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Viendo llover en Barranquilla

Arroyos arrastraron numerosos carros, socavaron tramos de canalizaciones y deterioraron numerosas casas. 

Por Rafael Sarmiento Coley

Eran las 11:45 de la mañana de este jueves cuando Juan Fernando Altamar se acercaba con su compra del mercado en su viejo carrito Ford y vio que en el parabrisas cayeron las primeras gotas del que sería “el aguacero más largo y sufrido de mi vida”.

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En Rebolo por lo menos 31 casas resultaron afectadas por las aguas desbordadas de la canalización de la carrera 35 (Hospital). Fotos cortesía El Heraldo.

A sus 65 años “bien vividos, bebidos, comidos y…no le digo más na’…le cuento que el cuuuuero se me arrugó maluco compa, porque, cuando vine a ver, estaba en medio de una piscina olímpica, con el carro apagado y lleno de agua. No tuve otra cosa que hacer sino abrir las puertas y tirarme a merced de la corriente, mejor dicho, le tiré mi vida a la tiña de las aguas, y desde lejitos veía cómo iban boyando mis saquitos con 200 mil barras de compra”, narra Altamar.

Con la ayuda de mecánicos y muchachos que jugaban un partido de fútbol bajo la lluvia, rescataron el viejo Ford, lo amarraron al poste más cercano de la luz y lo dejaron ahí, quieto, como burro emparamado.

“Del susto perdí la cartera con los papeles –porque plata ya no me quedaban ni cinco, todo se me fue en la compra, y eso que me fui al mercado al otro lado del caño—hasta los zapatos y la correa del pantalón. Menos mal que una señora me regaló una camisa, el pantalón y la correa que eran de su difunto marido. Y así fue que pude irme para la casa con $10 mil que me recogieron los muchachos del sector, de a cien pesitos, doscientos por aquí, quinientos por allá. Agarré un taxi y paticas pa’ qué las tengo”.

Altamar vive en el sector del barrio Rebolo. Para colmo de males, encontró su casa inundada. Otras 31 viviendas del sector sufrieron igual suerte.

Los Bomberos explicaron que, como se está canalizando el arroyo de Hospital (carrera 35), toda la fuerza del agua se regó en Rebolo y produjo esas inundaciones.

Lo mismo ocurrió en las canalizaciones del Barrio Abajo, en donde una vivienda quedó casi en el aire porque el agua se tragó toda la tierra debajo de la vivienda.

En el barrio Paraíso, al norte de la ciudad, Pedro Luis Ortega vio llover desde las 11:45 de la mañana hasta las 11 de la noche, cuando se acostó cansado de leer todo lo que le llegaba por su celular sobre el aguacero “más largo del año y con una insólita precipitación superior a todas en la historia invernal de Barranquilla: cayeron 131,5 milímetros de agua durante 24 horas”, según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).

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Numerosos carros fueron arrastrados por las corrientes en distintas zonas de la ciudad, con el aguacero más largo y copioso del año.

“Me acosté bajo la lluvia y me levanté todavía bajo la lluvia. Con decirle que no salí a mi trabajo de contador público. Me quedé aquí en mi apartamento (vive en un quinto piso con una panorámica envidiable como para ver llover 24 horas sin dormir).

“Yo lo hubiera soportado, pero no así a palo seco. Uno con algunos amigos y buenos whiskachos se va de aguante, viendo llover toda la noche, amaneciendo y con las mismas seguir de largo hasta las doce del día con un buen sancocho de sábalo”.

Ciertamente, este viernes a las doce del día escampó del todo. Finalizó así el aguacero más largo del año en Barranquilla. Un aguacero que metió miedo, porque vino acompañado de truenos, fuertes vientos, relámpagos y centellas.

Sobre el autor

Director general de Lachachara.co y del programa radial La Cháchara. Con dos libros publicados, uno en producción, cuatro décadas de periodismo escrito, radial y televisivo, varios reconocimientos y distinciones a nivel nacional, regresa Rafael Sarmiento Coley para contarnos cómo observa nuestra actualidad. Email: rafaelsarmientocoley@gmail.com Móvil: 3156360238 Twitter: @BuhoColey
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