Fundó tres grandes obras: la Escuela de Danzas Folclóricas Palma Africana, la Fundación Mujeres en Acción y la Corporación de Actores del Carnaval de Barranquilla.
Por: Francisco Figueroa Turcios

Carmen Meléndez, ejemplo de superación
María del Carmen Meléndez Vallecilla, es el nombre de pilas de Carmen Meléndez. Nació en Buenaventura, el 15 de mayo de 1956. Estudiando interna en la Escuela Normal de la ´Madre Laura´en el colegio de ´Las carmelitas descalzas´ en Medellín descubre su pasión por el convento.
Su madre, Aura María Vallecilla, para persuadirla le dice vehementemente: en el Convento a las monjas negras las ponen de cocinera… Ante tal sentencia, Carmen, desiste de la idea, le dice adiós a los hábitos.
«Encontré en Aura María Vallecilla, una madre sabia. Cuando ella me sentenció que ´en el Convento a las monjas negras les tocaba cocinar´, no era hacerme énfasis en el color de mi piel, porque ella me amaba mucho. Mi madre, conociendo mi potencial por mi inteligencia múltiple, no quería verme en un convento, porque me iban a perder y al mismo tiempo no exploraría mi talento» reflexiona Carmen Meléndez, sobre la frase que le sentenció su progenitora.

Carmen Meléndez y Elsa Noguera, pasión por el servicio
Eduardo Meléndez y Aura María Valencilla, tuvieron once hijos: Rafael, María del Carmen, Elizabeth, Etelvina, Eduardo, Euler, César, Dalia, Salomé, Norma y Armando. Aura María enseño a Carmen ser una mujer fuerte ante los ataques de bullying que fue objeto desde su infancia por pertenecer a la raza negra… ¨Mamá, mis amigos me están diciendo negra espanta virgen..llegaba llorando poniéndole las quejas a mi madre. Ella me preguntaba..¿ Usted espantó a la Virge?. Yo le respondía ´No, mamá´. Entonces ella me replicaba: ´vaya a jugar con sus amigos´. Cada vez que me hacía bullying, mi mamá en vez de salir a reclamarle a mis amigos, ella me fortalecía para superar ese difícil escollo», recuerda Carmen sobre el bullying que fue objeto cuando era una niña.
Su color no le avergüenza, por el contrario, Carmen, se siente orgullosa por pertenecer a la raza negra. «No me puedo de extraer en alcanzar mis sueños por mi color de piel, no me hace mella. La piel para mi desde esas sabias enseñanzas de mi mamá, no tiene un significado trascendente para hacerme sentir mal.
Soy una mujer feliz. Mi madre no permitió que yo tuviera una diferenciación estructural en cuanto a que el negro es igual todos los seres humanos. Lo importante es que mi Aura María, me dio esa enseñanza de vida en mi primera infancia» reconoce Carmen Meléndez, sobre la filosofía de vida que le enseño su progenitora.
Barranquilla, puerto seguro…

Carmen Meléndez y el periodista Francisco Figueroa Turcios
Carmen Meléndez, a decir verdad, le tocó recorrer el país desde muy pequeña porque su padre, lo trasladaban de una ciudad a otra cada año, cuando trabajaba con los Ferrocarriles Nacionales
Ella, nació en Buenaventura a los cinco años su familia se radica en Puerto Wilches y más Tarde en Medellín y finalmente llegan a Barranquilla, como puerto seguro.
En la sala de la residencia de Carmen Meléndez, en el barrio Olaya en Barranquilla, en cada pared hay una foto que refleja una pasaje de su vida. La fotografía más reciente que tiene en la pared de su casa la foto estudio que le tomaron para participar en el concurso premio a la mujer Cafam 2019. Carmen es una reconocida lideresa símbolo de la cultura y del arte, abanderada de la protección de los derechos humanos, la identidad , los valores morales, éticos y políticos de la mujer.
Carmen culmina el bachillerato en la Universidad Libre. Como estudiante fue una gran deportista. Practicó baloncesto y atletismo. Campeona nacional juvenil en atletismo, lanzamiento de bala, disco y jabalina.
» Comencé a estudiar Derecho en la Universidad del Atlántico y Música en Bellas Artes, es decir que estudiaba dos carreras simultaneas. En los medios días practicaba pesas en el Coliseo Cubierto ´Humberto Perea´y en la noche practicaba atletismo en el estadio ´Romelio Martínez´» señala Carmen Meléndez, sobre su agitada agenda.
Cuando menos lo esperaba, el destino le hace una mala jugada a Carmen, cuando estaba ensayando danza clásica en el Bellas Artes. No tenía barras. Ella se aferra a una ventana que ella improvisa como barra y siente que algo se le había reventado. Cayo al piso. Los médicos le diagnostican un simple desgarre.

Carmen Meléndez, gran folclorista
» Me llegó una invitación de Medellín para cantar en el programa ´Panorama Folclórico´y rompí todos los protocolos médicos y viajé a la Capital de la Montaña. Cuando terminé de cantar sentí que tenía la pierna muy grande.Cuando regresé a Barranquilla, exigí que realizarán una radiografía lo revela todo: el hueso de la cadera totalmente destruido.El fémur también afectado. Quedé invalida cuatro años, con igual número de intervenciones quirúrgicas.
Carmen Meléndez, le tomó revancha al destino y triunfó en el mundo de la pedagogía y apoyo a la cultura y arte. Actualmente es docente de la Universidad del Atlántico. Tiene una Maestría en Educación en la Universidad del Atlántico y especialización en Gerencia y administración Pública. Actualmente esta realizando un doctorado con la Universidad Pedagógica de Venezuela. Ella se interesa por investigar cada una de las raíces y expresiones del folclor.
Carmen Meléndez, fundó tres grandes obras: La Escuela de Danzas Folclóricas Palma Africana, la Fundación Mujeres en Acción y la Corporación de Actores del Carnaval de Barranquilla (Corcarnaval). Carmen por su aporte a la sociedad, representa al Atlántico en el premio Cafam a la Mujer 2019.
Carmen Meléndez, esa mujer de raza negra, procedente de Buenaventura le ha tocado luchar contra toda adversidad de la vida es un símbolo de cultura y arte en Barranquilla. Si doña Aura María. no hubiera persuadido a su hija María del Carmen Meléndez, para que dijera adiós a los hábitos, la cultura y el arte, había perdido una gran líder y hoy estuviera en un frío convento.











