Quienes llegaron de primero, pudieron acomodarse en la acogedora silletería del escenario. Mucha gente tuvo que ver el evento desde afuera. No había cupo ni para una lagartija.Por Rafael Sarmiento Coley
Los primeros en llegar, como era de esperarse, fueron los muy diligentes miembros de la Fundación Festival Vallenato en Barranquilla, una entidad creada hace 28 años por unos entusiastas miembros de la colonia valduparense en la capital del Atlántico.
Encabezados por el compositor y amante de este folclor, José Soto Dávila; la dinámica y profunda conocedora de la música vallenata, Martha Bornacelli; Johnny Martínez Pumarejo, nieto del ilustre autor de canciones imperecederas, Tobías Enrique Pumarejo, e hijo del primer timonel al frente de la colonia vallenata, Arcadio Martínez, que en paz descanse. También fueron llegando, Jaime Sarmiento, uno de los miembros históricos de la Fundación Festival Vallenato.
Lo mismo que Rodney Castro, un valduparense que ha hecho familia y carrera en Barranquilla en donde se encuentra al frente del colosal proyecto del puerto de aguas profundas; el rey de reyes del Festival, Gonzalo ‘El Cocha’ Molina, desde hace once años acordeonero principal de Poncho Zuleta. Y también se hicieron presentes Euclídes Villalobos, y allá, en la primera fila del teatro, el legendario Camilo Namen, autor de tantas canciones hermosas.
El ‘José Consuegra Higgins’ ya estaba de bote en bote. La intención de Rodolfo Molina Araujo, presidente de la Fundación de la Leyenda Vallenata, era abrir las puertas para todos. Pero es que este no es el Parque de la Leyenda, que la Cacica Consuelo Araujo, su madre, construyó para que ninguno se quede sin ir al Festival. Acá, en cambio, como no cabía ni una lagartija, quienes llegaron de último tuvieron que ver el espectáculo de pié en los carriles de acceso, en el hall del teatro y afuera.
LaCháchara.co entrevistó a varios de estos personajes que se dieron cita en la antesala barranquillera de lo que será el Festival de la Leyenda Vallenata, del 26 al 30 de abril, en Valledupar. Disfrútenlo:











