LocalesNacionalesOpiniónSalud

Culturas de tiranías

Por Jorge Guebely

Indigna ver la salud colombiana atrapada entre fieras, manadas de lobos y hienas, codicias privadas y públicas. Lo mismo un político corrupto que un empresario podrido, sólo los transporta la urgencia del dinero rápido y fácil, auténtica cultura de narcotraficantes.

Triste destino de la salud, oscila entre pabloescobares y chapoguzmanes.

Sólo pretexto para perpetrar delincuencia oficial. Poco importa la salud biológica y humana de los colombianos. Especialmente si son pobres: los escamotean con ibuprofeno, los utilizan para maquillar estadísticas.

Como otras instituciones, salud diseñada para pudientes, para quienes pueden pagar medicina prepagada, el negocio complementario. Salud real para las élites, la Colombia ficticia. La Colombia real sólo tiene medicina ficticia y miseria integral.

Sólo les importa el presupuesto, $52 billones, para alimentar la podredumbre, putrefacción que se nutre con recursos públicos. Cifra que aviva la discusión nacional, no la importancia de la salud. Dimes y diretes entre bandidos del Estado.

Pomposo debate, mascarada que oculta el rostro fermentado de la Colombia real donde casi todo se corrompe. Se corrompe aún más la corrompida democracia. Casi nada la sostiene en pie; excepto, los engañosos y optimistas discursos de sus depredadores. Sus empresarios corrompidos con sus políticos de derecha, hábiles en delincuencia y obtusos en democracia. La confunden intencionalmente con rebatiña voraz por los recursos públicos.

Resuenan frecuentemente preguntas en el aire: ¿No es el momento de aceptar el fracaso de la democracia colombiana? ¿De pensar en otra distinta, más directa, menos representativa? Si el pueblo origina el poder político, ¿por qué no consultarle permanentemente las decisiones fundamentales del país? Suiza lo hace y su democracia se robustece permanentemente. Se vacuna contra la enfermedad de la corrupción.

A los suizos les bastan 100 mil firmas para poner en consideración una iniciativa popular con el fin de modificar la Constitución. Con 50 mil firmas, después de promulgada una ley, utilizan un Referéndum Facultativo para confirmarla o rechazarla. Con un “Referéndum Obligatorio” ratifican o niegan cualquier modificación constitucional. Van a las urnas cuatro veces por año, actividad que les genera compromiso y pertenencia con el Estado y los ilustra más en política. En Colombia, sería más difícil corromper a 36 millones de votantes si el voto fuese obligatorio.

Depurar la democracia para no caer en la autocracia. Lo advirtió Platón: “Toda democracia fallida cede su lugar a la tiranía”. Abundan ejemplos regionales. Colombia construye la suya. Paulatinamente se desliza hacia la tiranía, lo prueban la acción de empresarios corruptos con sus políticos podridos y la discusión por el presupuesto de la salud.

jguebelyo@gmail.com

Related posts
Cultura CiudadanaEntretenimientoLocales

Ciudadanos Ejemplares de Barranquilla en la Celebración de la Independencia de Colombia

Medio AmbienteNacionales

Grupo Argos y C.R.A continúan aportando a la restauración de la ciénaga de Mallorquín

ActualidadNacionales

Reducción de jornada laboral en Colombia

EntrevistasLocalesNacionales

Miriam Castillo Mendoza, toda una vida en la cultura

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *