Crónicas

Adiós, señora Olga

Su corazón solo palpita un diez por ciento. Su familia la rodea. Están en casa. Ella, consciente, se despide de los que ama. Y yo soy uno de ellos. La señora Olga y el señor Lizardo llegaron a ser mi familia. Su casa estaba al lado de la mía, así que yo pasaba tardes…