A través de un proceso de mediación, liderado por la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana, estos jóvenes asumieron compromiso de no agresión.
Por Chachareros/Ofiprensa

En forma permanente la Policía tiene que estar poniéndole el pecho a un acto de violencia en el barrio El Bosque. Lo mismo que en el Sourdis y el 7 de Abril, en donde la juventud empezó a entender que a trompadas no resuelven sus limitaciones.
Ya era hora de que esa juventud insensata de los barrios El Bosques y Sourdis, del suroccidente de Barranquilla, acudiera a la actitud salvaje primitiva de dirimir las pequeñas diferencias cotidianas a puño, patada, piedra, palo, y hasta con armas hechizas y cortopunzantes. Además de estar golpeados por la pobreza y ahora la pandemia, también se golpeaban entre ellos mismos. ¡No hay derecho, por Dios!
Aprendan a vivir como seres humanos, ¡Carajo!
Menos mal que la administración distrital puso todo el empeño para lograr que dichas comunidades de los barrios Evaristo Sourdís y El Bosque hoy puedan convivir con más tranquilidad gracias al compromiso de resolución de conflictos que hicieron dos grupos de jóvenes que propiciaban enfrentamientos y agresiones en las calles.
Este logro se dio en medio de un proceso de mediación social adelantado por la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana del Distrito.
«Hoy es un día muy importante en materia de convivencia en la ciudad, a través del programa Vuelve y Juega, logramos que 40 jóvenes de los barrios Evaristo Sourdís y El Bosque se comprometieran a resolver sus conflictos y a firmar un pacto de no agresión entre ellos», dijo el jefe de la Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana, Nelson Patrón Pérez.
El funcionario también resaltó que «en este momento tenemos nuevos agentes de cambio para la ciudad».
La firma del pacto de no agresión se realizó en la cancha de la IED Jorge Robledo, donde 9 representantes de los ‘K3 Juniors’ y ‘Los Paticos’ iniciaron una nueva etapa en la construcción de un nuevo proyecto de vida. El encuentro estuvo acompañado por algunos padres de familia que esperan, a través de esta intervención social, un mejor futuro para sus hijos.
Yasmín Campo Gutiérrez, madre de uno de los jóvenes que participan en el proceso de mediación, cuenta que ella como mamá no quiere que les pase nada a los jóvenes de su sector y que está decidida a buscar la manera para que su hijo salga de esa situación.
La Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana, a través de su programa Vuelve y Juega, inició el proceso de mediación social para la resolución de conflictos entre los dos grupos juveniles, quienes, al conocer sobre las intervenciones sociales de la Alcaldía de Barranquilla, por medio de esta dependencia distrital, decidieron solicitar el acompañamiento para lograr puntos de acuerdo.
Pasos para una mediación

En estos barrios en donde la juventud se la pasa peleando, es en donde existe el mayor peligro de contagio del Covid-19. Y es allí en donde las autoridades distritales no han bajado la guardia en ningún momento. Como , en general, lo hace con Barranquilla.
El equipo de trabajadores sociales, sociólogos y psicólogos del programa Vuelve y Juega ha establecido 7 pasos para la resolución de conflictos, necesarios para la transformación de los proyectos de vida de los jóvenes.
Entre los pasos a seguir se encuentran:
-Apertura del encuentro de mediación social para la resolución de conflictos.
-Contextualización del conflicto a resolver.
-Socialización del proceso de intervención de los grupos participantes.
-Presentación por parte de los jóvenes integrantes de cada grupo.
-Expresión de voluntad de querer superar el conflicto por parte de representantes del grupo.
-Lectura y firma del acta de acuerdo entre los grupos convocados.
-Cierre del encuentro de mediación social.
La nueva etapa que continúa al haber sido superados y completados estos pasos, es el seguimiento que el equipo psicosocial hará permanentemente a estos grupos juveniles para que sigan avanzando en su proceso dentro del programa ‘Vuelve y Juega’.
La Oficina para la Seguridad y Convivencia Ciudadana, con su programa ‘Vuelve y Juega’, se encuentra abierta a realizar acompañamiento a otros grupos juveniles en el proceso de superación de conflictos, ofreciendo alternativas para su efectiva resolución.
Al día con el COVID-19
Barranquilla no baja la guardia en servicios de vacunación durante la pandemia por COVID-19. Con citas previas y con todas las medidas de bioseguridad para prevenir el COVID-19, Barranquilla sigue prestando los servicios de vacunación gratis a niños, gestantes y adultos mayores en medio de la pandemia. Los interesados deben comunicarse con su EPS o IPS. Las vacunas salvan vidas.
¿No ha recibido ayuda en esta pandemia?, Alcaldía entregará 50.000 auxilios alimentarios a familias vulnerables
Las familias vulnerables de Barranquilla que no estén inscritas en ningún programa de subsidios del Estado y que no han recibido beneficios durante la emergencia por COVID-19 podrán recibir auxilios alimentarios por parte de la Alcaldía de Barranquilla y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo. Los interesados deben inscribirse en el enlace https://www.barranquilla.gov.co/auxiliosalimentarios.
3 Al día con el Covid – 4 de agosto
Continúan pruebas rápidas de COVID-19 a conductores de buses para proteger a este gremio y a los pasajeros
Buscando la protección de la ciudadanía que utiliza el transporte público de buses y de la gran parte de conductores que prestan este servicio, la Secretaría de Salud del Distrito continúa realizando gratis las pruebas rápidas de COVID-19. Igualmente se hicieron tomas de muestras en el cerco sanitario de los sectores 7 de Abril, Ciudadela 20 de Julio y El Santuario.
Covid, tan malo y tan cobarde
Es muy cierto lo que dice el dicho popular: «Todo malo es cobarde». Lo hemos visto en estos días con personajes que se creían semidioses y, de repente, se le cae el orgullo y la prepotencia. Es lo que, según parece, ocurre con el bicho maligno y satánico del Coronavirus, que ha matado y contagiado a tanta gente en el mundo, sin que todavía esté en el mercado la vacuna milagrosa para que la humanidad empiece a respirar con esperanzas y tranquilidad.
Ahora resulta que el muy malvado bichito chino no puede oler, ni de lejos, la muy colombiana moringa, porque se va en diarrea y muere raquítico en cuestión de horas, como un condenado llorando de dolor y de medio, con la sospecha cierta de que su destino es una de las pailas del infierno. Y todo gracias a una planta que en Colombia en selvas, en hortalizas caseras, en los jardines de las casas y hasta en forma silvestre, nace y crece (no más de unos cuántos centímetros), como parte común y corriente de nuestra flora.











