La agresión a su esposa Ivette Borrero Moncada acabó con el prestigio y el futuro de quien fuera un excelente dirigente gremial.
Por Chachareros
Que ya no se amaban. Que sí se amaban. Que no se sabe por qué motivos Carlos, que era tan buen muchacho, había caído en una bebedera de tragos sin control, ante lo cual Ivette Borrero Moncada, preocupada, le insistía en que acudiera a un profesional. En estos casos ante un sicólogo o un psiquiatra.

Carlos Jiménez Jiménez, un dirigente gremial de gran proyección, se dejó seducir por el licor, y terminó golpeando a su esposa Ivette Borrero. Ahora lo sacan de Fenalco.
La respuesta era clara y seca: “¡Yo no estoy loco!” Y así. De las frases feas, del mal carácter permanente, del disgusto por todo, se pasó a la agresión. Amigos cercanos de la pareja asegura que “ese no era el Carlos que conocimos. Un muchacho serio, formal, trabajador, organizado, con un proyecto de vida definido como director gremial. ¿Qué más podía pedir? ¿Cuál fue ese tormento interior que lo llevó a refugiarse de manera absurda en el alcohol? Nadie lo entiende y es una tristeza que inteligencias jóvenes como la suya, se malogren así”.
Este sábado, amparándose en normas del Código Sustantivo del Trabajo y sus estatutos internos, la Junta Directiva de Fenalco Atlántico, contando con el respaldo de la Presidencia Nacional, suspendió del cargo de director ejecutivo a Carlos Hernando Jiménez Jiménez, sobre quien recae una denuncia en Fiscalía por violencia intrafamiliar contra su esposa Ivette Borrero Moncada.
A través de un comunicado, emitido este sábado, los directivos del gremio señalan que “el señor Jiménez ha presentado sucesivas incapacidades médicas y mantiene tal incapacidad hasta la fecha, estado que ha impedido continuar ventilando por los canales debidos los hechos mencionados. La Junta Directiva Seccional, en todo caso, ha tomado la decisión de exonerarlo de la prestación del servicio en los términos de ley”.
Rafael Madero Cabrera, presidente de la Junta Directiva de Fenalco en el Atlántico, declaró que luego de analizar la situación de Jiménez, conocida el pasado 22 de enero, 24 horas antes de que los medios locales divulgaran el hecho, el directivo lo negó. No obstante, se siguió deliberando internamente.
Como el proceso contra Jiménez aún está en etapa investigativa, Madero indicó que se procede con disposiciones contempladas en el artículo 140 del Código del Trabajo que da facultades al gremio. De allí que se haya procedido a suspenderlo, pero le mantiene su condición de vinculación laboral, incluyendo el pago del salario.
En reemplazo de Jiménez ha sido encargado Héctor Carbonell.
La noche de la desgracia
Según denuncia hecha por José Nicolás Pérez Borrero, hijo de Ivette Borrero, en el Centro de Atención a Víctimas de Violencia Intrafamiliar de la Fiscalía, el 24 de diciembre del 2015 al visitarla observó que tenía lesiones en el rostro y sus brazos.
En principio, la mujer le dijo a su hijo que había sido producto de una caída sufrida el 19 del mismo mes, tras el consumo de licor. Sin embargo, al trasladarla a una consulta médica psiquiátrica, Ivette, delante del profesional que la atendió, confesó que había sido agredida por Carlos Jiménez.
Desde que se reveló el caso, Jiménez ha insistido en su inocencia, pero sin haber vuelto al cargo, recurriendo a las incapacidades.











