Mario Cobo, barranquillero, juez colombiano de surf de nivel internacional, comparte su mirada del deporte.
Por Mario Cobo* – El Palo Surf
Director de Colombia Surf Travel
El surf en Barranquilla, según conversaciones con la primera generación, comenzó en los años 70. La verdad es que todo se originó en la ciudad de Cartagena, con la llagada de un gringo llamado Chan Moore. Él fue el responsable de revolucionar las playas del Caribe y de traer la cultura surf al país.
La historia de cómo llega esto a nuestras playas de Barranquilla se debe a los hermanos Álvarez, quienes se encargaron de traer tablas de los Estados Unidos y presentárselas al sector local de Pradomar, en Puerto Colombia.
Hay nombres que aún recuerdo, teniendo el privilegio de compartir mis inicios del surf con ellos: Los Álvarez (Juancho y Lucho), Cuco, Kiko, Rolando, Alex Borelli, Los venezolanos (a quienes compré mi primera tabla, de la marca Amarillo Prisma), Jairo Echeverry, Sergio Navarro y otras figuras que desafortunadamente no me acuerdo sus nombres, pero fueron los primeros que vi deslizarse en las olas en las playas del hotel Pradomar. Estas personas conformaron la primera generación de surfistas en Barranquilla.
Después llegó la segunda oleada, con Yoyi, Juan Guillermo, Bully, Cocho, Joe Quijano, Starky (quien me enseñó a surfear), Jaime Martínez, Giovanni Gory, Raúl, Arturo y Juancho Campo, Hugo Mantilla, Jorge Garcia, Alejandro Ariza y la lista sigue, es muy extensa, pero se puede apreciar la magnitud de la gran ola que bañaba las playas de Puerto Colombia.

De repente comenzamos con la gran idea de realizar campeonatos, liderados por los hermanos Álvarez y algunos surfers experimentados como Sergio Navarro, quien desarrolló lo que es hoy por hoy la cultura de competencias alrededor del surf en nuestro país.
No sabíamos de reglas, todo era empírico en aquel entonces, sentados en una silla a la orilla del mar, bajo el intenso sol disfrutábamos de ver a los grandes exponentes que en aquel entonces eran los surfistas que desafiaban las olas en cualquier condición. Yo conseguí participar en dos eventos, mi participación fue pésima, nunca he sido bueno en competencias deportivas, lo que me llevó a convertirme en la primera línea de jueces certificados de Colombia en los años 90s.
En adelante las competencias se volvieron más frecuentes, comenzaron a llegar personas de todas partes queriendo aprender y vincularse a este maravillosa familia, pues en ese entonces éramos pocos, era una gran familia donde todos los fines de semana compartíamos olas en hermandad, respeto y pasión.
Recuerdo que en una época tuvimos el privilegio de asistir al primer latinoamericano de surf del circuito Alas. Sergio navarro fue el encargado de traer este maravilloso evento a nuestro país, a nuestras playas locales, mostrando al mundo la calidad de olas que existían en nuestro litoral Caribe, y convirtiendo a Colombia en un punto nuevo para la practica del surf.
El resto es historia, llena de anécdotas, pérdidas de grandes amigos y surfistas, y viajando con un solo objetivo, conocer otros puntos de surf donde se desafiaran los limites y se aprendiera más de este hermoso deporte.
Cómo se afianza el deporte en la ciudad…
Al transcurrir el tiempo, varios surfistas que en ese tiempo no teníamos cómo desplazarnos al mar en vehículos, aprendimos a conocer rutas y horarios de los buses que te llevaban al mar. Llegó un tiempo en que encontrabas varios surfistas y tablas dentro de los buses de Puerto Colombia, las anécdotas fueron muchas, tablas quebradas, quillas partidas, algunos conductores nos bajaron porque necesitaban que más gente subiera al bus y nos obligaban a bajarnos en medio del camino pues las tablas eran un estorbo para los pasajeros. Eso sin contar los regresos donde venían personas intoxicadas de alcohol y golpeaban tus tablas. En fin, toda una aventura de camino al mar.
Después, empezamos a ver autos con tablas en sus techos, ya el viaje no era en solitario, en mi caso siempre llegaba con un grupo de amigos que yo mismo recogía en sus casas, así fue tomando fuerza este deporte, el amigo del amigo te decía dónde comprar las tablas, con quién podías irte, y en el peor de los casos las indicaciones de dónde esperar el bus.

Las primeras indumentarias
Luego llega el surgimiento de las dos primeras tiendas de surf en el país: TAVARUA SURF SHOP, de propiedad de Sergio Navarro; y ETNIKO SURF SHOP, de propiedad de los mellos Gómez. Aquí comienza una nueva era del surf nacional, hablamos de tablas, ropa, accesorios, videos, en fin una cultura en expansión que imponía el estilo surf en la ciudad.
Una anécdota interesante de resaltar, cuando comencé no existían (bermudas) shorts para surfear, en una visita a un familiar en Ecuador tuve la oportunidad de adquirir mis primeras bermudas marca GOTCHA, eran de estilo hawaiiano, muy cortas como las de hoy en día, también adquirí unos rashgard (lycras para protección del sol) de marca QUIKSILVER, siendo uno de los pioneros en equipamientos de moda para la práctica del deporte.
Recuerdo que compré una tabla en la tienda ETNIKO una LOCAL MOTION, en esta tienda vendían tablas de surf algo que para la época era difícil de adquirir por su valor, desafortunadamente en ese tiempo este negocio no era muy rentable, y acabaron dejando este mercado de lado, fueron pocos los que tuvimos el privilegio de comprar tabla en esta tienda.
Protagonistas de la escena local profesional
Los protagonistas profesionales colombianos comenzamos, y digo comenzamos pues tuve la oportunidad de representar a Colombia en un latinoamericano en El Salvador, Centroamérica. Aclaro que tener poca o ninguna experiencia para representar a Colombia en esa época de nuestros surf no era importante, lo que imperaba era tu poder económico para pagar inscripción, hotel, alimentación, en fin un viaje de diversión donde lo que menos te importaba era clasificar para las siguientes rondas, aquí no había compromisos con patrocinadores, era emprender una aventura a otro país haciendo lo que te apasiona: surfear.
Hoy por hoy, el nivel competitivo formó dos representantes fuertes en el país, con un gran nivel, patrocinadores y muchas ganas de vivir del surf, los atletas Daniel Olmos y Simón Salazar han formado la cultura surf competitiva, se han encargado de llevar el nombre del país hasta el circuito latinoamericano, teniendo representaciones destacadas a lo largo de los años. Además, están contribuyendo al marca un buen nivel a la nueva generación de sufistas.

Existen dos hermanos representantes de muy buen nivel compitiendo afuera, en la team masculino tenemos a Giorgio Gómez, nacido en La Florida, Estados Unidos, pero de padres colombianos. Es nuestro mayor representante del surf competitivo en la actualidad. En el team femenino tenemos a Isabella Gómez, quien ha representado muy bien al país y que últimamente la hemos visto surfeando olas gigantes.
Cómo veo la actualidad…
La actualidad del surf colombiano está en alza, todo este boom de profesionales, escuelas y viajes sigue atrayendo nuevos atletas que de seguro representarán bien en su momento al país, la parte que veo complicada es la de competencias nacionales, pienso que antes era todo más organizado, existía mas hermandad y menos burocracia, de todas formas los tiempos han cambiado y las entidades que han determinado la forma de llevar las competencias se rigen por las nuevas políticas de las organizaciones mundiales, para mí es algo que le quita un poco de magia familiar a los eventos, pero la evolución es eso, nuevas direcciones conforman negocios basados en eventos deportivos (clubes, Ligas). Prefiero no adentrarme en este tema.
Mi historia en el surf…
Mi historia en este maravilloso deporte comienza en la segunda generación. Tuve la oportunidad de tener un gran maestro que me enseñó los principios de bases solidas en el surf, realicé varios viajes a diferentes países, siempre buscando mejorar mi nivel. Ecuador, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Brasil, este ultimo fue muy desafiante pues Brasil tiene olas de gran tamaño, cientos de personas en el agua y condiciones desafiantes que te hacen mejorar tu nivel, en Brasil la federación de surf Santa Catarina me invitó a ser juez de la final del campeonato catarinense en el año 2017, teniendo el honor de trabajar con representantes de jueceo del tour mundial. Lo mismo me ocurrió en Costa Rica, trabajando de lado de los mejores jueces del país en una final del evento nacional en playa hermosa en el año 2000.
Mis experiencias en el deporte han sido muchas, el surf es un deporte de sensaciones individuales, en mis recuerdos tengo muchos días de excelentes olas, accidentes y hasta encuentros con leones marinos, pingüinos, focas, delfines, tiburones, cocodrilos, rayas voladoras, ballenas saltantes, experiencias de nunca olvidar que transforman tu vida y la convierten en algo muy especial.
Actualmente trabajo en mi agencia de viajes especializada en surf, mi objetivo especifico es dar a conocer la cultura surf colombiana en todos los rincones de este mundo. Aunque no soy muy aceptado por la nueva generación, el camino no ha sido fácil, pero puedo destacar que mis clientes han disfrutado conmigo de las olas en el país. Eso me da fuerzas para seguir construyendo esta plataforma, siempre remando, con la convicción de la fe y la certeza de que el camino se está haciendo.
Quiero que en unos años COLOMBIA SURF TRAVEL se convierta en la agencia de viajes referente para el surfista internacional. Actualmente me encuentro viviendo en la ciudad de Medellín con mi hija Julia, y aunque ya no surfeo con la misma frecuencia, los recuerdos me llenan de motivación para retomar mi pasión, mi sueño y volver a surfear en Colombia y en cualquier parte del mundo.















