La de Barranquilla, en donde se asegura que una noche estuvo allí camuflado el propio Mancuso, conociendo las instalaciones de “su restaurante-enoteca”.

“Él me propuso (en la finca Villa Nueva o ‘05’) que hiciera una inversión en un restaurante L’Enoteca. Me dijo que era un muy buen negocio y que generaba una rentabilidad de entre el 4 y el 5 por ciento. Pero nunca vimos un solo centavo de esta inversión”, dijo Mancuso en el juicio contra Giorgio Sale por el delito de lavado de activos.

El ‘expara’ dijo, además, que le habían comprado (a Sale) 800 botellas de vino, dos refrigeradores y dos cavas que fueron llevados a un campamento en Urabá. Los más de 300 millones de pesos del negocio fueron entregados por el narco Miguel Ángel Mejía, alias el Mellizo.

Lo dicho por Mancuso fue ratificado, ante ese mismo despacho, por el ganadero Celso Alfredo Salazar.

Las travesuras del italiano

Giorgio Sales fue el detonante de una serie de escándalos en las Altas Cortes. En su momento, a la par de las investigaciones que se adelantaba en la Corte Suprema de Justicia, por el caso de la ‘parapolítica’ y que según el presidente de esa Corporación en aquel momento, Yesid Ramírez, los tenía en el ojo del huracán, un nuevo nubarrón se empezó a posar sobre el Palacio de Justicia: el escándalo lo vivieron en carne propia, por el caso Giorgio Sale. [caption id="attachment_27508" align="alignleft" width="300"]Made in Italy fue uno de los almacenes de alta moda en Bogotá y Barranquilla. Made in Italy fue uno de los almacenes de alta moda en Bogotá y Barranquilla.[/caption]

Terminaba noviembre, cuando se revelaron las conversaciones del entonces presidente del Consejo Superior de la Judicatura, José Alfredo Escobar Araújo, con el italiano Giorgio Sale, dueño de la cadena de almacenes Made in Italy y de los restaurantes L’Enoteca, quien fue detenido tras ser señalado como un capo de la mafia. El 29 de noviembre, Escobar, quien hasta el momento había guardado moderado silencio, fue conminado por sus colegas para que volviera, de un viaje oficial en España, y explicara sus vínculos con Sale. Dos días después Escobar dejaba la presidencia de la Judicatura, para asumir su defensa ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara. El escándalo para entonces ya había envuelto, incluso a la esposa del magistrado, Ana Margarita Fernández de Castro, quien se desempeñaba como secretaria general de la Procuraduría General, de quien se conoció una conversación comprometedora con el supuesto capo italiano, en la que le agradecía unos regalos. Ana Margarita se hizo famosa por una frase que le grabaron en una de las tantas ‘chuzadas’ que desde siempre se hacen en el país: “¡Ay Giorgio, gracias por tan lindos regalos, y los zapatos están diiivinos!”. El caso de Sale también salpicó, aunque en menor proporción, al Consejo de Estado y a la Corte Suprema de Justicia, debido a la presencia del italiano en sus instalaciones. Así lo advirtieron Yesid Ramírez, presidente de la Corte Suprema, Jaime Arrubla Paucar, presidente de la Sala Civil, y el vicepresidente de la Sala Penal Alfredo Gómez Quintero, quienes rechazaron cualquier tipo de amistad con Giorgio Sale.

]]>

Noticias relacionadas
AgendaCrónicasEstilo de VidaLocalesTurismo

Del Puente Pumarejo a Pivijay: apuntes de una correduría por el Magdalena

Locales

Junio Naranja 2026: Asoderma realizará jornada de fotoprotección en el Gran Malecón de Barranquilla

ActualidadCrónicasDeportes

Aarón Ramírez, sueña con jugar en los Yankees desde las ruinas del estadio 8 de Diciembre

ActualidadArte y Cultura

Shakira, la voz oficial de los grandes eventos deportivos del planeta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *