ActualidadArte y Cultura

El Rincón del Búho: Estrellas vallenatas en sus comienzos

Toby Tovar era más flaco que Don Ramón el del Chavo del 8.. Silvestre Dangond tenía unos kilos más que Maelo Ruíz. a Los 76 años murió Aniceto Molina. Los hermanos Molina, escuela de varias voces. Emilio Oviedo, el maestro de Rafael Orozco..

Por El Propio Búho

Aniceto Molina, el hombre de ‘La ronchita’

El 30 de marzo de 2015 muere el cantautor y acordeonista colombiano (nacido en el Campano, Córdoba 17 abril 1939), Aniceto Molina, llamado el emperador de la cumbia. Fue integrante del conjunto de Aníbal Velásquez. Cuando el consagrado Aníbal se va en una gira por Venezuela y dde regreso se queda de rey de la guaracha en el templo del Vallenato, Valledupar, monta una disquería y se convierte en uno de los conjuntos más solicitados en toda la región. Entre tanto, en Barranquilla deja un segundo conjunto de Aníbal Velásquez, con su hermano José ‘Cheito’ Velásquez como compositor y cantante, con el formidable acordeonero sabanero Aniceto Molina, y graban, entre otros, el éxito de varios carnavales ‘La ronchita’ con la voz de Cheito Velásquez.  De Barranquilla es llamado de urgencia a ocupar una plaza en el legendario grupo Los Corraleros de Majagual. Y en la Plaza de Majagual, el Templo de la música sabanera, gana varias veces la corona de rey sabanero del acordeón, y cuanto festival hay en esos contornos, antes de viajar a Norteamérica.

Su carrera se extendió por más de cuatro décadas, alcanzando popularidad en varios de Latinoamérica, especialmente en El Salvador.  Vivió en México entre 1973 y 1984; se integró al grupo Luz Roja de San Marcos en donde su fama fue al alza en el Estado de Guerrero.  Luego emigró a San Antonio, Texas.

Algunas de sus canciones más exitosas incluyen: ‘La cumbia sampuesana, El companero, La gorra, La burrita, y El gallo mojado, entre otras. Molina continuó haciendo giras junto a su grupo «Los Sabaneros «, visitando Estados Unidos, Canadá, México, y América Central y Sur.

Silvestre ‘El Gordo’ Dangond

No es por ofender al ilustre y consagrado artista colombiano, nacido en Urumita, y representante insigne del folclor colombiano a nivel internacional. Es simplemente para recordar que en sus comienzos, con el acordeonista Ramón López, que a diferencia de Silvestre se notaba que estaba pasando más filo que ratón de iglesia, su papá como que lo pechichaba mucho – y la mamá que lo retacaba con queso, suero salao con yuca y malanga- el pobre muchacho a los 15 años parecía un  cantante salsero de 30 años como el portorriqueño radicado en Colombia Maelo Ruíz. Como quien dice, era la representación perfecta de ‘El Noño’ y ‘Don Ramón’, los personajes del ‘Chavo del Ocho’.

El ‘cariñito del Cesar´ casi se lleva a los Molinas

 

Cuando los Hermanos Molina salieron al ruedo procedentes del corregimiento de ‘Paraco’, en jurisdicción de Pivijay estaban tan llevaos que no se podían subir a una tarima muy alta porque se los llevaba la brisa. Sin embargo, era tanta la fuerza y el hambre de triunfo, que muy pronto engordaron con ‘Cariñito del Cesar’, de la autoría de Miguel Venera, y en la venerable voz de Miguel Dede. Libardo Molina Orozco demostró en ese trabajo que era una de las figuras promisorias del acordeón. Luego grabarían otro exitazo del primíparo compositor a quien todavía ni se la asomaba el bigote de escobillón que hoy tiene, Rafael Manjarrez, con el tema ‘Intriga’, en la voz de Toby Tovar, que en esa época, en términos boxísticos, era, según Fausto Pérez, que pasó por ese peso, «peso lástima». Ahora Toby es «pero walter junior» y tiene el privilegio de memorizar en el disco duro de su cabeza 1.234 canciones.

 

‘El Cocha’, ¡un bebecito!

 

Cuando en 1990 Gonzalo ‘El Cocha’ Molina, quien ya había sido rey  infantil, juvenil, y semiprofesional, tuvo el atrevimiento de presentarse a disputar la categoría Profesional, a la Cacica Consuelo Araujonoguera, la manmdamás en el Festival, casi le da un soponcio al enteressarse de que «ese muchachito tan flaquito y todavía de tetero se atreve a desafiar a los veteranos profesionales en la tarima,  eso es un despropósito…mijito, vayase a su casita a seguir ensayando para el próximo año. YO no voy a permitir que esos gavilanes que compiten este año, lo masacren». De vaina que salió del fondo de la tarima el cantante y guacharaquero del Cocha, nadie menos que Iván Villazón Aponte, también primíparo, flaco y cabellón, pero hijo del Senador,m exministro, exgobernador, exdiplomático, Crispín Villazón de Armas. Consuelo reculó como el ovejo. «¡Ah que eres tú el padrino del Cochita!. Bueno, así, sí, si tu respondes por elpollito». Y el ‘Pollito’ resultó todo un gallo, uno de los más brillantes acordeoneros del folclor vallenato.

Y no fue una, fueron tres coronas

El muchachito flacuchento en  quien la difulta consuelo poco confiaba, no solo le ganó una, sino cinco coronas: rey infantil, rey juvenil, rey semiprofesional, rey profesional y rey de reyes.

¡Ese sí salió con pasta de Oro!

En el Colegio Loperena en donde estudiaban Rafael Orozco y Diomedes Díaz, todos los concursos de cantantes de música vallenata se los ganaba Rafa, el jilguero de Becerril. Era la voz promisoria. Tanto así, que el hombre que donde ponía el ojo ponía el plomo para descubrir los mejores cantantes vallenatos de los últimos 40 años, Emilio Oviedo, apenas lo escuchó por por primera vez le dijo: «usted no se me pierda, que la próxima semana se va a grabar conmigo a Medellín con Codiscos».

Sin mayores ensayos ni tantas vueltas, con un repertorio escogido a toda prisa, con un tema del legendario Nafer Durán (‘La chimichaguera’), como bandera, y como segundo en refuerzo un temita de Diomedes Díaz («para ver si le suena la flauta al muchacho», decía Oviedo ante la insistencia de Rafa Orozco de Ayudar a su amigo, antes que contendor musical. Así fue como incluyeron como segundo tema fuerte ‘Cariñito de mi vida’, «del Cacique de la Junta, Diomedes Díaz», como lo bautizó para toda la vida Rafa Orozco.,

El grupo Rafael Orozco y Emilio Oviedo salió como una tromba, que en ese trabajo se pegaron casi todos los 11 temas, liderados por la ‘Chimichaguera’ y ‘Cariñito de mi vida’.

 

Aniceto vivirá por siempre

En la Sabanas de Sucre, Bolívar y Córdoba es un verdadero ídolo,  rey de cuanto festival existe en esa zona, y el mejor embajador musical de Colombia en toda la frontera entre Estados Unidos y México, en donde se convirtió en un verdadero ídolo respetado por las muy cotizadas agrupaciones locales.

 

Noticias relacionadas
ActualidadCrónicasDeportes

Aarón Ramírez, sueña con jugar en los Yankees desde las ruinas del estadio 8 de Diciembre

ActualidadArte y Cultura

Shakira, la voz oficial de los grandes eventos deportivos del planeta

ActualidadCrónicasNacionalesPolítica

El rugido de un tigre: así nació el apodo de `El Tigre` de la Espriella

ActualidadCrónicasDeportesSin categoría

Julián Quiñones: respondió a Néstor Lorenzo con gol... pero, para México

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *