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El fútbol femenino, un beso y el no más de Jennifer Hermoso a Luis Rubiales

Por: Sofia Turizo Figueroa

El hito para selección española femenina de futbol, ganar una copa del mundo. Incomparable alegría para un deportista profesional alzarse con el máximo galardón de su disciplina, y en el caso de estas jóvenes mujeres, reafirmar que la femineidad también se manifiesta en el compromiso, tenacidad y competitividad de una futbolista profesional.

Por lo tanto, deberíamos estar exaltando la importancia de su gesta, pues las niñas tendrán referentes deportivos que las inspiren a practicar deportes que les gusten sin tabús de género. No obstante, todas las noticias giran en torno a un hombre, cuya conducta errática es protagonista de titulares en diferentes medios de comunicación alrededor del mundo.

La noticia del momento es el beso – en la boca – de “celebración”, que le plantó de manera arbitraria Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Futbol a la jugadora Jennifer Hermoso al momento de la premiación. Ante un estadio abarrotado de aficionados en Sídney, Australia el 20 de agosto de este año, con las mismísima Reina de España al lado, y transmisión televisiva a prácticamente el mundo entero.

Como resultado de todo lo anterior, se ha desencadenado un escándalo de talla internacional y no es para menos. Si la caída de las torres gemelas, cambio el mundo en cuanto a darle forma a la palabra terrorismo y todo lo político, social y cultural que se tejía alrededor de él; el movimiento #Metoo cambió la forma en como las mujeres y la sociedad perciben el abuso, los actores que participan en él y el eco que se le da a la voz de las víctimas.

En efecto, la reacción de las personas en redes sociales, inmediatamente después del suceso, fue en cuestión de minutos el repudio incontenible. Podríamos decir que se ha construido una conciencia colectiva de que está mal y es inapropiado el irrumpir en el espacio personal de una mujer y mucho más disponer de su cuerpo de forma arbitraria, sin contar con su consentimiento.

Las manifestaciones de esta conciencia colectivas han sido tan contundentes, tanto en redes sociales, como en muestras de apoyo a Jennifer Hermoso, la jugadora afectada, en diferentes países y de diferentes personalidades del fútbol, que inevitablemente el gobierno español se ha pronunciado a favor de proteger los derechos de las mujeres y sentar un precedente.

En cuanto a la actitud de Luis Rubiales, vemos a un hombre en un principio soberbio, vociferando con palabras altisonantes, diciendo que es absurdo los cuestionamientos que recibe, pero a medida que siente que los ministros de gobierno y hasta el presidente español respaldan a la jugadora, él cambia su discurso y pasa a escudarse en las emociones exacerbadas por la euforia de la celebración.

Y aquí hay que dejar claro que las emociones juegan un papel importante en nuestra conducta, pero no determinante, es decir no corremos a hacer todo lo que sentimos de manera inmediata, sino que debe pasar por nuestro razonamiento mental. En este punto cabe resaltar que en la medida en que las personas tomen consciencias en que se debe invertir en aprender a gestionar las emociones propias, seremos seres humanos más consientes y por tanto responsables de nuestros actos y sus consecuencias.

Sobre el autor

Psicóloga, buena observadora, amo cuestionar y analizar la naturaleza humana desde que tengo razón.
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