Se espera que cada versión siga sorprendiendo.
Por Jessica Jesurum
El 27 de agosto culminó con gran éxito Sabor Barranquilla 2017. La oportunidad que esperan cada año comensales y empresarios de la gastronomía en Barranquilla para aprender y demostrar la tradición y vanguardia de nuestra cocina Caribe. Hoy esta feria que es uno de los referentes culturales más destacados del país, cuenta con una importante presencia internacional. Uruguay, Argentina, Perú, México, Estados Unidos, Cuba y Aruba, también hicieron parte, junto a 16 chefs nacionales y 14 locales.
Comer es considerado una de las necesidades básicas del hombre, hoy en día además de eso es un placer, la cocina es un arte milenario, cargado de tradición oral y ancestral, la acción de cocinar y comer han evolucionado como lo ha hecho nuestra especie, convirtiéndose en un vínculo entre los individuos, la comida y el medio ambiente. De ahí que se habla de cocina sostenible y responsable.
Hoy, un bocado significa más que saciar una necesidad, en esa acción está implícito el trabajo del artesano, de cultivador, empresario distribuidor, de la tradición de los antepasados, de técnicas primitivas de conservación de alimentos, y la lista de actores continúa. Muchos de los exponentes y emprendedores locales exaltaron esto, tomando en cuenta productos olvidados, o de cocción monótona para hacerlos protagonistas en verdaderos platos de autor.
Chefs y emprendedores locales
¿Qué sería de la comida española o de la italiana, si no hubiesen descubierto este continente? Planteó interrogante el chef uruguayo Sergio Puglia, ultimo panelista invitado en la feria ¿qué sería España sin su tortilla de patatas, sin las papas de origen peruano, o de la pizza y pasta sin los tomates americanos?
Qué belleza y privilegio ser parte de la despensa del mundo como bien es conocido nuestro continente, que además de nutrir la gastronomía internacional, da origen a platillos propios tan exóticos como un chocolate relleno de chicharrón, realizado por Besos de Mulata, o un cheesecake de cocada, hecho por Gise Aguirre, una pastelera de 26 años de edad, dueña de Brunette su propia marca de postres y tapas. Ni qué decir de los quibbes, rollitos y hojitas de parra, que ya hacen parte de nuestra tradición, aporte de la cultura libanesa y que cocineros como Ecine Rahaby dueña de Sarab,nos han regalado por décadas y los brownies de harina de plátano de Nutrico, iniciativa del joven emprendedor Camilo Arana.
El cierre estuvo tan bueno como el inicio
A las 10:30 de la noche se escuchaban las notas de La Joe All Stars, la orquesta de Chelito de Castro y quienes son el recuerdo viviente de uno de nuestros iconos musicales más querido; el Joe Arroyo, los pases salseros y del “joeson”, fueron pieza clave para la digestión de los visitantes que se quedaron hasta último momento: comiendo, bebiendo y aprendiendo cocinas locales y del mundo.
No le cabía un alma a Puerta de Oro, a simple vista se notaba que la expectativa de asistencia para este año de 30.000 visitantes era una realidad, la logística estuvo a la altura, garantizando el disfrute y la tranquilidad de los ahí presentes. Este año hubo pastel de cumpleaños, serenata y un show de baile con butifarra incluido. Se exaltaron a los actores y piezas claves para el desarrollo gastronómico de la ciudad; William Orozco, dueño de Kiko’s Willy, Jacqueline Rojas, directora del Sena Atlántico, Jorge López, presidente del “Festival de Megua”, donde se exalta el legado de los indios Mokana y lleva 25 años de existencia, Rubi Palma y Marta Daza Co-fundadora se Sabor Barranquilla, fueron galardonados.
Con gran expectativa por lo vivido este año y con el mejor sabor de boca esperamos todos los barranquilleros la próxima versión del festival gastronómico más importante del Caribe: “Sabor Barranquilla”.
















