Investigaciones de organismos de salud del Distrito y Unimetro así lo revelan y hacen un llamado para controlar esa tendencia.
Por Chachareros/Unimetro
Muchas madres se enorgullecen de mostrar cómo están sus bebés de rollizos. Eso es bueno y es malo. Es bueno si se lleva un control del peso con relación a la estatura del bebé, y si se controlan los niveles de grasa que se le van acumulando en el organismo.
Y es malo si la gordura de la criatura es producto de la vanidad de los padres de engordarlo porque quieren tener al bebé más bordo del barrio, o, más adelante, al más ‘gordito’ del pre-escolar.
Al respecto es bueno tener muy en cuenta lo que nos dicen los estudios que adelantan estas muy respetables entidades:
La Universidad Metropolitana, en alianza con otras universidades y las Secretarías de Salud y Educación Distrital, adelantan investigaciones en instituciones educativas de Barranquilla para detectar casos de obesidad infantil que serán intervenidos.
La Organización Mundial de la Salud, OMS, determinó que la obesidad es una epidemia mundial y uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. Los estándares se han incrementado a un ritmo alarmante. Se calcula que existen más de 42 millones de niños con sobrepeso en todo el mundo, incluyendo a Colombia.
Lo anterior, fue causa para que a través del programa “Generación Vida Nueva” que dirige el doctor Humberto Mendoza Charris, desde la Secretaría de Salud Distrital, se programara un estudio denominado: “Detección de Niños con Obesidad”.
Osmar Pérez Pérez, director del Programa de Medicina de la Universidad Metropolitana indicó: “La investigación arrojó en su primera fase que en la ciudad se registra un 9,6 % de niños con obesidad y un 19 % con sobrepeso en las instituciones educativas ubicadas en los estratos uno, dos y tres.”
Osman Pérez, también recalcó que: “Unimetro elaboró el protocolo de intervención del sobrepeso que será el que aplicará el Distrito en la segunda fase y participa también en la capacitación del personal del sector salud que lo implementará”.
“Es bueno destacar que en este proceso interdisciplinario estará participando toda la red de atención del Distrito y por nuestra parte, los programas de: Nutrición y Dietética, Trabajo Social, Psicología, Fisioterapia, Enfermería y el posgrado de Pediatría hasta llegar a la meta de lograr en estos niños, un estado nutricional normal”, puntualizó Pérez Pérez.
Luz Marina Contreras, docente de Pediatría de Universidad Metropolitana y quién forma parte del estudio destaca: “Los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades cardiovasculares y diabetes”.
El equipo interdisciplinario recomienda a padres y a personas que tienen a cargo las cafeterías de los colegios: incluir mayor consumo de frutas, verduras, una sola harina, una porción de proteína, alimentos asados y no fritos. Los niños requieren 5 comidas al día: desayuno, 2 meriendas, almuerzo y cena.
La participación de la familia es importante para evitar el consumo de comida chatarra. Aumentar la actividad física en los parques para evitar aspectos psicosociales como el hostigamiento escolar o bullying.
Los expertos consideran que es un mal que se debe combatir a tiempo, porque, como lo señala la doctora Luz Marina Contreras, si un niño no es controlado en su sobrepeso, será un adulto con graves problemas de salud, que se convierte en un cada vez más creciente grupo poblacional de altísimo riesgo en salud por problemas cardiovasculares y sus derivados, diabetes y otros. Con lo cual, de paso, incrementa los costos de la salud familiar y de la salud pública.
Hoy, en un mundo en donde prima el cuidado del medio ambiente, de los cuerpos de agua, de las especies en vías de extinción, lo primordial es no dejar crecer una potencial población pasada de peso, por los inmensos riesgos de enfermedades colaterales y por los altos costos a la salud pública. Es ya uno de los principales problemas del mundo.











