El dirigente barranquillero presentó el informe nacional 2016-2017 al Consejo Privado de Competitividad (CPC).
Por: Francisco Figueroa Turcios
Antonio Celia, vocero del Consejo Privado de Competitividad, durante la presentación del Informe Nacional de Competitividad, expresó que «hace ya tiempo que los colombianos estamos llenos de rabia, de desconfianza y de sin razones. Y quizás por eso no apreciamos los logros de los últimos años, a partir de los cuales debemos seguir avanzando.
«El paraíso terrenal no existe, pero a la hora de la verdad los que vivimos hoy en este planeta somos afortunados. Nos ha tocado la mejor época de la historia de la humanidad. El mundo evoluciona y las mejoras paulatinas en la calidad de vida, a veces imperceptibles, se vuelven cambios muy significativos en sólo una generación. La ciencia, la tecnología y la información avanzan dejando atrás la superstición, la brujería y el oscurantismo. La violencia es menor y la vida es más larga. Noruega ha alcanzado niveles de bienestar nunca vistos.
En este contexto Colombia también avanza aunque a muchos les cuesta superar la fracasomanía, esa vieja costumbre de pensar que nada funciona, término, -por cierto- acuñado por Albert Hirschman precisamente por su experiencia en nuestro país.
Somos humanos, imperfectos, emotivos y sensibles. Gabo decía que: ‘Nuestra insignia es la desmesura, en el júbilo de un triunfo y en la amargura de una derrota y tenemos en el corazón la misma cantidad de rencor político y de olvido histórico’. El nuevo premio Nobel de Economía, Richard Thaler, es galardonado por sus estudios para demostrar que nuestras decisiones no son tan racionales como pretendemos ni como los economistas creían», señalo Antonio Celia en su informe ante el Consejo Privado de Competitividad (CPC).
El dirigente barranquillero destacó que «no debemos poner el retrovisor a los aspectos negativos, sino destacar los positivos».
«Veamos: En este largo y esquivo camino del desarrollo hemos mejorado en educación, como lo atestiguan las pruebas Pisa y las pruebas Saber, la tasa de homicidios –aunque muy alta aún- es la más baja de los últimos 40 años, la pobreza ha cedido, saliendo de ella 5 millones de personas; y las FARC, nuestro gran enemigo, ya no es un grupo de terror. El desempleo es el más bajo en 20 años. En los últimos 10 años el país ha subido 20 posiciones en el Doing Business del Banco Mundial, la inversión extranjera casi se duplicó en la última década y estamos a punto de ser aceptados en un club de gente seria como la OECD. Hemos superado con notas aceptables la crisis del petróleo a pesar de no contar con Venezuela, otrora nuestro gran socio comercial, por su patético fracaso con el socialismo del siglo XXI.
Todo esto, además, en un ambiente de agresiva confrontación política, que crispa nuestros ánimos y nos pone a pelear entre amigos y hasta en la familia…
Claro que no somos Noruega, y hay que ser ambiciosos, pero el tenaz pesimismo reinante no se compadece con nuestros avances. Ciertamente tenemos problemas, casi todos ya identificados y la mayoría bien diagnosticados. ¡Lo que hay que hacer es actuar pronto!», resaltó.
¡La Educación es casi todo!
Antonio Celia es uno de los dirigentes abanderados de la educació en la Región Caribe, por lo que es una autoridad para hablar sobre el tema.
«Es preciso reconocer que este gobierno puso a la educación por primera vez en el primer lugar de la agenda, su presupuesto es el más grande de todos y programas como TAP y ser pilo paga han sido exitosos, pero a pesar de mejoras en las pruebas pisa y las pruebas saber, hay que profundizar la capacitación de docentes y la medición efectiva de su desempeño a la que siempre se oponen, con furia y con paros asustadores. Llegó la hora de pagarles muy bien, pero pedirles resultados a cambio. También llegó la hora de revisar si un buen un currículo único es necesario, quienes lo tienen logran buenos resultados. Llegó la hora de acelerar la educación en la primera infancia en la que se ha hecho una buena tarea con pocos recursos y mucha dedicación. En la reforma al sistema de participaciones es urgente asignarle los recursos que necesita para que tenga una fuente recurrente. La primera infancia tiene los mejores réditos sociales y debe tener cobertura universal.
«Algunas cifras que señalan las mortificantes desigualdades que debemos resolver: Un niño de primer año de primaria de una escuela pública/rural conoce 350 palabras, uno del mismo curso de escuela privada/urbana conoce 3.500. Un niño alemán de 12 años sabe lo mismo que un niño colombiano de 15 años; éstas son cifras que dio mi amigo Bernardo Toro en un foro reciente de EXE.
«Es hora de darle continuidad a la jornada única, que también debe ser una prioridad del próximo Gobierno, siguiendo los avances del actual. Se estima que se requieren a 25.000 nuevas aulas en todo el país, con una inversión cercana a 3 billones de pesos», señalo Antonio Celia, presidente de Promigas, entidad que apoya a los jóvenes costeños para que tengan acceso a la educación superior de alta calidad.
La competividad

Carolina Soto(Alta Consejera Presidencial), Rosario Córdoba( Presidenta del CPC) y Antonio Celia ( Presidente Promigas)
Para analizar el tema de la competividad, Antonio Celia echó mano de las estadísticas para tener mejores argumentos sobre el importante tema.
«En la última medición de competitividad del foro económico no nos fue bien. Aunque no es una tragedia, ni mucho menos, los resultados si son decepcionantes: retrocedimos del puesto 61/138 en el 2016 al lugar 66/137. Algunos anotan que fue que otros países avanzaron más que nosotros, pero estas justificaciones conformistas no ayudan a resolver nuestras dificultades.
Un resumen sucinto de los resultados señala que tuvimos mejoras en salud, educación primaria y educación superior. Algo subimos en innovación, lo que es destacable porque hacía muchos años que no avanzábamos en este capítulo. Cabe recordar que este ranking es un 70% de percepción y los empresarios que respondieron la encuesta le dieron muy mala nota al país en corrupción y en impuestos y sienten cierta hostilidad en el frente laboral por su inflexibilidad y algunas medidas recientes.
El ambiente macroeconómico descendió un poco, por el déficit del gobierno. Se nota una pérdida de confianza del empresario en el Estado y sus instituciones lo que coincide con varios sondeos en el mundo democrático que señalan también decepción y desencanto. ¿Hay que reinventar el Estado? Habrá que ver… En el caso de Colombia esta última medida va muy mal ya que sólo superamos en el escalafón de instituciones a 20 países del mundo y nos parecemos más a Camerún, al Congo y a Mongolia», destacó Antonio Celia.
Sobre el tema de las exportaciones, a Antonio Celia le preocupa porque Colombia no aprovecha su excelente posición geográfica.
«De otra parte, en lo que se refiere a la eficiencia de mercados esta va en retroceso: Somos 126 en importaciones sobre PIB y aunque las exportaciones han crecido un poco, también estamos en los últimos puestos. Hay que reconocerlo de una vez: Nuestro comercio internacional es lánguido, somos más cerrados de lo que pregonamos. Estando en la esquina de dos océanos, ¡Esto es imperdonable!
La competitividad y sus elementos son determinantes para el crecimiento económico, y en particular importa la productividad. Pero el Estado, como veremos, conspira contra esta. Al Estado disfuncional que tenemos hay que hacerlo eficaz para que genere confianza y que los mercados, en consecuencia, sean más eficientes. Esto requiere el concurso de empresarios con amplia noción de país y sobre todo comprometer a los gobiernos con objetivos y resultados concretos y medibles», subrayó Celia en su informe ante el Consejo Privado de Competitividad (CPC).













