Con gol de Lucas Biglia, los visitantes se fueron con un triunfo bastante luchado en un estadio lleno de calor humano y físico. Tata Martíno, feliz.
Por Chachareros/Apoyo de EFE/AFP/Reuters
Barranquilla estaba preparada para algo así. Sabía de sobra que con Argentina uno nunca sabe. Gerardo ‘Tata’ Martino, técnico gaucho, salió victorioso con la estrategia de soltarlo todo en los primeros 30 minutos del partido, para después echarse a la grama como león viejo cansado. Así fue.
Martino envió sus espías con varios días de anticipación. Fueron al estadio de mañana, mediodía, tarde y noche, con el fin de medir con exactitud los grados de calor, la humedad, los niveles de oxígeno, y con esa valiosa información, el técnico argentino aplicó la táctica de pegar primero y tirarse atrás.
No podía ser de otra manera. Porque si salía de gato bravo a jugarle a Colombia de tú a tú durante los 90 minutos en el Metropolitano Roberto Meléndez, lo goleaban los dirigidos por su paisano José Peckerman.
La afición barranquillera, con un admirable nivel de cultura, aceptó de buena gana la derrota. Al fin y al cabo, para llegar a Moscú todavía falta mucho trecho, aunque no hay que descuidar los obstáculos del camino.
Si algo buenos se saca de esta derrota en casa es la gallardía de los jugadores colombianos. Jugaron con pundonor hasta el último minuto del partido. Juego limpio, de tú a tú, con grandeza de espíritu. Y el público, que desde temprano llenó las graderías de tal manera que no cabía una aguja, disfrutó eso…la forma en que los gladiadores de casa vendieron cara su derrota.
Me siento feliz: Martino

‘Tata’ Martino no se cambiaba por nadie. No era para menos. La victoria de visitante ante Colombia lo ponía a vivir de nuevo.
Le cambió la cara al Tata Martino. Transpirado en Barranquilla, pero con la satisfacción de los tres puntos y, sobretodo, un buen rendimiento para lograrlos, el DT de la Selección Argentina se mostró conforme con la reacción del equipo en un encuentro determinante para mirar el futuro con optimismo.
«Era un clima agobiante y veníamos con un día menos de descanso. Podíamos haber jugado un mal partido y además haber corrido poco. Y no lo hicimos. Sé muy bien todo lo que se hubiese hablado si no se ganaba hoy. Me da mucha felicidad verlos jugar de la manera que lo han hecho», analizó Martino tras el triunfo 1-0 ante Colombia.
«Lo importante era la forma en la que juegan los pibes que vienen, como Ramiro (Funes Mori) o Mercado. O lo que hace Dybala cuando le toca entrar. Eso te da tranquilidad. La tranquilidad pasa por haber prolongado en el resultado lo que se hizo ante Brasil. Ahora esperemos contar con el plantel completo. Y con las respuestas que venimos teniendo vamos a estar bien», agregó el Tata.
Sobre el trámite del partido, consideró que el triunfo nunca estuvo en riesgo. «Ellos por la necesidad, por terminar jugando con tres delanteros, tuvieron algunas chances, pero las más claras fueron las nuestras».
En cuanto a la importancia del triunfo, Lucas Biglia, figura y goleador del partido, coincidió con el entrenador argentino en que se trataba de una prueba vital para espantar fantasmas sobre la continuidad del Tata.
«Nos tocaba a nosotros respaldarlo a él que siempre confió en nosotros. No cambió su ideología por más que perdimos un poco de confianza. Espero que esto sirva para que las críticas que recibió sean sólo eso y nada más», dijo Biglia.
Y agregó: «Es hora de empezar a respetar los proyectos. Sabella hizo las cosas muy bien, llegamos a una final y luego se fue. Ahora hay que respaldar a Martino. Nadie dijo que iban a ser fáciles las Eliminatorias. Se complicaron un poquito, pero vamos a salir bien».
Así vio clarín a sus jugadores
Romero (7): Fue más seguro que otras veces y dio señales de seguridad desde el arco. No dio rebotes, tapó una difícil de Cardona. Sigue jugando flojito con los pies.
Mercado (6): Parejo, hasta que salió cuando mostraba signos evidentes del cansancio. Arrancó con dificultades y después cubrió con oficio.
Otamendi (7): Apareció cuando tenía que aparecer, en el segundo tiempo. Sacó todo de arriba y de abajo. No estaba el asunto para salir jugando aunque hizo algún intento.
Funes Mori (5). Si marca, resuelve. Sobre todo de alto. Pero a veces cree que es Passarella, sale jugando y la pierde. Regaló varias réplicas de Colombia. No es confiable.
Rojo (6): Hizo una pareja de desaciertos con Funes Mori en el primer tiempo, salvados por Di María, Biglia y Mascherano. Luego levantó mucho y cerró el lateral cuando Colombia le tiró gente por su lado.
Biglia (10) Una actuación deslumbrante, más allá del gol en una jugada que inició el en uno de los tantos cortes que hizo. Hay riesgo de caer en exageraciones pero parecía un volante alemán o de la vieja época holandesa: sin posición fija pero sí con funciones claras. Con despliegue, inteligencia para tocar y generosidad para ir a buscar fue el desequilibrio argentino. Un partido memorable.
Mascherano (7) Como siempre, líder. Tuvo la ayuda de Biglia y del esfuerzo de Banega y Di María y no estuvo tan solo. En la única que quedó desacomodado recibió la amarilla y no estará ante Chile. Tiene remplazo: Biglia y Kranevitter. Y hasta Banega.
Lavezzi (7): Fue un demonio para Fabra en el primer tiempo. Pura picardía obligó a la falta reiterada. Colombia hizo 13 en el primer tiempo, la mitad a él. Pero además fue guapo, se asoció bien. Y fue vivo para buscar el vacío en la jugada previa al gol.
Banega (9): También, un partidazo. Fue la continuación de Biglia cuando éste cortaba y el recibía. Jugó todas las pelotas con criterio y hasta atacó a fondo. Hizo un partidazo y obliuga a tenerlo en cuenta ya no como recambio sino como titular.
Di María (6): Cumplió pero estuvo por debajo de sus posibilidades y de lo que de él se esperaba. Bien en el juego a dos toques, mal en la toma de decisiones del último pase. Se perdió un gol increíble que comprometió el resultado y el desarrollo del segundo tiempo.
Higuaín (6): Oficio, esfuerzo y sacrificio. Tuvo una sola y la tiró por arriba. De esas, ha hechio decenas de goles. Justo falló en esa. Sin tocar la pelota, decisivo en llevarse la marca y dejar el espacio para el pase de Banega a Lavezzi en el gol.
Dybala (6) Sigue siendo tierno pero mostró toda su capacidad. Un tiro en el palo y un gol que le anularon por un offside inexistente. Aprovechó bien los pocos minutos que tuvo.













