Disputó dos veces el título mundial de boxeo: ante el puertorriqueño Wilfredo Benítez y el ugandés Ayub Kalule.(Serie: Reyes sin corona)
Por: Francisco Figueroa Turcios
Emiliano Villa Pimienta, nació en Barranquilla el 13 de enero de 1953. Es recordado como uno de los pegadores que, por su estilo, combatividad y entrega en el ring, logró convocar a miles de aficionados en los pleitos realizados en el Coliseo Cubierto Humberto Perea.
Emiliano Villa, Mario Miranda y Felipe Orozco fallaron en el intento de darle a Barranquilla un título mundial de boxeo.
Pese a que, Emiliano, no pudo ser campeón Mundial, no influyó para que se convirtiera en uno de los grandes referentes del boxeo colombiano en las décadas de los 70 y 80. Fue el primer boxeador barranquillero en disputar un titulo mundial.
Emiliano, además de disputar el título mundial en dos ocasiones, la primera en Puerto Rico contra Wilfredo Benítez, el 31 de mayo de 1976 y la segunda en Copenhague con Ayub Kalule, el 17 de abril de 1980, tuvo la oportunidad de pelear con Alfonso ‘Peppermint’ Freizer en dos oportunidades y Nicolino Locche.
Emiliano Villa, en su historial boxístico, representó a Colombia en los Juegos Olímpicos de Munich, Alemania, en 1972; los 4 campeonatos nacionales que ganó en diferentes categorías, ligero, welter junior, welter y mediano junior, récord en nuestro país y un título latinoamericano.
El viernes 15 de marzo, en el Palacio de Combates Baby Sugar Rojas, Emiliano Villa recibirá un merecido reconocimiento a su trayectoria en el marco de la velada ‘Fuego en el Ring’, la empresa boxística Estrellas en la Candela, organizadora del evento, rendirá homenaje a Emiliano Villa, uno de los boxeadores considerado ídolo por la afición barranquillera.
El boxeo le ganó al sacerdocio y al béisbol
Emiliano Villa, al igual que muchos niños colombianos, no tuvo nunca un juguete en sus navidades. Su infancia fue aciaga, su primer juguete fue un par de guantes, su escuela fue un gimnasio de boxeo instalado en el patio de su casa y su ilusión desde muy temprana edad fue llegar a ser campeón mundial de boxeo.
«Cuando tenía 5 años cuando mi padre, Edilberto Villa, me inculco la pasión por el boxeo. A mi me gustaba el béisbol, porque mi papá practicaba este deporte. Mi papá me inculcó la practica del boxeo y no la del béisbol. Fue una obsesión que tenía que yo fuera boxeador»recuerda Emiliano Villa sobre su pasión por el boxeo.
Edilberto descubrió que a una cuadra de su casa en el barrio Rebolo, vivía Martín Rojas, y que todas las tardes practicaba a su hijo Clemente. Luego de ganarse se la confianza de Clemente, Edilberto le comentó que la ilusión de él era que su hijo Emiliano fuera boxeador.
Fue como así como Emiliano Villa se unión a Clemente a practicar bajo la tutoría de Martín Rojas, quien tenia la experiencia en el mundo del boxeo. Los dos pinos del boxeo solo tenían siete años de edad, pero en los entrenamientos mostraban la casta.
Emiliano, estudió la primaria en el colegio Salesiano Don Bosco, por lo que se le despertó la pasión por el sacerdocio. «Cuando estudiaba primaria al conocer la filosofía de vida de San Juan Bosco, quien, guiado por el espíritu , dio origen a un vasto movimiento de fuerza apostólicas al servicio de la juventud, me motivo ser sacerdote para continuar su proyecto filosófico, pero mis padres se opusieron a mi inquietud», revela Emiliano Villa, sobre su proyecto de ser sacerdote.
Al final, el boxeo derrotó por nocaut fulminante al sacerdocio y al béisbol y Emiliano Villa, se calzo los guantes para convertirse en el ídolo de los costeños amantes al deportes de las narices chatas.
Como boxeador profesional, Emiliano, realizó 54 combates, de los cuales empató cuatro y perdió siete. Peleó por el título mundial en dos oportunidades, la primera en Puerto Rico contra Wilfredo Benítez, y la segunda en Copenhague con Ayub Kalule.
La pregunta que surge ¿ porque Emiliano, no se le cumplió el sueño de ser campeón mundial?
«Esa es una pregunta que me he hecho una cantidad de veces. A veces me pongo a reflexionar y no encuentro respuesta. Lo tenía todo para ser campeón, pero nunca se me dio», responde Emiliano,luego de quedarse unos minutos en silencio como reflexionando sobre ese interrogante.
¿Cometió algún error en esas dos peleas que tuvo por título mundial ante Wilfredo Benítez y Ayub Kalule?
Yo creo que no, ambos eran grandes boxeadores. Contra Wilfredo Benítez me costó trabajo cansarlo, la pelea fue bastante pareja y recuerdo que me ganó por puntos. Contra Ayub Kalule me afectó un corte en el arco superciliar. A mí no me molestaba la herida sino la sangre, porque bajaba, me empañaba la vista y tenía que estar a cada rato limpiándose. Tuve la oportunidad de darle buenos golpes, pero él era un excelente boxeador», acota Villa
Emiliano Villa, tenía efectividad, era un boxeador serio, bien cuadrado, manejaba ambos perfiles, un señor y caballero dentro del cuadrilátero. Y lo más importante que así como fue mostró su combatividad y entrega en el ring así también lo ha hecho en su vida fuera de los cuadriláteros… es todo un titán.












