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Édgar Perea, un fenómeno social

Nació en Condoto, Chocó , el 2 de junio de 1934, es decir cumpliría 86 años de edad.

Por: Francisco Figueroa Turcios

Édgar Perea Arias, leyenda de la radio en Colombia

Édgar Perea Arias, no tuvo una infancia feliz  porque  quedó huérfano de madre, Georgina Arias a los cuatro años de edad, y además  le tocó vivir en carne propia  la pobreza absoluta bajo la custodia  de su tio, Pedro Arias,  al igual que los otros cuatro hermanos.

«A raíz que  eramos  victima del maltrato de mi tio,  decidí  fugarme e irse de Condoto rumbo a  Quibdó para convertirme  en un gamín.  No de vergüenza en reconocerlo. Dormía en las calles con un grupo de muchachos que fueron abandonas por su familia. Con ellos me robaba los patacones de las fritangas que ubicaban en las esquinas de las calles. Cuando llegaban las canoas llenas de panelas, también nos las robábamos» revela Édgar Perea Arias sobre su infancia.

Pero, Édgar Perea, encontró un ángel en el camino que sería determinante para dejar de ser un habitante de la calle. » «Un desconocido me vio en la calle y me recogió. En el río Atrato nos embarcamosen una canoa y luego de varias horas llegamos a la finca ´La Esperanza´que estaba ubicada en la ladera del río. Alli estuve varios años ayudando  a cortar plátano. tenia apenas diez años de edad. Tuve una infancia dolorosa.

Dormía en cuarto pequeño, lo que llaman el cuarto de San Alejo. Una mañana vi que venia un señor alto y moreno. Mi corazón latió fuertemente, porque la sangre llama, como dice la canción de los Hermanos Zueleta. ¡este es mi papá!  sin saber exclamé enseguida, lleno de alegría. Y efectivamente era mi padre, José Ángel Perea. Me lavntó, me abrazó y me dio un beso en la frente.

Édgar Perea,  de gamín a ícono de la radio en Colombia

Mi padre había venido de El Bagre, Antioquia a recogerme al enterarse que mi madre había muerto. Yo via como mi padre en su apartamento de soltero hasta que él se conoció con Rafaela Christopher, una sanandresana muy linda  quien me trato como mucho cariño y llegó a ser como su hijo…. me daba mucho amor el que jamás tuve y yo le tome cariño como si fuera mi verdadera madre. Ella  me enseño a leer y escribir. Y, lo más importante me enseño ingles, que sería una herramienta útil para vencer la pobreza.

Cuando cumplí doce años,, doña Rafaela me envió a estudiar a Magangué como interno. Después pasé al colegio Pinillo en Mompós.  De Mompós pasé a terminar el bachillerato en Cartagena en el colegio Pérez Pérez . Todos los estudios gracias a ella, porque mi padre era muy farandulero y poco tenía que ver con mi crianza. Ella, quería que fuera un  profesional y es cuando me envió a Medellín a estudiar mecánica industrial  en el Pascual Bravo.

Luego que culminé mis estudios de mecánica industrial me vine para Barranquilla y comencé a trabajar como tornero en El Boliche  y más tarde trabaje durante seis meses en Celaneses. En Cartagena me salió una oferta de trabajo con Intercol, una empresa que empezaba labores en Mamonal. Un domingo un hubo reunión compañeros de la empresa y el único que no trabaja en Intercol era Ausberto Reynoso, director artístico de Emisora  Fuentes y allí tuve la fortuna de conocerlo. El domingo siguiente, salí con un grupo de amigos a pasear al centro de Cartagena. Cuando de repente me llamó la atención el aviso de Emisoras Fuentes. Miré para el segundo piso y el primero que veo es Reynoso, quien sería el ángel que me incursionó en el mundo de la radio» reseña Édgar ´Perea.

Édgar Perea Arias, se consagró en Barranquilla

Aquel niño que debió forjarse a pulso,  se constituyó más tarde en un mito popular. En un símbolo de la oralidad de la cultura costeña. Gracias a sus narraciones deportivas la gente no necesitaba televisor ni ir al estadio para vivir como protagonista las acciones de un partido de fútbol, de béisbol o de un combate de boxeo. Y es también el símbolo del héroe que lucha desde abajo, desde la marginalidad, y triunfa y se convierte en una especie de Robin Hood. Desafiaba la psicología colectiva. Se constituyó en un mito popular, hace parte de la cultura de masa.

Chelo De Castro,  considera que  Édgar Perea fue  un líder público con mucho agarré en la conciencia de muchas personas comunes y corrientes. » Perea, llegó a Barranquilla procedente de Cartagena con un pobre bagaje deportivo. Lo que fuera más adelante su campo preferido para hacerse a un nombre  y un  prestigio deportivo. Fue un fenómeno social” anota Chelo, sobre el liderazgo de Pérea.

Para Édgar Rey Sinning, el narrador Édgar Perea, fue un fenómeno sociocultural  para todos los Medios de Comunicación.  «Se forjó como un gran líder indiscutible capaz de movilizar una gran masa a través de un micrófono. ´Édgar, fue muy versátil, capaz de narrar fútbol, béisbol, ciclismo, baloncesto y boxeo.  Perea, tuvo la condición humana para birllar con luz propia en  una sociedad racista,  donde negro se le mira en una  forma despreciativa y él se convirtió en un rey e impuso su ley», argumenta Édgar Rey Sinning, sobre las cualidades de Perea.

Édgar Perea en el corazón de los junioristas

Para  desentrañar su extrema popularidad podemos desde el lenguaje y análisis de contenido tener un acercamiento a ese fenómeno social que fue´Edgar Perea a través sus frases: ‘¡Junior, tu pápá!’,  ‘Junior es una tromba’, ‘Aún no ha nacido el que me calle y si nace no se cría’, ‘Soy más costeño que muchos que nacieron aquí’, , ‘Le digo al pan, pan y al vino, vino. Nadie me manda a decir lo que tenga que decir’, ‘A esto hay que ponerle mística ovalada’, ‘Este tipo no es más que un arbitrucho’, ‘Tengo el 99.99% de sintonía’.

Édgar Perea nos enseñó que Junior es tú papá. Tenían que matarlo para poderle ganar. Con el Negro Perea el estadio Romelio Martínez se volvió una auténtica caldera del diablo y para colmo bautizó a las tribunas de Norte y sur como Vietnam y Corea.

El fenómeno social de Édgar Pera, se puede analizar desde el imaginario colectivo y la revitalización de la imagen de un personaje a través del deporte y la música. De tal manera que la cercanía afectiva del pueblo de Barranquilla hacia sus hijos, además que hacía parte  directa o indirectamente de uno de los símbolos deportivos de gran trascendencia como lo es el Junior , impulsa el sentimiento popular.

 

 

 

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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