Desde la Serra Catarinense, en Santa Catarina, Brasil, Mario Cobo nos envía una pequeña crónica chacharera.
Por Mario Cobo
Un día me levanté con unas ganas de conocer la nieve, y levanté a mis hijos y a mi esposa y nos fuimos a buscarla. La sierra catarinense es el lugar más alto por aquí. Viajamos dos horas y algo más para apreciar la nieve, con tan mala suerte que no había, mis pronósticos habían fallado. Dicen los locales de la región que es un espectáculo de la naturaleza cuando el frío intenso llega a -5 grados, tornando todo blanco.
En tremenda desilusión, la sierra nos consuela con unos paisajes hermosos, donde la belleza y grandeza impactan. La inmensidad de este lugar nos intimida y nos hace ver lo pequeños que somos en medio de la grandeza de la creación divina.
Esta es la Serra Catarinense, lugar donde el creador se tomó su tiempo para llenar de contrastes y visuales inolvidables.












