Todo está listo para su fabuloso concierto de este estado en el estadio futbolero ‘Romelio Martínez’. El evento es en homenaje a los 202 años de la ciudad.
Por Canuto Espejo
Este Marc Anthony es un tipo que se ve que es buenagente. Ante todo noble. Lo demostró mundialmente durante la separación de Jennifer López (el trasero más lindo de América). Ella dijo. Otros dijeron. Muchos comentaron. Él respondió como caballero. No pronunció una palabra insultante.

Marc Anthony regresa a Barranquilla en corto tiempo, porque se enamoró de la gozadera y la sabrosura de esta ciudad.
Si se retrocede ese momento en el tiempo es porque el Marc Anthony que regresa este sábado a Barranquilla es un hombre ya reposa, después de haber estado en los más altos picos de las emociones. Y ahí es en donde se le mide la fortaleza a un hombre.
Lo segundo es su bondad. Que es un don misterioso. Sorprende a muchos que un hombre con tanta plata y fama mundial se preocupe por venir a colaborar en la construcción de un Megacolegio en un peladero de chivos. No es para que nadie se sorprenda de la generosidad de Marc, un hombre que está en el punto ideal de la vida. En las aguas calmadas. En la parte plana de la línea de las emociones del ser humano con sensibilidad que suben y bajan como en una montaña rusa. Hasta cuando encuentran su reposo y su nido. Vive en aguas mansas y se le antoja asociarse con personajes de igual espíritu como Cristian y José Manuel Daes.
El Megacolegio
El trío de oro se juntó y se sacó adelante el proyecto, junto con el Distrito de Barranquilla, la bendición del Arzobispo el querido Moseñor Víctor Tamayo, y la fuerza a media de Pacific Rubiales que anda con una ala rota por los precios del petróleo, y ella que de por sí es más dura que un sancocho de tuercas y sólo hace alianzas con quienes tienen mayor poder para dar malas noticias de la empresa (un pequeño chantaje, pero qué se le va a hacer). En todo caso, por fortuna, el Megacolegio es una realidad. ¡Y va pa´lante! Una obra para la niñez pobre de esta sección del país. ¡Qué invaluable contribución al desarrollo de un país basado en la educación!

Mover 40 toneladas de acero, aluminio, hierro, carpas, cables, consolas, luces y demás menudencias no fue fácil.
Marc Anthony regresa feliz a la ciudad para brindarle un homenaje en su cumpleaños número 202. Es otro de los tantos personajes que le declaran amor a la Barranquilla guapachosa y querendona.
Desde la mañana del miércoles comenzó el montaje de lo que será este espectáculo que contará con una tarima de 20 metros de largo, luces robóticas y un sonido encargado especialmente a dos ingenieros en el área, tal como lo ha pedido Marc Anthony. Cuando el artista pidió tantas cosas, a Enrique Chapman se le pusieron de punta los poquitos pelos que le quedan en la cabeza. Caminaba de un lado a otro. El mismo Chapman, quién lo creyera, apuraba a los operarios que montaban el andamio y cargaba rejas y entramados, y en una de esas, de la desesperación, se montó en la espalda un andamio de acero y lo trepó, pujando más que burro subiendo loma, y en una de esas resbaló y cayó como una guanábana. Menos mal que María José, su hija, que es como una general, no estaba por ahí, de lo contrario le da un soponcio.
Los organizadores tenían previsto la llegada del artista para este viernes en horas de la tarde a la ciudad, en un vuelo privado. El cantante neoyorquino se alojará en la suite presidencial de un lujoso hotel de la ciudad junto a su compañera, la modelo Shannon de Lima, de 27 años.
Este sábado en la mañana, el artista estará presente en la inauguración de la casa hogar monseñor Víctor Tamayo.
Para su camerino el intérprete ha solicitado agua, frutas tropicales y dos botellas de vino, cuyas marcas no se consiguen en el país y que tienen en apuros a los organizadores del evento. Enrique Chapman ha llamado a las más afamadas enotecas de Roma, Paris, y Los Ángeles en busca del vino que le gusta a Marc, pero nada que lo consigue. ¡Pobre Chapman!, en los líos que se mete como empresario de espectáculos, él que es experto en conseguir las mejores butifarras y el buen vino de ciruela de degustación que hacen en Campeche.
También el cantante ha pedido probar varios platos de la gastronomía local. Y en eso, hay que reconocerlo con generosidad, Chapman es un profundo conocedor de la culinaria costeña, sabiduría que fue adquiriendo desde cuando, de niño, trabajó en la cafetería de Blanco y Roca en el Club Barranquilla y le tocaba hacer los más extraños cocteles y sándwiches con todas las combinaciones posibles.
Una constelación de estrellas
Con Marc Anthony estarán en escena Milly Quezada, Juan Piña, Peter Manjarrés, Fello Zabaleta, J Balvin y Mike Rodríguez, quienes le cantarán a Barranquilla, finalizando el show con fuegos pirotécnicos. “Es un honor apoyar esta iniciativa. Elegimos a Barranquilla y Colombia porque dijeron presente sin dudarlo”, dijo Anthony, en agosto de 2014 al poner la primera piedra del hogar de paso que el sábado será una realidad.











