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Amigos recuerdan a Heriberto Fiorillo en su etapa en Diario del Caribe

Por: Francisco Figueroa Turcios

En Diario del Caribe tuve el privilegio de trabajar con Heriberto Fiorillo, obviamente él tenía más kilometraje recorrido en el periodismo por lo que me enseño dos secretos para ser un periodista acucioso: no te dejes atrapar por el periodismo de rebaño y el síndrome de la Chiva. Yo estaba en la sección de deportes con Alfredo Robles, Raúl Correa, Carlos Lajud Catán y Otto Garzón Patiño. Fue una gran enseñanza para mi vida periodística.

Entre los años 1985 y 1986, Gilberto Marenco y Gaspar Hernández, también compartieron la sala de redacción de Diario del Caribe con Heriberto Fiorillo quien llegó al periódico con Roberto Pombo como jefes de redacción. . «Trabajé con Heriberto Fiorillo en Diario del Caribe, cuando lo dirigía Julio Roca y estaba Roberto Pombo, Rafael Baena y allí conoció a Claudia Muñoz con la que terminaría uniéndose hasta el final de sus días.

Una de las situaciones que recuerdo nítidamente es que una noche estaba en El Dorado y cancelaron el vuelo por una fuerte lluvia entonces me recogió y dormí en su apartamento, es un decir, porque pasamos toda la noche tomando vino y rememorando los arroyos de Barranquilla.

Cuando publiqué en La esquina del Viernes de Diario del Caribe el cuento “La Cien hermanito es como un templo”, me llamó a las seis de la mañana de Bogotá y me dijo “Viejo Patch ese cuento es perfecto te felicito” esa expresión “viejo Patch” la usábamos en la cofradía con Sigifredo Eusse, Julio Charris, Pacho Bottía, Gaspar Hernández… Posteriormente viajó a Nueva York con Claudia quien trabajó en el Museo de Arte Moderno de esa ciudad, para nosotros era deslumbrante el periplo de Heriberto» recuerda Gilberto Marenco

.»Fiori, además de amigo y cómplice de sesiones de cine vespertino en la gran sala del Teatro Colón, el de la carrera Libano, fue mi jefe en la redacción de extinto Diario del Caribe, a donde llegó después de un periplo de estudios en Nueva York. Allí, en pleno corazón del Barrio Abajo, conoció a su viuda, Claudia Muñoz, quien hizo periodismo social en el diario Julio Mario, al que “el viejo Fiorí” le introdujó modificaciones de estilo y presentación gráfica. Era un innovador.

A Fiorillo se le reconoce como cuentista, reportero, cronista, columnista y editor de periódicos, revistas y noticieros de televisión. Pero a mí me atrae su labor como cineasta, pues tenía una visión singular de la imagen cinematográfica. Fue director de un largo metraje sobre un texto del ex-presidente Lopez Michelsen y le acompañe, como productor, en el documental sobre el Carnaval de Barranquilla. Todavía lo veo con su disfraz de terciopelo de Congo Grande filmando la Batalla de las Flores, en plena Carrera “Veinte de Julio“, a unos pasos de La Piragua.

Podría, quien lo duda, escribir una Elegía al hermano, al amigo, ya que múltiples recuerdos floran en mente. Pero, prefiero secar mis lágrimas y decir: Adios Fiorí, amigo, hermano» reseña Gaspar Hernández.

Sobre el autor

Comunicador y Periodista. Editor deportivo de Lachachara.co, tiene experiencia en radio, prensa y televisión. Se ha desempeñado en medios como Diario del Caribe, Satel TV (Telecaribe), RCN, Caracol radio, Emisora Atlántico, Revista Junior. Fue Director deportivo de la Escuela de fútbol Pibe Valderrama y dirigió la estrategia de mercadeo y deportes de Coolechera. Para contactarlo: Email: figueroaturcios@yahoo.es
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