Dos trabajos periodísticos, uno del maestro Ricardo Rocha y otro de Camilo Monroy, lanzan la alerta.
Por Chachareros
En uno de sus frecuentes escritos que en forma amable envía a este portal, el maestro Ricardo Rocha, periodista colombiano (fue jefe de redacción de El Heraldo), señala que “ante estas cosas que le suceden a los barranquilleros – y de paso a los costeños- hay a quienes culpar: los mismos costeños.

El Ernesto Cortissoz, ahora en manos de una firma concesionaria que tiene buen nombre, podría salir del atraso que tiene frente a otros aeropuertos del interior del país.
“El Cortissoz es un aeropuerto que se halla en una ubicación no indicada por la sencilla razón de estar rodeado de viviendas y empresas, y encima de todo eso le pusieron unos botaderos de basura al aire libre. Esto atrae gran cantidad de aves que constituyen un riesgo serio para las operaciones a tal punto que hubo una época, no se ahora, en que los vuelos tenían que suspenderse porque las aves de carroña formaban una especie de «techo» que impedía el despegue o aterrizaje de los aviones.

Durante mucho tiempo los principales problemas del Cortissoz fueron las viviendas casi metidas en las pistas y los basureros que atraían las aves de carroña con grave peligro para los pasajeros pues se enredaban en las turbinas de los aviones.
Una y otra vez le dijeron a la gente que no botara basura en tales lugares y parecía que entendían lo contrario. Después unos líderes empresariales de la ciudad se hicieron con la concesión para operar el aeropuerto y ha sido uno de los periodos de mayor decadencia de esa obra. Mal servicio y desde luego costoso, a tal extremo que varias aerolíneas decidieron no llegar a la ciudad. El uso de los puentes de abordaje era escandalosamente caro a tal punto que algunas aerolíneas no los usaban sino que sus pasajeros abordaban o embarcaban en la plataforma. Pero hay que reconocer que el jardín y los alrededores estaban bien cuidados. Pura fachada. Como suelen hacer sus cosas el grupo de los denominados ‘nísperos’ (madurados a punta de periódico), que son los mismos que forman parte del Cartel del Suero.

Mientras que para el ‘Alfonso Bonilla Aragón’ de Cali el Gobierno Nacional destina $3,5 billones, para el ‘Cortissoz’ apenas fueron $345 mil millones.
En el gobierno anterior al de Santos (Álvaro Uribe) hubo una propuesta para la construcción de un aeropuerto regional que sirviera a las ciudades de Barranquilla, Santa Marta y Cartagena. La idea era construirlo entre las capitales de Atlántico y Bolívar. Una vez se supo de la propuesta, quién dijo miedo: hubo de toda clase de acusaciones, desde las que iban de ser una mala propuesta por venir del gobierno del Presidente Uribe; que los Name estaban metidos en el asunto hasta los ecológicos –quienes nunca han hecho nada por la ciudad ni por la región- emprendieron una campaña para salvar al titi de cara blanca que habita en la zona, que ni ellos mismos han visto jamás porque no saben en qué hueco de una planta especial, están estos animalitos escondidos.
El proyecto se abandonó y la verdad hoy es que tanto Cartagena, Santa Marta y Barranquilla siguen necesitando un gran aeropuerto regional que atienda las necesidades de su expansión en el volumen de pasajeros. Pienso que en esa oportunidad se dieron un tiro en el pie y también frenaron el desarrollo de otras zonas de la región. Es que así somos aquí, como no estamos unidos los maníes nos parecen victorias.
Las cifras engaña bobos
La situación que plantea el maestro del periodismo Camilo Monroy Romero es que la bancada costeña en el Congreso no trabaja unida. Todo parece indicar que cada quien trabaja por su lado. Y así no vamos a ningún Pereira.

El ‘Bonilla Aragón’ ya cuenta con una avanzada infraestructura y en el corto plazo tendrá conexión con 10 municipios vallunos por autopistas de 4 carriles.
Lo ideal sería que en la Costa Caribe Senadores, Representantes a la Cámara, Gobernadores, alcaldes de Capitales, Cámaras de Comercio, en general gremios de la producción y en especial la academia, trabajasen unidos para que puedan hacerles contrapeso a regiones que tienen quien planifique y reclame.
Aquí hubo un alboroto cuando el Gobierno Nacional anunció $345 mil millones para el aeropuerto Ernesto Cortissoz. ¿Saben cuánto anunció el Gobierno Nacional en forma casi simultánea para Cali? $3 billones.
Por ser el presente “un año electoral”, la dirigencia del Valle del Cauca logró que se le destinaran 3 billones 59 mil millones de pesos, para la modernización de su aeropuerto “Alfonso Bonilla Aragón” y para la ejecución de obras complementarias para diez municipios cercanos a esa terminal aérea, agrupados alrededor de Cali en lo que se denominó “G 11 Municipios-Región”, proyecto del cual dijo el Presidente Juan Manuel Santos: “El G11 se ha convertido en un pionero dentro de la región y en un ejemplo para el resto de municipios de Colombia”.
Cómo conseguir inversión
Con la debida anticipación, la dirigencia valluna decidió atender la necesidad de ampliación de su aeropuerto, pero al mismo tiempo advirtió el requerimiento de modernas vías desde y hacia otros Municipios de ese Departamento, concibiéndose la creación de una entidad que consolidara la unión a Cali de otros diez Municipios para construirles modernas carreteras y obras de infraestructura para ofrecer excelente acogida a los pasajeros del moderno aeropuerto. Así, la idea no sólo fue respaldada seccionalmente, sino que la Presidencia de la República le ha dado todo su apoyo.
El de Barranquilla fue el primer aeropuerto del país; ahora ocupa el cuarto lugar.
¿Y del Atlántico qué?
Analistas del abandono en que se ha mantenido el aeropuerto “Ernesto Cortissoz” de Barranquilla-Soledad-Malambo-Sabanagrande-Palmar y otros Municipios cercanos igual de abandonados, muestran el mayor desconcierto cuando analizan que el simple arreglo aquí del aire acondicionado, viene dando lugar a reclamos, acusaciones, búsqueda de piezas nuevas para arreglar el viejo equipo y, sin embargo, “el daño sigue ahí”. De ahí que a pocos les hubiera importado que para el “Alfonso Bonilla Aragón” se hubiera destinado 10 veces más dinero que para el “Ernesto Cortissoz”. ¿Será que alguno de nuestros congresistas se dará por aludido? ¿O los nuevos concesionarios, tras la huida en desbandada de los ‘nísperos’?











