Respuesta a Carlos Polo, y su escrito. En defensa del premio otorgado.
Con la Warner empezó el posmodernismo. Esos dibujos animados, Bugs Bunny, el Pato Lucas, el Gallo Claudio, representan una disputa entre un tonto y un vivo, donde siempre gana el vivo.
Por, Odimar Varela.
¿Han visto un estafador más grande que Bugs Bunny? Y fue modelo de muchos chicos y generaciones, un modelo de gran promoción del individualismo, por lo anterior muy seguramente Bugs Bunny ganó como mejor compositor de América, por ser el creador de la famosísima frase de Bugs “¿qué hay de nuevo viejo?» que no se puede confundir con la frase de otro estafador «¿de qué me hablas viejo?”, uno es un conejo y otro es un cerdo. Punto importante que no confundió al jurado de tan prestigioso premio.
Jurado que no tuvo en cuenta los controles sociales, aquellos mecanismos por los cuales nos dan valores. Disney es un gran moralista, que nos enfrenta frente al dolor, y siempre la metáfora dice que van a ganar los buenos. Ejemplo, Bambi: matan a su madre unos cazadores furtivos, se recupera y se convierte en el rey de los ciervos en ese bosque. En cambio, Bunny es ganador de la posmodernidad en la que impera el individualismo, el narcisismo y la meritocracia.
Por su conducta hay que dudar de la autoría de sus temas musicales, toda vez que el conejo nunca ha sido original ni en su postura. Todos sabemos que Bunny es fanático de las zanahorias, sin embargo, pocos saben que tanto su afición al tubérculo como la postura para comerlo son copiados de una escena de la película “Sucedió en una noche”, en la que el personaje de Clark Gable se apoya en una valla, mastica rápidamente una zanahoria y habla con la boca llena al personaje de Claudette Colbert. Debido a que ésta era una escena que estaba muy presente en el público de la época, Buggs sabía que la gente le reconocería de inmediato realizando una sátira de ella.
Para añadir la injerencia de la casa blanca en este premio, puesto que el conejo Bunny fue elegido como la mascota oficial en muchos escuadrones de la Fuerza Aérea de Estados Unidos durante la segunda guerra mundial incluyendo al escuadrón del bombardero Boeing B-29 Enola Gay (nada que ver con la bandera multicolor) y su preciada carga atómica.
Pero eso sí, al conejo/liebre más famosa se le suma la ambigüedad de su especie y la ambigüedad de su identidad sexogenérica. De hecho, su imagen está inspirada en la diva noruega Sonja Henie, campeona olímpica de patinaje sobre hielo y actriz. ¿En cuántas situaciones Bugs se viste de mujer? ¿Y cuántas veces los vimos darle besos Elmer o a Sam? De los 168 episodios hay 37 en los que Bugs Bunny ocupa un rol no masculino. Así como el anime fue precursor a la hora de mostrar diversidad Cuando está desnudo, cosa que ocurre la mayor parte del tiempo, Bugs es una caricatura antropomórfica de un conejo con un género y una edad indeterminados. Posee un cuerpo esbelto y andrógino, ojos grandes rodeados de pestañas, una cola juguetona, la insolencia propia de una adolescente y un don natural para conseguir escapar de situaciones comprometidas. Él fue el primer genderfucker.
Pero sin desmeritar a Bugg Bunny, si de creación se trata nadie en la historia del cómic podrá superar al Coyote, que nunca supo que el fracaso de la Corporación Acme se debía que dentro de sus socios se contaba con un par de colombianos, especialista en puentes caídos antes de inaugurarse (los mismos del puente Chirajara. El coyote merecía el premio y no el conejo.
¿Perdón, que no se trataba del conejo sino de un cantante de Reggaetón? Pues lo lamento por el cantante y por la música porque del cantante no podré escribir una sola línea parecida, Y eso si es para preocuparse. Que un conejo tenga más talante, talento y oficio que un cantante de reggaetón, son cosas de las fantasías animadas de ayer y de hoy en la que se ha vuelto el universo del arte, la creación y la creatividad.











