La ciudad cuenta con un nuevo pulmón libre de contaminación y delincuencia. Gracias a la zona semiboscosa tropical, atrae nubarrones oscuros que se convierten en agua pura. ¡La comunidad está feliz!
Por: Gersón De Jesús Brugés González – chacharero
Con una inversión de más de 6.000 millones de pesos la densa comunidad que pueblo los alrededores del llamado ‘Parque de Las Lluvias’ vuelven a disfrutar de uno de los espacios ambientales más queridos por los barranquilleros: el Jardín Botánico.
Esta semana fue su inauguración en su primera etapa la cual consta de la canalización de fuentes fluviales, adecuación de una cancha de bicicrós y la implementación de más de 50 mil metros cuadrados de zonas verdes.
Los niños y las familias pudieron disfrutar por primera vez de un espacio recreacional seguro. No fue nada fácil. Como casi todas las cosas en Barranquiilla que, cuando no son un atractivo para los corruptos chupasangre de siempre, dilatan su culminación más de la cuenta. Hasta cuando regresó Alex Char a la Alcaldía y se acabó la vagabundería. Más de 10 años la comunidad viene quejándose del abandono que las administraciones tenían a este pulmón de la ciudad, hoy es un sueño cumplido gracias al esfuerzo de entidades como Corporación Cívica Proyecto Jardín Botánico y la junta comunal del barrio La Victoria.
Peo más que todo, gracias a la voluntad de la familia Char, como un homenaje póstumo a doña Adela de Char, progenitora del Alcalde Char. Fue ella, cuando, siendo Primera Dama del Departamento, prestó atención y se interesó el famoso Parque de las lluvias. Porque llovía mucho. Por ser un terreno de muchos desniveles algunos cronistas deportivos amigos de Fuad y Adela sugerimos que podría ser un parque multipropósito. Y durante un paso de Lucho Herrera por la ciudad, el exitoso ciclista a nivel internacional, quedó la idea plasmada. Hasta ahora.
Porque, en el entre tanto, los entonces amigos del jovencito recién graduado Alex Char lo alistaban para su debut en la política como candidato al Concejo con unas reuniones debajo de un palo de mango, se diseñaban estrategias para la lectura conveniente que debería realizar el futuro político, las ‘charlas al pie de la chimenea’, el milagro de Guayaquil y la desembocadura del río Guayas. En esa época, cuando se mencionaba el caso del río Guayas, Miguel Lozano Ariza, el hoy pomposo asesor de no se sabe qué vainas en el despacho de Alex protestaba porque ‘para qué le vamos a meter cosas de tan lejos a la pobre Barranquilla’. Y ahí sigue Miguel con su acostado como perro flojo y sus orejotas colgantes en la sala de asesores de Alex.
De todas maneras, «el Jardín Botánico es el parque más grande de Barranquilla y lo recuperamos para las familias, alejando la inseguridad”, afirmó el alcalde Alejandro Char quien le dio apertura al parque junto a su familia y la comunidad de la localidad sur oriente.











