La candidata demócrata ve la mano de la Rusia de Vladimir Putin detrás del ataque informático contra su partido.
Por Chachareros/Cortesía El País-Madrid

«Que le registren todo a Hillary», ha insinuado el controversial Donald Trump, candidato Republicano. Algunos demócratas dicen que no está muy bien de la cabeza.
En su primera entrevista después de lograr oficialmente la nominación demócrata, Hillary Clinton alertó este fin de semana sobre el peligro de que Rusia interfiera en el proceso democrático de Estados Unidos y ponga en riesgo la seguridad nacional. En la entrevista, con la cadena conservadora Fox News, Clinton sostiene que el Gobierno ruso de Vladímir Putin está detrás del robo y difusión de miles de correos electrónicos del Partido Demócrata. También insinúa una colusión entre Putin y su rival republicano en las elecciones presidenciales de noviembre, Donald Trump, que en repetidas ocasiones ha exhibido su afinidad con el líder ruso.
Después de acusar a los servicios de espionaje ruso del robo informático, Clinton recuerda que Trump ha elogiado a Putin, y que ha dicho que, en caso de un ataque ruso contra un aliado de la OTAN, Estados Unidos no se vería obligado a defender al aliado. El candidato republicano, además, ha animado a Rusia a piratear 30.000 emails de la candidata demócrata.
Ojo con las interferencias rusas
Y añade: “No toleraríamos esto viniendo de ningún otro país, particularmente de uno con el que tengamos posiciones adversas. Y que Trump aliente y elogie a Putin a pesar de lo que parece ser un esfuerzo deliberado para intentar afectar las elecciones, creo que esto suscita problemas de seguridad nacional”.

«Yo lo dije sin querer queriendo», fue lo poco que le faltó decir al candidato Republicano a las presidenciales de noviembre en Estados Unidos, cuando dijo que lo suyo había sido una broma.
Algunos demócratas y constitucionalistas han hablado de posible traición, en referencia a las declaraciones de Trump alentando a una potencia rival a robar información privada de una candidata en EU. Trump alegó que no hablaba en serio, que sus comentarios eran “sarcásticos”.
El mensaje central de Clinton en esta campaña es que Trump carece del temperamento para ser presidente, y que sus ideas y comportamiento le sitúan fuera del tablero de la democracia norteamericana.
En las últimas décadas, el Partido Republicano ha adoptado las posiciones más duras ante Rusia. Con Trump los papeles se invierten. Este domingo, en la cadena ABC, Trump pareció confuso sobre la presencia rusa en Ucrania, y dijo que podría reconocer la anexión de la península de Crimea por Rusia. «Por lo que oigo, el pueblo de Crimea preferiría estar con Rusia que donde estaba», dijo.
Los republicanos parecen hoy el partido prorruso de EU. Y el Partido Demócrata es el partido de la bandera y el orgullo nacional ante las interferencias de Moscú.
Clinton, sin embargo, ha renunciado a plantear la campaña como una confrontación entre las visiones del mundo de los demócratas y los republicanos. Podría haber atacado a los republicanos por entregarse a los brazos de Trump. En su lugar, plantea la campaña como una pugna entre una visión patriótica y americanista, en la que caben demócratas y republicanos, y otra con tendencias autoritarias y complicidades con potencias rivales, que sería la de Trump.
Que la primera entrevista tras la convención sea en Fox News, ariete mediático de la derecha contra el presidente demócrata Barack Obama y contra la propia Clinton, es revelador. Demuestra que la candidata renuncia a estigmatizar a los republicanos por hacer de Trump su líder. Intenta demostrar que Trump es un ente extraño, incluso para la derecha, y atraer a votantes del Partido Republicano.
Lo que dijo Trump
En días anteriores el polémico magnate hotelero y candidato presidencial de la ultraderecha norteamericana dijo en rueda de prensa lo que después él mismo calificaría como una ‘bromita’.
“Rusia, si estás escuchando, espero que podáis encontrar los 30.000 correos electrónicos que están desaparecidos”, dijo el candidato presidencial republicano en rueda de prensa en Doral (Florida). Trump se refería al paquete de emails que Clinton no entregó a las autoridades que investigaron el uso que hizo de un servidor privado para sus correos electrónicos durante su etapa como secretaria de Estado, alegando que contenían información estrictamente personal.
“Creo que [los que logren esos emails] van a ser fuertemente recompensados por nuestra prensa. Veamos si eso sucede”, agregó Trump, quien está basando buena parte de su campaña en acusar a los demócratas, Barack Obama primero y Clinton después, de haber debilitado al país frente a los enemigos internacionales. La Rusia de Vladimir Putin mantiene una relación tensa con el Gobierno de Obama, con el que difiere en cuestiones internacionales clave como la guerra de Siria o la situación de Ucrania.
El uso de un servidor que no guardaba las medidas de seguridad requeridas para el intercambio de correo al más alto nivel diplomático, incluida información altamente clasificada, ha lastrado mucho la carrera de Clinton y Trump ha hecho un amplio uso de este tema para atacar a su rival en noviembre. Las controvertidas palabras del candidato republicano se producen en medio de un nuevo escándalo por la filtración a la plataforma Wikileaks de miles de correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata que revelan la preferencia de la cúpula del partido por la candidatura de Clinton frente a la de Bernie Sanders.
El campo demócrata ha señalado a Rusia como el origen de esta filtración, extremo que Moscú niega.
Durante la larga rueda de prensa, que tuvo lugar cuando en Filadelfia (Pensilvania) los demócratas se encontraban en plena convención para coronar a Clinton como su candidata presidencial, Trump tuvo la oportunidad de matizar unas declaraciones insólitas. Sobre todo viniendo de alguien que aspira a tener la última palabra en materia de seguridad del país, hasta el poder de pulsar el botón que lance una bomba atómica, como recuerdan una y otra vez sus adversarios. No solo no lo hizo, sino que además después reiteró su desafío en las redes sociales.
“Si Rusia u otro país tiene los 30.000 emails de Hillary Clinton, quizás deberían compartirlo con el FBI”, tuiteó el candidato republicano.












